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`Josemi Carmona ´
`Las pequeñas cosas´
`En familia´ podía haber sido perfectamente el nombre del espectáculo. En el
escenario se dieron cita al cierre del concierto: José Antonio Carmona
colaborador en el disco, Pepe Luís Carmona quien fuera fundador de La Barbería
del Sur más los propios músicos, Juan Carmona percusionista (todos de la saga
de los Habichuela), más el Kiki, y Carlos Carmona.
En realidad ha sido
un concierto basado en temas de varios de sus discos.
Desde mi punto de
vista, Juan Carmona en la percusión ha sido, por pasar inadvertido pero
imprescindible, quién más me ha sorprendido. Es un chico con un gran estilo y
con una elegancia que no me ha recordado a los cajoneros de hoy día.
El Kiki, con una
voz limpia y con un quejío moderno ha sido todo lo versátil que se debe ser
para hacer frente a un tipo de música que anda entre el jazz y flamenco con una
obligada recreación y swing.
Por otro lado el
guitarrista Carlos Carmona, muy en su papel de segundo guitarra, de prudente y
de ponerse al frente cuando el tema lo requiere, ha demostrado cualidades y
conocimientos ante una banda tan heterodoxa.
Es Josemi un músico
que domina muy bien su espacio, su tiempo, me refiero al tipo de música que
hace así como el momento que le ha tocado vivirla. Domina un lenguaje que
conoce como pocos, la fusión, jazz coqueteando con lo flamenco, pop…
La taranta abre el
concierto con una incursión sin contemplaciones en el jazz, terminando con un
ritmo cadencioso de ¾, aparentando ser compás libre y al estilo de Huelva,
recordándonos a Morente.
Así la Soleá,
aunque no lo parezca tiene un poquito de sello “Habichuela”, lo que unido a
esta forma de hacer música la convierte en algo distinto, agradable, nada fácil
en cuanto a ejecución. Novedad también en cuanto al cante que Kiki lo hace casi
libre y sin embargo encaja perfectamente en el compás.
Pero es el tema Pasando
por Huelva donde me ha hecho recordar al soniquete
KETAMA, es algo de lo que no se despega en toda la noche con el resto de temas,
de manera indefectible.
Josemi Carmona, es
un gran músico, le suena bien la guitarra y es atrevido, incluso con el trémolo
de la granaína “Reflejo de luna” de PACO DE LUCÍA. Si bien técnicamente no es
ortodoxo, sin embargo consigue sacarle a la guitarra acordes y notas con en una
armonía personalísima, lo que le imprime sello personal.
En definitiva un
concierto de música fusión: jazz-flamenco… que hace pasar un rato agradable y
descansar un poco de los estilos flamencos tradicionales.
Ficha artística:
Guitarra: Josemi
Carmona. 2ª guitarra: Carlos Carmona. Cante: Santiago Cortiñas, “El Kiki”. Percusión:
Juan Carmona.
`De Almería y Sevilla´. María José Pérez y Niño de Pura
María José Pérez,
es una chica joven, estudiosa y trabajadora que poco a poco va encontrando su
sitio en un panorama flamenco cada vez más saturado de jóvenes bien formados y
con esperanza de futuro.
No está el cante en
crisis como dicen algunos puristas, no es cierto, en todo caso podremos echar
de menos otra forma de decir los cantes, aquella en la que la técnica no era
conocida como lo es hoy.
María José es una
de esas jóvenes que tiene una gran preocupación por la perfección, de ahí su
exceso en el control de la respiración y de la voz. Quizás por ello no es
pasional y por eso a veces resulta un tanto fría. Pero de unos años aquí he
visto cambiada a María José, creo que se está reconvirtiendo, cuando se deja
llevar por el momento, resulta más natural, más atractiva.
En la soleá se
peleó con el cante no dejando de ser precisa y limpia, con una buena tanda de
Alcalá y Cádiz y un acompañamiento muy conseguido de la guitarra de un Ochando
muy preciso, prudente y centrado en su trabajo de acompañamiento con muchos
matices de buen gusto. Esto ocurriría durante toda la noche, fiel compañero con
sus falsetas intimistas, llenas de brillo y personalidad.
Hizo un recorrido
por cantiñas, pasando por alegrías de Cádiz y un apunte de Córdoba, terminando
las alegrías en tonos de soleá, algo novedoso lo que unido a la introducción
libre a las cantiñas dieron un resultado de conjunto desigual desde un punto de
vista tradicional pero muy logradas en cuanto a ritmo y estética.
Su tercera entrega
es tientos y tangos. En los tangos se acuerda de Granada, de Morente, destacando
más en los tonos altos que en los bajos, como siempre.
A continuación hace
cantes de Levante, acordándose de su tierra, y finaliza su trabajo con un
poquito por bulerías, introducidas con una versión personal de Ojos Verdes, se recrea
en unos fandangos de Carbonerillo pero también Jerez, rematando de pie sobre
las tablas, sin micro y echándose una pataílla.
Antes de abandonar
la escena, nos regala tres fandangos de Huelva, entre ellos uno de
cabezasrubias.
Ficha artística:
Cante: María José Pérez. Guitarra: Miguel
Ochando.
La segunda parte de
esta velada es protagonizada por Daniel Navarro “Niño de Pura”, todo un
virtuoso de la guitarra flamenca, un maduro joven, al que aún no le pintan
canas.
Para empezar, el
apoyo de Daniel Navarro (Niño de Pura) ha sido excelente por parte de los tres
miembros del grupo; cómo puede sonar una guitarra, palmas y un cajón de manera
tan exquisita.
No se trata ya de
virtuosismo, que lo es, se trata también de saber montar los temas y saber
expresarlos de manera que resulten impactantes. No hay sorpresa en su forma de
tocar para quien lo conoce pero hay sorpresa permanente durante su ejecución,
arriesgada, solvente, ajustada, todo adjetivo es insuficiente para determinar
la evolución de los temas y de la velada.
Con un sonido
perfecto, ajustado al mínimo de error, según él mismo, fue elaborando un
programa eminentemente rítmico tras con una taranta de difícil interpretación.
En las alegrías hay
que disfrutar a Dani, hay que evadirse de los corsés aprendidos en guitarra;
nos hace una melodía, unas escalas imposibles, las que uno sólo puede
desarrollar con la imaginación ya que trasladarlas al diapasón sería irreal.
Así han resultado las alegrías, con la voz hecha de un Churumbaque que sabe
aportar la sal de Cádiz.
La guajira, pieza a
la que le tiene cariño especial, compuesta hace 20 años y que aún hoy sigue
interpretando, nos envía a los aires cubanos sin más instrumentos que la
guitarra.
Fantasy, composición
de varios estilos flamencos que admite, soleá, rondeña (de Alcalá y chica en la
voz de Churumbaque) más bulerías. Es una combinación de técnicas y acordes en
un compás de ¾ que nos transmite originalidad y versatilidad.
Bulerías, en las
que destaco su extrema dificultad. Niño Pura controla con sus gestos, con su
mirada, a todo el grupo, es un trabajador del compás, juega con él con la
exactitud de la percusión y las palmas, al que se suma el cante.
Cierra con
fandangos de Huelva, que no faltan en sus conciertos, en palabras de Dani, con
un recorrido por Huelva incluido Paco Toronjo en el cante, con unos picados
trepidantes; el último fandango lo canta la propia guitarra a base de picados,
fulminando todos los registros existentes de velocidad y exactitud de la noche.
Niño Pura es un
hombre que ha sabido ganarnos a todos, ha sido simpático, agradecido, un guitarrista
de técnica impecable (pulgar, picados, arpegios, ligados… todo), de
composiciones imposibles e inalcanzable magisterio.
Ficha artística:
Guitarra: Niño Pura. Cante: Rafael Espejo
“Churumbaque hijo”. Percusión: Agustín Henke. Palmas: María
`Suspiro Flamenco´. Manuela
Carrasco
`Raza y expresión´
La tarjeta de presentación fue una fiesta por bulerías. Jerez, con ese
ritmo acompasado propio de la tierra, Manuela suelta, pies ligeros y mirada
expresiva. Suponía de esta manera cuál iba a ser denominador común del
espectáculo.
La caña es interpretada por los tres bailaores, en grupo, coreografía
incluida aunque los matices los ejecutaban de manera más individualizada. Tanto
El Choro, Oscar Reyes como Rafael de Carmen, son tres bailaores de fuerza,
expresivos, intuitivos por lo que difícilmente se les puede encorsetar en un
número coreográfico. Por eso cada uno aportaba a la Caña su personal pasión,
muy conseguida y efectista, con muy buena respuesta de un público que desde el
principio ha conectado fácilmente con los artistas.
En los tangos, El Choro y Oscar Reyes vuelven a trabajar a dúo y hacen
distintas variaciones de zapateado, (el rey de la noche) apurando al extremo
las posibilidades físicas de una técnica que necesita de buena coordinación
muscular, aportando cada uno distintas posibilidades expresivas basadas en el
concepto de baile intuitivo, de fuerza, expresivo, totalmente masculino y
buscando la complicidad del público con el aplauso.
Rafael de Carmen, todo un cuerpo de baile él solo. En las alegrías ha
concentrado su personalidad. Se mueve por el escenario con facilidad, tiene
recursos tanto estéticos como expresivos, es un gran trabajador del tablao.
Domina la escena y busca la recompensa del aplauso, necesita su apoyo. El
zapateado viene a ser nuevamente el fuerte del número, con la referencia del
cajón, como todos, cerrando con bulerías de Cádiz en un gran montaje de brío y
equilibrio.
Tiene La Carrasco en Granada su público, su
incondicional, aquel al que hasta su peineta le parece la más flamenca.
Manuela, ya la conocemos, es genio y figura, ella lo sabe y así se deja querer
en el escenario, se regodea en sí misma.
En el taranto, vestida de negro, toda solemne y pasional, dedica buena
parte a un zapateado extenso y vigoroso, acompañado innecesariamente por un
cajón machacón, pues sus pies, solos, ya son un número.
En la Soleá, muestra su autoridad, mirada alta, breves movimientos de
brazos; con detenimiento va esbozando su interpretación del palo, su baile por
excelencia. No hay más que verla en el escenario en su paseo interminable. Poco
a poco va elevando el ritmo y nos muestra nuevamente su casta, a veces con
excesiva afectación; pero el público la quiere y se lo demuestra, es lo que hay
y ella así lo entiende.
Es una bailaora primaria, donde lo importante no es la técnica sino la
viveza; mujer de raza, de fuerza y de pasión, números largos de zapateado,
desplantes, … Así es Manuela Carrasco, hoy y siempre.
No puedo dejar de hacer una advertencia sobre uso y abuso del volumen
en estos espectáculos, en esta ocasión fue excesivo, salvo para las guitarras
que se veían en clara desventaja. La percusión acometida con el cajón ha sido
irritante, sobre todo con el grave, que hacía temblar el ambiente del Teatro.
El zapateado de los artistas se oía en exceso, a veces por encima del cajón.
Por otro lado los cantaores, los tres, en ocasiones en un tono por
encima del que les correspondería, seguramente por necesidades del guión pero
claramente apurados.
Ficha artística:
Baile: Manuela Carrasco. Rafael de Carmen. El Choro
. Oscar de los Reyes Cante:
Pepe de Pura. Emilio Molina. Luis Moneo. Guitarras: Joaquín Amador. Paco Iglesias Percusión: José Carrasco
`Abriendo camino´. CIA
Úrsula López
`Elegante y Pulcro´
Con un amplio programa totalmente flamenco, se presenta en Granada
Úrsula López con su compañía para ofrecernos una visión muy estética y personal
del flamenco con la obra Abriendo camino.
Desde un principio, comenzando con una obra del clásico español,
Malagueña de Albéniz, deja ver cuál es su objetivo, cuáles son los recursos y
cuál es el planteamiento que nos ofrece.
Si en la actualidad el baile flamenco se caracteriza cada vez más o en
muchos de los casos, por la elección de movimientos y técnicas renovados
queriendo ofrecer trabajos originales y sorprendentes, con la ejecución del
programa que se presenta, todos los elementos y recursos expresivos y técnicos
son los más parecidos a lo “puro”, a lo tradicional del baile flamenco. En
esta ocasión, la sorpresa viene de este lado, es decir, desde lo clásico más
que desde lo vanguardista y lo es por la perfección por la pulcritud y por lo
bello, lo que se puede denominar estéticamente impecable, tanto por parte de
Úrsula como por Christian.
Úrsula en esta ocasión nos muestra su compromiso con la disciplina de
la danza y la perfección para obtener un resultado muy estético. Nos ofrece,
pues, su visión renovada de lo tradicional, imprimiéndole carácter personal con
una gran fuerza y sensibilidad. En definitiva, Úrsula da una imagen pretendida,
supongo, de clasicismo, a lo que yo le añado de elegancia, sobriedad y
precisión, no temperamental.
Por su parte Christian Lozano es el ejemplo del baile flamenco
masculino por excelencia, brazos rectos, piernas ágiles y poderosas, fuerza, …,
exento por otro lado, de elementos artificiosos que enturbien ese concepto,
además ha sabido comunicar con el público desde esa posición de dominio sobre
las tablas y una mirada de complicidad.
Si en muchas ocasiones la percusión es excesiva, la que nos muestra
Raúl Domínguez en Abriendo camino está totalmente justificada dada la complejidad de los números de
baile y la exigencia de coordinación. A ello se suman las guitarras de Tino y
Javier, que aportan al espectáculo una gran riqueza musical, y los cantaores
Jeromo y Sebastián, con voces limpias ambos y sensible el primero y potente el
segundo, dan al espectáculo el soporte musical necesario para el buen resultado
obtenido de Abriendo camino.
En definitiva un espectáculo que nos devuelve a lo “puro” desde una
visión clásica y arriesgada de pulcritud y elegancia.
Ficha artística.
Baile: Úrsula López. Christian Lozano Cante: Jeromo Segura. Sebastián Cruz Guitarras: Tio
Van der Sman. Javier Patino Percusión: Raúl Domínguez
`Metáfora´. Ballet Flamenco de
Andalucía. Rubén Olmo
`Aquellos maravillosos años´
El Ballet Flamenco de Andalucía
acudía nuevamente a la ciudad de Almería dentro de la ya consolidada
programación de Flamenco Viene del Sur. Un buen ejemplo de que la cultura
acorta la distancia entre los partidos políticos. Pero se presentaba de la mano
de su nuevo director, Rubén Olmo, y de un plantel totalmente renovado, así como
la propuesta que se exhibió en las tablas. A lo largo de la historia del arte
jondo las compañías de baile flamenco han tenido una gran importancia, pero es
más cierto que en el siglo pasado también existió ese tipo de agrupación
dancística que recibió el nombre de Ballet Flamenco, principalmente motivadas
por la pronta internacionalización de este arte. Sin duda alguna el mecenas
ruso Sergei Diaghilev tuvo mucha culpa en ello. Pues Rubén Olmo ha tirado de la
historia para configurar un ballet flamenco al uso de la centuria pasada.
La velada estuvo estructurada en dos
partes muy diferenciadas, la primera de ellas,
de lo que llamaríamos flamenco de corte convencional, basada en coreografías
grupales, donde toda las compañía muestra sus horas de estudio con unas
ejecuciones muy sincronizadas, sin que nadie destaque por encima de las demás.
Lo que podemos alabar como una gran labor de
equipo. Principalmente por lo hombres con una fantasía flamenca que denota la
virilidad del baile masculino, asentada en el decálogo de Vicente Escudero,
para proseguir con las féminas con un delicioso baile por alegrías en honor a
la escuela sevillana. Por tanto los mantones y las larguísimas batas de cola
fueron las protagonistas, hasta que salió al escenario Pastora Galván, sin duda
alguna la reina de la noche. No solo en este número, si no en los posteriores
bailes por romances utreranos y tangos de Triana. La bailaora sevillana
demostró su maestría sobre el proscenio, dejando al público obnubilado con sus
movimientos de caderas, su dominio de la punta y el tacón y demás mudanzas
flamencas, sin olvidar su sensual braceo. También tuvieron su sito los primeros
bailarines Patricia Guerrero y Eduardo Leal, en un paso a dos por aires de
levantes, pero no el típico taranto a compás, sino una versión más libre por
tarantas. Sin duda un número original, pero que tampoco nos dijo mucho.
Tras el descanso vino una segunda
parte que hacía honor al tipo de compañía que había en la escena, pues hubo más
de ballet que flamenco. Llegaría Rubén Olmo para demostrar porque es el actual
director de la misma, exhibiendo sus cualidades técnicas y estéticas para
danzar, ya fuera ballet, clásico español y guiños a lo jondo. Lo que menos nos
gustó fue sin dudad que la música fuese enlatada. Es cierto que no corren
tiempos para el derroche, y que no era posible contar con la Orquesta de
Córdoba, que si estuviera en el estreno de la obra en el festival de Jerez,
pero si es más cierto que en nuestra ciudad hay varias orquestas sinfónicas,
que gustosamente hubieran interpretado la partitura de tintes nacionalistas de
Jesús Cayuela, lo que indudablemente hubiese enriquecido el espectáculo.
Esta continuación tendría otros dos
momentos grupales más, bajo las mismas premisas que el anterior, el demostrar
que toda la compañía presenta una solida formación en las diversas disciplinas
de danza que se estudian en nuestro país, aparte del flamenco. Por supuesto que
es una alegría el contemplar un grupo de jóvenes y cualificados bailarines
deleitándonos bajo el repicar de las castañuelas y los pasos de la escuela
bolera, pero también es más cierto de que nos quedamos con las ganas de ver
bailar a Rocío Molina, que hasta el último momento fue una incógnita si tomaría
parte en la función, como así dejaba de entrever el programa. Su ausencia fue
suplida por Rubén Olmo, y desconocemos si la coreografía fue la propia de Rocío
o si la modificó para su baile masculino. La puesta en escena de toda la obra
fue correcta, sin grandes alardes, pero sí que no hubo recortes en cuanto al
vestuario se refiere, pues contabilizados más de media docena de trajes
diferentes en cada bailarín. La interpretación musical nos pareció igualmente
correcta, destacando al guitarrista David Carmona, que firmaba las
composiciones de la primera parte, en la cuales se veía su atento aprendizaje
bajo las órdenes de Manolo Sanlucar. Un buen espectáculo que pudimos disfrutar
el pasado sábado, pero como tantos otros muchos que tuvieron lugar el siglo
pasado a lo largo y ancho de la geografía jonda.
Ficha artística.
Dirección y coreografía: Rubén Olmo. Solistas: Eduardo Leal. Patricia
Guerrero. Bailarines: Sara Vázquez. Ana Agraz. Marta Arias. Mónica
Iglesias. Maise Márquez. Juan Carlos Cardoso. Ángel Fariña. Fernando Jiménez.
Álvaro Paños. Cante: Fabiola. El Zambullo. Guitarras: David Carmona. Manuel de la
Luz. Percusión: David Chupete. Artista invitada: Pastora Galván.
`Cante para el goce de los
sentidos´
Mayte Martín, Juan Ramón Caro
La gran ovación con la que fue
despedida Mayte Martín por el público que casi lleno el Gran Teatro de Córdoba ,
fue el evidente síntoma del éxito cosechado por la cantaora, junto al guitarra
Juan Ramón Caro.
Su propuesta de Flamenco clásico
incluida en la programación de Flamenco viene del Sur no defraudó a nadie.
Vicente Amigo me comentaba al concluir el recital que había sido una delicia.
El repertorio de Mayte Martín sirvió para estimar y disfrutar de un flamenco
elegante y añejo al mismo tiempo, pero proyectado con innata personalidad, la
que hace posible la intemporalidad de unos cantes formulados en casi su
totalidad por maestros de otras épocas. La cantaora conjugó conocimiento,
pulida técnica y exquisito paladar para exponer cada palo con sensibilidad y
buen gusto, también mimo expresivo, cualidades artísticas que no anularon otras
como el desparpajo y el oportuno pellizco de agresividad en el momento
adecuado, cuando así lo demanda el cante.
La presentación por granaínas ya
hizo augurar una redonda noche de cante para el deleite, algo de agradecer en
un tiempo de abruptos flamencos que llegan a saturar y distorsionar el oído.
Las malagueñas con remate de fandango y verdial lucentina junto al fandango de
Granada solo hicieron reafirmar en Mayte Martín su condición de suprema
cantaora que no descuida ni el más mínimo matiz que pueda dar consistencia a
cada cante. Las seguiriyas estuvieron en su justo punto de ebullición, siendo
rematadas hermosamente con la barroca cabal de El Pena. La cantaora continuó
cautivando al público con una variada tanda de fandangos de Huelva, en la que
no faltaron los estilos de Paco Isidro, Rengel, los locales de Calaña, sin
olvidarse de los versos de Yerma, en esquema de rondeña, que recreara con
brillantez Enrique Morente. A gusto, sintiéndose arropada por la afición,
Mayte Martín también cantó cantiñas para el jugueteo del compás; nostálgicas
guajiras de Marchena y Valderrama puestas al día; bulerías en las que se
decantó por populares coplas y adaptaciones, como el romance a Carmen Amaya y
la reina Mercedes, no sin antes recordar certeramente a Manolito de María,
haciendo valer su maestría cantando boleros el inolvidable "Un
compromiso" que popularizo Machín. En todo momento Juan Ramón Caro
acompañando con la eficacia de quien disfruta a la par del cante, de ahí sus
perfiladas falsetas en perfecto engranaje y sensibilidad con lo dictado por la
cantaora.
El recital había pasado como un
halo de brisa fresca en primavera y el público quiso más. Mayte Martín volvió a
aparecer en el escenario junto a su guitarrista para cantar en aire de bulerías
"Ten cuidado" de Rafael de León y el maestro Solano. De nuevo el
público en pie aplaudiendo durante varios minutos a una cantaora que en cada
comparecencia artística hace posible el milagro de seguir degustando con gozo
flamenco de calidad, reconfortando a todos quien la escucha.
Ficha artística.
Cante: Mayte Martín. Guitarra: Juan Ramón Caro
El consejero de Cultura, Paulino Plata, ha presentado esta mañana la programación de 'Flamenco Viene del Sur' para 2012, un ciclo ya consolidado en las ocho capitales andaluzas que evidencia el compromiso de las instituciones públicas con el flamenco. Esta decimoquinta edición incrementa las representaciones respecto a otras temporadas, tendrá 17 nuevos artistas como cabeza de cartel e incluye la presencia del Ballet Flamenco de Andalucía. En su intervención el consejero de Cultura ha puesto el acento en que el programa “responde a los criterios de ortodoxia/vanguardia, paridad o veteranía/juventud expresados en la convocatoria pública” y ha valorado el “esfuerzo de austeridad sin merma de la calidad y con aumento de funciones” del programa de esta decimoquinta edición; “Los 32 espectáculo se han seleccionado únicamente entre las propuestas recibidas y bajo el criterio de la comisión de programación”, ha recalcado Paulino Plata.
. 'Flamenco Viene del Sur' 2012 comenzará el próximo 27 de febrero en Granada y terminará en Córdoba el 11 de julio, con el Ballet Flamenco de Andalucía. El programa de la presente edición cuenta con 53 funciones y la participación de 17 nuevos artistas como cabeza de cartel. Los 32 espectáculos se reparten en 36 funciones, sin contar las 17 del Ballet Flamenco de Andalucía. En total, 53 noches de flamenco en las que participarán 46 artistas cabeza de cartel, de los que un 45,6 por ciento son mujeres, con lo que se refuerza una visión de género a la hora de programar y el compromiso de la paridad también en el arte. El ciclo supone un acicate para el sector ya que participan 23 empresas distintas, la mayoría con sede social en Andalucía, con lo que se fomenta la industria cultural flamenca andaluza.
Los espectáculos programados son una selección de las más de doscientas propuestas artísticas presentadas en el Instituto Andaluz del Flamenco en julio de 2011 tras la convocatoria publicada en la prensa. Es el cuarto año que se realiza una convocatoria pública para la recepción de propuestas escénicas con el fin de garantizar un proceso transparente en la programación de los espectáculos que componen el cartel de Flamenco Viene del Sur. Una comisión de programación elige los espectáculos que posteriormente formarán la programación del ciclo.
El cartel muestra así la diversidad creativa e interpretativa en las distintas modalidades del arte jondo de acuerdo con los criterios definidos de programación, como son la calidad artística de los espectáculos presentados, la presencia del flamenco más tradicional y las opciones escénicas más atrevidas y arriesgadas, convivencia con otras culturas y estéticas musicales así como la concurrencia de artistas consagrados y emergentes.
En su decimoquinta edición 'Flamenco Viene del Sur' se consolida como uno de los circuitos de referencia del flamenco en Andalucía. Este año repite programación en el Teatro Apolo de Almería y en el Gran Teatro de Huelva, localidades que se incluyeron en 2008, y se consolida en Cádiz, Córdoba y Jaén. Los objetivos con los se puso en marcha el ciclo, se mantienen intactos en esta edición, en la que de nuevo se muestra un compromiso institucional a favor del flamenco que pretende crear nuevos espacios y atraer a nuevos públicos; romper con la estacionalidad los festivales flamencos, relegados al periodo estival; garantizar una programación estable, y, por último, apoyar las nuevas creaciones de artistas jóvenes y consagrados.
De nuevo este año tres espectáculos serán retransmitidos en directo por Internet como una de las actuaciones incluidas en el programa Flamenco en Red, un proyecto puesto en marcha por las consejerías de Cultura y Economía, Innovación, Ciencia y Empresa y que, coordinado por la Universidad de Cádiz, lleva durante este curso un seminario de iniciación al flamenco a todas las universidades españolas que se han inscrito en el mismo. La emisión de los espectáculos programados se hará desde Sevilla, Huelva y Málaga.
Las entradas están ya a la venta al precio de 17 euros en los teatros Central, Alhambra y Cánovas, con un precio especial de 12 euros para portadores del carné joven y para desempleados que así lo acrediten mediante la tarjeta de desempleo. En estos mismos teatros, los aficionados pueden disponer de abonos para todos los espectáculos cuyos precios oscilan entre 108 y 120 euros, en función de los espectáculos programados. En el resto de los teatros, los precios de las entradas siguen las tarifas generales de los mismos, que se sitúan entre los 6 y los 15 euros.
Sevilla
Teatro Central
6 de marzo Mayte
Martín
Flamenco clásico
13 de marzo Milagros
Menjíbar. Ángeles Gabaldón
Homenaje a la
Escuela Sevillana de Baile
20 de marzo Miguel
Ángel Cortés
En concierto
27 de marzo El Torta
con Diego del Morao
Recital
10 de abril Juan Ramón
Caro
Rosa de los vientos
17 a 22 abril Ballet
Flamenco de Andalucía. Instituto Andaluz del Flamenco.
Dirección artística:
Rubén Olmo
Metáfora
8 de mayo Rocío Molina
Vinática
15 de mayo Hugo López,
David Caro y Carlos Cruz
Gala del Certamen
de Jóvenes Flamencos
22 de mayo Javier
Barón
Barón
29 de mayo Paco
Fernández
Mi tiempo es vida
Málaga
Teatro Cánovas
28 de febrero a 3 de
marzo
Ballet Flamenco de
Andalucía. Instituto Andaluz del Flamenco.
Dirección artística:
Rubén Olmo
Metáfora
7 de marzo Diego del
Morao
Orate
14 de marzo Compañía
Marco Flores
Tránsito
21 de marzo Guillermo
Cano. José de la Tomasa
El Sur
11 de abril Rosario
“La Tremendita”
Recital
18 de abril Leonor
Leal
Mosaicos
2 de mayo Nano de
Jerez. Virginia Gámez
Recital de cante
9 de mayo Juan Carlos
Romero
En concierto
16 de mayo Olga
Pericet
De una pieza
23 de mayo Esperanza
Fernández
Raíces del alma
Granada
Teatro Alhambra
27 de febrero Antonio
El Pipa Compañía de Flamenco
Danzacalí
12 de marzo Gerardo
Núñez
A tientos
19 de marzo Rocío
Márquez. Laura Vital. Niño de Elche. Manolo Franco
Convivencias
26 de marzo Compañía
de Mercedes Ruiz
Baile de palabra
16 de abril Compañía
de Úrsula López
Abriendo camino
23 de abril Manuela
Carrasco
Suspiro flamenco
7 de mayo Niño de
Pura. María José Pérez
Un toque con
dulzura
14 de mayo Josemi
Carmona
Las pequeñas cosas
21 de mayo Juana la
del Pipa. Dolores Agujetas. La Macanita
Mujerez
Almería
Auditorio
Maestro Padilla
13 y 14 de abril
Ballet Flamenco de Andalucía. Instituto Andaluz del Flamenco.
Dirección artística:
Rubén Olmo
Metáfora
Teatro Apolo
3 de mayo Jesús Méndez
Recital
10 de mayo Compañía
Juan José Jaén 'El Junco'
Mirando al pasado
Jaén
Teatro Darymelia
1 de marzo David
Palomar
Recital
10 de marzo Belén Maya
Tr3s
Córdoba
Gran Teatro de Córdoba
2 de marzo Mayte
Martín. Flamenco clásico
11 de julio Ballet
Flamenco de Andalucía. Instituto Andaluz del Flamenco.
Dirección artística:
Rubén Olmo
Metáfora
Teatro Góngora
20 de abril Olga
Pericet. Rosa, metal y ceniza
Huelva
Las Cocheras del
Puerto. Temporada 2012
9 y 10 de marzo Ballet
Flamenco de Andalucía. Instituto Andaluz del Flamenco.
Dirección artística:
Rubén Olmo
Metáfora
24 de marzo José
Antonio Rodríguez
En concierto
13 de abril Compañía
Ana Morales
De sandalia a tacón