Revista La Flamenca

Flamenco Antiguo: Antonio Mairena, Divulgador y Restaurador de Estilos Flamencos

Revista La Flamenca

Conocí a Antonio Mairena en una de las ediciones del "Gazpacho de Morón"; fui presentado por Francisco Vallecillo, que me invitó a participar en la revista "Flamenco" de la Peña de Ceuta, donde me inicié en publicar los entresijos, que iba descubriendo, en el complejo mundillo del Cante Flamenco. También, Antonio Mairena actuó en la "Caracolá Lebrijana", concretamente, en la tercera edición, donde participé en la organización de la misma. Recuerdo, de aquella época, la manera de cantar de Antonio Mairena, que, con sus formas flamencas, creó escuela. No cabe la menor duda de que muchos cantaores aficionados siguieron la estela de dicho cantaor. Hace poco tiempo, que, con motivo de comprobar los cantes, que integran la rama de la seguiriya, en el árbol representativo del cante flamenco, escuché la toná-liviana, que interpretara Antonio Mairena. Referente a este cante, hemos de decir que, dentro de la discografía de Antonio Mairena, nos encontramos el título, "Y no las quería" (toná y liviana). Escuchados detenidamente estos cantes, podemos comprobar como Antonio Mairena interpreta el primero dentro del cante por tonás, y los dos restantes, por livianas, ya que la guitarra de Melchor de Marchena así lo indica. Como se puede comprobar, el segundo cante tiene tres versos más, que sirven de despedida. La primera letra de livianas nos recuerda a la que cantara Pepe de la Matrona: "Camino Casariche/venta Brabaero/ allí, mataron a Bastián Bochoco/cuatro bandoleros."

En cuanto a las seguiriyas, hemos de decir que Antonio Mairena interpretó los siguientes estilos: Manuel Molina (3), Manuel Torre (3), Tomás "El Nitri" (2), Paco la Luz (2), Manuel Cagancho (2), Enrique "El Mellizo " (2) y un estilo de los siguientes: Silverio, Anónimo de Los Puertos, El Ciego de la Peña, El Marrurro, Juan Junquera, El Fillo, El Planeta, Frijones, Perico Frascola, María Borrico y Cabales (2 estilos), que hacen un total de 31 estilos. Lo mismo podíamos decir de las soleares. Antonio Mairena llegó a interpretar los siguientes estilos: Triana (12), Alcalá (8), La Serneta (4), Juaniquí (3), Paquirri "El Guanté" (3) y uno de los siguientes interpretes: Illanda, Teresa Manzantini, Enrique "El Mellizo" y dos anónimos, que hacen un total de 38 estilos. Un cante, en el que Antonio Mairena sobresalió y en el que se dio a conocer en Sevilla, fue la saeta. Referente a este cante, hemos de decir que Antonio Mairena, en su discografía, nos dejó seis saetas, cuyo estilo es una creación personal del mismo. El célebre cantaor no bebe en la fuente de lo popular, sino que recrea su cante con sus propias expresiones flamencas; el último tercio es igual que el primero. No cabe la menor duda de que estamos ante una saeta diferente a la que se interpretaron en su época.

Antonio Mairena fue un cantaor muy completo, y lo podemos considerar como un divulgador de estilos, que, en muchos casos, rescató pacientemente. Hay ejemplos de cantes, que Mairena desempolvó y le dio nuevos matices, con su propia impronta. Ejerció su compromiso con el cante, porque tuvo conciencia de que muchos estilos se hubiesen perdido para siempre, si no se hubiesen grabado, como es el caso de las bulerías de Antonia Pozo de Lebrija, donde Antonio venía con frecuencia. Sus conferencias ilustradas con sus propios cantes, al llevar el flamenco a la Universidad, resultaron muy interesantes, como las que pude presenciar en Lebrija, en Osuna y en las "tertulias de Radio Sevilla". La última vez que tuvimos la oportunidad de hablar con el "maestro de los Alcores" fue un congreso de Flamenco, que se celebró en tierras malagueñas. Por estas fechas, se cumplen 25 años de su despedida de la vida terrenal; una buena ocasión para escuchar algunos de sus cantes de su extensa discografía. En cualquiera de los palos reseñados con anterioridad, podremos contemplar la facilidad de su expresión cantaora y la seguridad en la interpretación de los tercios. Su manera de cantar dio lugar al "mairenismo", donde, al lado de sus incondicionales, aparecieron sus detractores; ello demuestra que su cante sigue vivo. De todas formas, lo que no cabe la menor duda es que, cuando indagamos en las esencias de los cantes primitivos, aparece la figura de Antonio Mairena, junto a otros genios del Cante Flamenco.

Texto: Ricardo Rodríguez Cosano