Buscar

 

Flamenco y confinamiento


Flamenco y confinamiento




Letras nuevas por mor de la coronavirus

Revista La Flamenca, José Cenizo Jiménez /Licenciado y Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla/. 12/5/2020

Hartitos (jartitos) estamos ya de reclusión, confinamiento o como se le quiera llamar por mor del (de la, perdón, Academia dixit) coronavirus. Nunca habíamos conocido nada igual y, de esta manera global, del mundo mundial, menos aún.

Está afectando la pandemia y este duro resistir en las casas de nuestro país a todos los aspectos de la vida íntima y social. Por supuesto, el tejido económico está en el esqueleto, en lo que llaman lo esencial, o poco más. Los flamencos, desde luego, están siendo muy afectados, pues se han cerrado, literalmente esta vez, todas las puertas de teatros, peñas flamencas, tablaos, etc.

Pero, como todos, y especialmente desde el mundo de la cultura -como creadores o receptores-, los flamencos se han entregado a su tarea de siempre: la creación y al no parar de cantar, bailar, tocar… Y crear coplas o letras flamencas, esa cuarta pata o base del flamenco creativo que tanto se olvida y que es, sin duda, imprescindible.

Nos hemos dedicado estos días -más de mes y medio ya, que se dice pronto- a recopilar algunas de las letras de cantes que hemos venido oyendo por los medios de comunicación, sobre todo, en nuestro caso, Facebook. No siempre están cantadas por su autor o por otra persona, pero casi siempre podemos verlas, por fortuna, plasmadas en su destino natural, el cante. Hagamos un repaso. Como son numerosas las aportaciones, haremos (al menos) dos artículos:

Manuel González Cabrera, “Rubito Hijo”, canta esta letra de José Luis Rodríguez Ojeda (toda una garantía de calidad):

Si grandes por sentimientos
como por sabiduría…
Si grandes por sentimientos,
más grandes son todavía,
que en los peores momentos
por salvarnos dan su vía.

María Hurtado, de Paradas (Sevilla) canta por fandangos con recuerdo de Vallejo:

La salud y la libertad
este virus nos ha quitao,
pero juntos venceremos,
volveremos a la tranquilidad
y a este virus echaremos

Ismael de Begoña es un guitarrista joven con un currículum interesante aparte de lo flamenco (licenciado en Filología, profesor, Doctor en “Estudios avanzados de Flamenco”). Justo coincidiendo con la Feria de Sevilla, ha puesto en circulación estas sevillanas, cuatro partes con una melodía cada una, nada monótonas, por tanto. Están grabadas, cada una de las partes, en un lugar diferente de la casa (incluida la azotea con una mujer vestida de flamenca que baila la cuarta), y en un momento distinto. Un acierto que une los inevitables lugares comunes de Sevilla (abril, feria, Semana Santa, azahar…) que tanto atractivo tienen y lo hace con buen gusto literario:

Primera

Sevilla no tengas miedo
de perder el mes de abril.
De perder el mes de abril
como pierden los naranjos
los azahares por ti,
como pierde sus aguas
el río Guadalquivir.
de perder el mes de abril,
como perdió San Fernando
aquí la vida por ti,
como perdió la Giralda
el cante del muecín.
¡Ya ha llegado la primavera!
Pero abril aquí se queda
llorando por ti,
porque lejos de Sevilla
abril no es abril.

Segunda

Engalana sus balcones
como si fueran de palio.
Como si fueran de palio
y cubrieran a la Virgen
del Rocío y Macarena,
y aliviaran el calvario
de quien sufre esta condena.
Como si fueran de palio,
como si este año el Silencio
estuviera siempre pasando,
como si fuera la luna
un enorme cirio blanco.
¡Ya ha llegado la primavera!
Pero abril aquí se queda
llorando por ti,
porque lejos de Sevilla
abril no es abril.

Tercera

Ya lo sabía, Cervantes, ya lo sabía.
Ya lo sabía,
cuando aquí estuvo preso,
ya lo sabía,
como se canta y se baila, miarma,
por bulerías.
por bulerías
se imaginó al Quijote
y La gitanilla
frente a un molino de oro, miarma,
en la otra orilla.
¡Ya ha llegado la primavera!
Pero abril aquí se queda
llorando por ti,
porque lejos de Sevilla
abril no es abril.

 Cuarta

Bajo el azul de tu cielo
volverá a haber una portada.
Volverá a haber una portada
como un arco de triunfo
o una meta alumbrada
sobre una alfombra albero
de volantes y guirnaldas.
Es una alfombra voladora
de lunares y farolillos,
es la caseta del árbol
donde juegan los chiquillos.
¡Ya ha llegado la primavera!
Pero abril aquí se queda
llorando por ti,
porque lejos de Sevilla
abril no es abril.

El buen aficionado Francisco Mármol ha publicado en Facebook a mediados de abril algunas composiciones. A propósito, en este caso, de los que van a comprar una sola cosa, por ejemplo, con tal de salir:

Hay tontos que tontos nacen
hay tontos que tontos son,
hay tontos de red social
y hay tontos en el balcón.

Juan Carlos Muñoz, letrista flamenco, en su estudio. Archivo del autor.

“Soleá del coronavirus” es un conjunto de creaciones de Juan Carlos Muñoz, uno de los letristas más prolíficos de hoy. Lo dedica “A la Memoria de todos los fallecidos en ésta maldita y puñetera pandemia”. Quizá la mejor, en nuestra opinión, es la que dice: “Cuando pase la tormenta /viviremos como antes,/ sin apenas darnos cuenta”. Aquí están:

I parte

Soleá.
Maldigo al coronavirus,
y el daño que está causando
mucha gente inocente,
sin culpa lo están pagando.

Si el mundo se ha vuelto loco,
más loco de va a volver
si este mal que nos azota,
no se llega a resolver.

Todos juntos lucharemos
y a este maldito virus,
con coraje venceremos.

No salgamos a la calle,
y quedémonos en casa
verás como muy prontito,
esta pesadilla pasa.

Te acostumbras al dolor
lo mismo que se acostumbra,
el desierto a la calor.

Cuando pase la tormenta
viviremos como antes,
sin apenas darnos cuenta.

Todo es posible,
con la esperanza
porque los sueños,
siempre se alcanzan.

II Parte

Imagino que no es fácil,
estar en casa encerraos
pregúntenle a los presos,
cuantas veces habrán llorao.

Tendremos que estar unidos
porque uniendo nuestras fuerzas,
jamás seremos vencidos.

Nos sonreía la vida,
pero resultó que un día
apareció ésta pandemia,
y nos robó la alegría.

Las calles están desiertas
y se ven a los chiquillos,
tras las ventanas abiertas.

Esta desgracia,
que hemos vivío
nadie en la tierra
la ha merecío.
Dios mío, nadie,
la ha merecío.

“Mis Letras Solidarias contra el Covid-19” titula su entrega en las redes Paco Paredes, dedicadas de manera especial al servicio de limpieza de los hospitales, con toda justicia desde luego (un familiar es el destinatario concreto, pero sirve para todos los demás):

Una mujer luchadora
Una mujer especial
Mujer y madre genial
Sin duda una gran señora.
Honesta y trabajadora
Honrada y buena persona
Su familia le apasiona
Como madre y compañera
En ella se iza bandera
Pues merece una corona.

Aunque en su trabajo lleve
Un riesgo que se concilia
Y en el hospital se mueve
Se expone por su familia.

Llegó y pasó la Semana Santa, y vimos y oímos “Saetas del confinamiento”. Juan Francisco Ríos Cabrillana, cantaor, canta esta saeta que lanzó por aquí -dice- por si sirve para los que sean cristianos, cofrades o aficionados al flamenco:

En tiempo de cuarentena
la calle está solitaria
confinados en las casas,
paciencia y fe en la espera,
qué rara Semana Santa.

Velan por nuestra salud,
Cristo Jesús y su madre,
en las manos que trabajan
sin desmayo en hospitales.

Juan Sebastián, poeta sevillano bien curtido en varios libros y premios, aporta su buen granito de arena con estas composiciones, “Bromas y veras para estos días de encierro”:

Antes o después, tú vienes
y, tal como el mármol, fría,
te llevas al qué tú quieres.

El que espera, desespera;
pero, yo sigo esperando
que llegue la primavera.

Aunque te veo venir,
nunca te miro de frente
ni encuentro lo qué decir.

Acéptame un buen consejo:
vive al día, aunque la muerte
parezca venir muy lejos.

Vienes despacio. No avisas;
pero, llegado el momento,
todo se te vuelven prisas.

Yo, con menos o con más,
cada día de mi vida,
busco la felicidad.

No te vistas de alegría.
Por mucho que te disfraces,
yo te conozco, Agonía.

Si me llega “la de negro”
aunque sea de repente,
que me coja sonriendo.

Raúl Montesinos, con letra de Paco Paredes, lanza al aire esta petenera, recordando con rabia y dolor los funestos días en que la enfermedad de la coronavirus atacó con más fuerza sobre todo en el centro de España:

Qué penita que en España
hay gente que se muera
en hospitales de campaña
como si apestados fueran.

Pedro El Granaíno, por fandangos, hace esta otra letra de Paco Paredes (de Mis letras contra el Covid-19):

Se cura esta enfermedad,
Padre Santo Soberano,
y en ti busco la bondad
y entre el payo y el gitano
el amor y la igualdad.

Y terminamos con Jorge Ramírez El Wilo, también por fandangos, dedicado a los abuelos, canta esta letra:

Dedicado a los abuelos
yo les canto a los abuelos
porque están sufriendo tanto
por este virus maldito
que está haciendo tanto daño.

Pronto la segunda entrega de esta ya amplia antología que está surgiendo. Hay creatividad, lo peor es el asunto que nos ha llevado a ella, pero nos alivia este ramillete de letras nuevas, de cantes, de arte. Gracias a todos.




Deja un comentario

Translate »