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Una brutalidad interpretativa de Gerardo Núñez revienta un botxo hechizado por las manos de Carmen Cortés


Una brutalidad interpretativa de Gerardo Núñez revienta un botxo hechizado por las manos de Carmen Cortés




Anoche el teatro Campos Elíseos de Bilbao acogía el penúltimo espectáculo de esta brillante VIII Edición del Festival Bilbao Flamenco.

Web revista La Flamenca. José Nogueira Bilbao (Teatro Campos Elíseos) 9/10/2015 Fotos: Ana Palma

Gerardo Nuñez

El guitarrista Gerardo Núñez, que llevaba varios años sin venir a la capital vizcaína, ofreció un grandioso concierto, lleno de fuerza y pasión. Como músicos invitados el vitoriano Pablo Martin al contrabajo y Cepillo de Cádiz en la percusión, que acompañaron con un cierto sonido de flamenco jazz la voz aguda de David Carpio. La nota de color la puso el arte de una Carmen Cortés, arrolladora al baile.

El guitarrista de Jerez inició su actuación con unas rondeñas que interpretó de una manera muy personal con un final in crescendo en el que se notó la participación al cajón de Cepillo de Cádiz. El marco elegido para la ocasión por la organización, un café cantante iluminado por velas, fue todo un acierto ya que se conseguía un ambiente muy íntimo y personal, idóneo para el disfrute del mejor toque.

Con todos los artistas sobre el escenario y la presentación del espectáculo en euskera por parte de Pablo Martín, artista de la tierra, llegó  el turno de las bulerías en las que Núñez mostró una velocidad tan impresionante que hacía muy difícil a los espectadores seguir el movimiento de sus dedos. Toda una exhibición en la que regaló un punteo prodigioso e hizo gala de un buen acople y entendimiento con el resto de los músicos.

El tercer tema con tintes de jazz, destacó por el  solo del bajista de Araba (que parecía un miembro de The Philharmonics) y por la fusión de bandurrias, mandolas y timples canarios en los que se había convertido la guitarra de Núñez. Tras una lucha de cuerdas entre ambos artistas, el apoteósico final fue aplaudido por el público y preparó el terreno para que Carmen Cortés se arrancara por primera vez al baile. Su arte basado en las raíces del flamenco es muy personal y cuenta con unas coreografías muy expresivas donde debemos destacar su espectacular movimiento de manos.

Gerardo Núñez más íntimo, romancero y juglar apareció entonces para tocar con suavidad y virtuosismo una selección de temas que proceden de sus más recientes grabaciones. La emoción llegó en la parte final cuando regresó la brutalidad interpretativa en los acordes que dejaron al público perplejo y en tensión. No creo que exista en el toque actual una garra, fuerza e intensidad como la que transmite Núñez: un verdadero “Terminator de la guitarra”.

La siguiente pieza comenzó con un solo de cajón al que se sumaron unos sonidos y unos ritmos de flamenco jazz increíbles dirigidos por una guitarra que fue acoplándose a un contrabajo que combinaba el pizzicato con el arco de una manera muy original. La posterior alegría sirvió de lucimiento al cante de David Carpio.

Carmen Cortés

Tras una nueva muestra de poderío y potencia del “Iñaki Perurena de las seis cuerdas” en permanente duelo con las palmas, una elegante Carmen Cortés, de blanco sirena, nos deleitó bailando con mucha raza y siluetas que reflejaban imágenes de otra época. El movimiento de cola impresionó en Bilbao así como la gesticulación gitana y la sucesión de posturas que se encadenaban amenizadas por el poderoso cante de Carpio. Su zapateado rápido, homogéneo y con gran sentido de la estética parecía un instrumento más, impresionando a un público que la ovacionó tremendamente al final de la actuación.

El cajón de “Cepillo de Cádiz” nos deleitó con unos ritmos increíbles que sonaban como un mix de sonidos africanos, mezclados con jazz y flamenco. El posterior duo de cajón y bajo que ejecutó junto al alavés Martín Caminero, hizo las delicias de un público que terminó divirtiéndose cuando Cepillo se acercó al contrabajo para hacer de improvisado timbalero y colaborar en la culminación del pizzicato.

Un David Carpio a capela se dirigió al respetable para interpretar una toná con toda la fuerza y dolor de la poesía flamenca para seguidamente dar de nuevo paso a la bailaora de Barcelona de impecable negro, recordándonos a esa Yerma que tantos éxitos le ha dado. Brillante el cantaor en la soleá y sublime la guitarra y la maestría de Núñez que lograba extraer todo el temperamento y la garra de una Carmen que se vino arriba y terminó desmelenándose tras un zapateado poderoso que el público jaleó.

El espectáculo llegaba a su fin con un tema instrumental tras una cariñosa presentación de todos los artistas participantes por parte de Gerardo Núñez, todo un “Morrosko del Toque”, al que milagrosamente no se le revientan las cuerdas de su guitarra. El arranque posterior por bulerías del cantaor jerezano sin micrófono y su baile junto a la gran Carmen Cortés levantaron a un auditorio abrumado por tantas emociones.

Como bis de sorpresa, un Fin de Fiesta con una guitarra (medio muerta por la paliza  que el maestro Núñez le había dado), marcó el ritmo de unos cantes y bailes por parte de Ángel Sánchez González, el rey del cajón, culminados por el contrabajista vasco Pablo Martin Caminero a modo de aurresku-flamenco.

Ficha artística

Espectáculo: Reunión Flamenca (Teatro Campos Elíseos) Bilbao 8/10/2015

Guitarra: Gerardo Núñez.

Cante: David Carpio.

Baile: Carmen Cortés.

Percusión: Angel Sánchez González “Cepillo de Cádiz”.

Contrabajo: Pablo Martín Caminero.




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