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Revista La Flamenca
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Entrevista: Gerardo Núñez

Revista La Flamenca

Acaban de finalizar las jornadas del Curso Flamenco de Gerardo Núñez y Carmen Cortés en su XXI edición, que se celebra cada año en Sanlúcar de Barrameda. Mañana sábado se entregarán los diplomas a los asistentes. Ahora estoy sentado en un banco del paseo marítimo de Sanlúcar de Barrameda, junto a Gerardo, contemplando una preciosa puesta de sol y disfrutando de una agradable brisa marina y un clima inmejorable.

 ¿Qué tal te ha parecido el desarrollo del curso? ¿Estás contento con el resultado?
Pues sí. Porque llevamos ya 21 años y el número de alumnos se ha estabilizado a pesar de la crisis. Estamos siempre en torno a los 70 o 75 alumnos. Llevamos ya años con ese número de alumnos. Podría crecer a lo mejor un poco más en algunas disciplinas que me gustarían, como es el caso del cante. Pero tú sabes que aficionados al cante o gente que vengan de fuera o de España a aprender a cantar en un cursillo es más... Aún así, el grupito de alumnos de cante está bien y el número de guitarristas no desciende. Tenemos muchísimos alumnos de guitarra. Tiene que ser así, no hay otra manera, porque si no, no se podrían financiar estos cursos. Porque no tenemos ninguna ayuda pública de ningún tipo, ni la queremos ni la aceptamos. Por esa razón, ya llevamos 21 años haciendo ésto, porque nos autofinanciamos. ¡Y contento, fenomenal! Este año el ambiente ha sido muy bueno, muy tranquilo. Y yo me lo he pasado muy bien como siempre. Yo siempre que estoy con la guitarra me lo paso bien. Tengo esa suerte. A mi me gusta tocar y cuando toco disfruto.
 
¿Por qué crees que la mayoría de los alumnos son extranjeros?
No. No son la mayoría. Creo que este año estamos en mitad y mitad. Al principio de los cursos, sí es verdad que la mayoría de los alumnos eran extranjeros, pero a medida que ha ido pasando el tiempo (estamos hablando de 21 años), pues el nivel de vida en España subió bastante, y también la conciencia de los alumnos ha cambiado. Ahora tenemos gente que son estudiantes de conservatorio sacándose las carreras, que creen que es conveniente pagar por aprender y ahorran para tomar los cursos con los profesores que ellos desean. Y por esa razón, estamos ahora en mitad y mitad, como he podido comprobar en el listado.
 
¿Esperas que haya muchas más ediciones de este curso?
Bueno, pues yo creo que sí. Espero y deseo. Que yo sea el profesor no se puede saber, no se sabe lo que ocurrirá el año que viene. Pero yo creo que una vez que has trabajado tanto y has puesto tanta ilusión durante tantos años en crear un evento que se ha consolidado y que es una cita casi obligada para cualquier estudiante del mundo que no haya estado una vez en Sanlúcar... Tiene que venir algún día a la fuerza, ¿no? Y de hecho, por el curso ya han pasado casi 1500 alumnos de flamenco de todo el mundo en toda su trayectoria. Y entonces yo pienso que sí, que a mi me gustaría que aunque yo no diese las clases, que aunque yo ya no tocase o lo que fuese, que siguiese existiendo este evento, aunque las clases las den otras personas, haya otras actividades o lo que sea. Pero que ya que hemos puesto esa semilla, que ha agarrado, ya que llevamos 21 años, pues me gustaría que siguiese llevando nuestro nombre y que quedase siempre un recuerdo de lo que hemos trabajado y hemos sembrado aquí, ¿no?

¿Qué trabajos te traes entre manos últimamente? ¿Cuándo veremos un nuevo trabajo discográfico tuyo?
Pues mira en septiembre, octubre o noviembre lo vamos a ver. Un trabajo diferente. Otra manera de enfocar la composición que no había empleado antes. Es una manera un poco más descriptiva. Empiezo a contar historias con la música. Es decir, no es la música landscape, paisajística, sino que cada tema corresponde a una idea, a un desarrollo. Uno de estos temas se llama Travesía, y entonces cuento la historia de dos subsaharianos que cruzan el Estrecho. Entonces, cuento desde que empiezan a cruzar el desierto hasta que llegan a Madrid, donde se instalan en un barrio en el que está el mundo mundial metido en Lavapiés: los africanos, los chinos, ... todo. Entonces es un tema largo que dura unos 12 ó 15 minutos, y que es un viaje. Este concepto es nuevo en mi manera de crear las composiciones que he hecho hasta ahora de alegrías, soleá, etc. Esto es otra manera de decir cosas. Hay temas muy largos y dos temas muy cortos. La Nana Soleá, que regalé por internet a toda la gente, es muy cortita y muy bonita. Y la novedad es que va a ser un disco que vamos a regalar, que no vamos a vender. Lo vamos a regalar en la red a la gente cuando esté hecho para que la gente lo disfrute o lo critique, y lo tenga con fotos. Haremos una especie de aplicación para que puedas ver todos los créditos y todas las cosas del disco y te lo puedas bajar. Y después, posteriormente, cuando estemos en los conciertos haremos una pequeña edición física y el que lo quiera comprar, pues entonces ya que lo compre. Pero lo vamos a regalar directamente.

¿Tienes en mente otros proyectos para el futuro?
Bueno, tenemos muchas cosas. Ahora tenemos un concierto aquí el día 6 con la orquesta de Austria, que hoy ha estado el director allí en los cursos, tocando mis composiciones con nuestro grupo y con la orquesta sinfónica. Y tengo un proyecto que es Gerardo Núñez orquestal. Para eso estoy trabajando con un director alemán que se llama Alejandro Alexánder que es el que está llevando mi música a la sinfónica sin guitarra. Es un gusto mío, porque para los guitarristas que tenemos un instrumento tan pequeño y tan pobre, tan rico pero tan pobre de sonido... Este concierto lo hicimos con la orquesta de Chicago en el Millenium Park que diseñó Gehry en Chicago y cuando yo vi a noventa músicos tocando mis melodías pues eso es muy fuerte, eso es lo más grande que me ha pasado en mi vida, dentro de la música, ¿no? Eso es un proyecto. También he tenido cierta relación con el conservatorio Tchaikovsky de Moscú, que hace tres años convocó en Rusia un consurso nacional de composición sinfónica sobre algunos de mis temas. Teniamos también muchos proyectillos que siempren me han llevado a apoyar y promocionar a la gente joven, los discos de los guitarristas jóvenes, los discos de la gente jóven como Jesús Méndez, María Mezcle, ... Eso se ha quedado parado porque la industria discográfica musical, para mi, ha muerto. Entonces tenemos muchos problemas y eso se ha quedado parado por ahí. Y después nada, seguir con la guitarrita a cuestas e ir visitando a los aficionados yendo a su casa directamente. A los turcos, pues iremos directamente a su casa a tocarles un poquito por bulerías, y a los americanos, pues iremos a su casa a tocarle, ¡qué vamos a hacerle! Somos como los médicos que van a la casa, los médicos visitantes o algo así se llaman.

 ¿Cómo ves el panormama de la guitarra flamenca en España y en el extranjero?
Yo lo veo muy bien. Jamás hemos tenido tantos guitarristas y tan buenos guitarristas. ¡Espectaculares! Sólamente falta crear la industria, el negocio de la guitarra, el business de la guitarra flamenca. Eso no lo podemos hacer los guitarristas que tenemos que estar pensando en tocar bien y en componer. Necesitamos crear la industria del flamenco, los negocios del flamenco. No el management, el subcontratista de un festival,... sino lo que es el negocio, el business del flamenco. Eso se estudia en Inglaterra, se estudia en Boston, en Berkley. Ahí se tendría que impartir muchas cosas, desde educación vial, cómo ir por la vida sin atropellar a la gente, me refiero a una manera de la educación, cómo invertir el dinero que ganes tú con la música, ... todo eso sería la educación de los músicos. Y después estaría la parte del puro negocio duro americano sajón de decir “Este producto hay que venderlo. Es original. Es único.”, y no lo estamos vendiendo.

 ¿Crees que va a poder tener lugar ese desarrollo del business?
Difícil lo veo. Si no lo inicio yo, que no lo voy a hacer, lo veo difícil porque la mentalidad que tenemos aquí en el sur es otro tipo de mentalidad.
 
¿Qué le dirías a la gente joven que quiere hacerse un sitio en la guitarra?
Pues hablar poco, observar mucho, respetar más y oir todo. Estudiar los toques y al mismo tiempo estudiar respeto y educación. Paciencia, perseverancia y que las cosas cuando vienen vendrán todas juntas.
 
Ha sido un verdadero placer compartir estos momentos con este pedazo de monstruo y esperamos que tengas unos días muy agradables en esta bonita tierra.
Muchas gracias a ti por hacerme la entrevista.


Texto: Miguel Ángel Barea
Fotos: John Flury