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Revista La Flamenca
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Flamenco Antiguo: Diego Fernandez “El Lebrijano”, en el Cante por Tonas

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Al referirnos al cantaor lebrijano, recordamos, de inmediato, el cante de la debla, ya que a dicho cantaor se le atribuye la creación del mencionado cante, dentro de los cantes por tonás. Federico García Lorca (Maestros del Cante Flamenco", nº 9 Planeta-Agostini) dejó escrito: "le supone (a Diego "El Lebrijano") creador de la debla- lo que no puede atestiguar documentalmente-..."

En cuanto al significado, la palabra "debla", para muchos, quiere decir "diosa", aunque, para otros, puede tener otras acepciones como "cielo brillante". De todas maneras, el vocablo "debla" es de origen gitano, como lo fue El Lebrijano.

Dentro de los cantes por tonás, hemos de citar la debla, los martinetes, la grande, la chica, la de Cristo, la de Tío Luis de la Juliana, la de Chacón, la toná-liviana, la de Perico Frascola, la de Perico el Tito y la carcelera, entre otros, en donde sobresalió el cantaor lebrijano. Antonio Machado y Álvarez "Demófilo" nos trae, dentro de una extensa relación de cantes por debla, la siguiente estrofa:

De tres chabosillos que tengo,
uno le endiño a mi suegro,
otro le endiño a mi bata,
y otro guiyará cormigo,
pa aonde quiera que yo baya.
Deblica barea.

Se sabe que Diego "El Lebrijano" nació en Lebrija, en la cuesta del Castillo, el 21 de Abril de 1847. Hay quien afirma que hizo el servicio militar en Cuba, y que los primeros pasos, en el cante, los dio en Lebrija; seguramente, en las fiestas familiares, en las bodegas, tascas o tabernas, hasta que consiguiera la popularidad en los cafés-cantantes de Sevilla, como el de Silverio, El Burrero y El Variedades, entre otros. También se sabe que cantó en el café de El Recreo de Córdoba.

De la misma manera, se sabe que dicho cantaor cantó en el café del Progreso de Madrid. José Blas Vega, en la página 197 del libro, "Los Cafés Cantantes de Madrid", dejó constancia de la siguiente manera: "El año 1892, se da como referencia de que el famoso Juan Breva de la capital catalana se traslada a Madrid a cantar en el café del Progreso. (Según Gonzalo Rojo). Según el cantaor Canario de Madrid, su padre tenía un taller casi enfrente del café, y por él tenía constancia de que allí actuaron entre otras muchas figuras Concha Peñaranda "La Cartagenera", La Trini, Diego Fernández Flores "El Lebrijano" y Chilares".(Según Antonio Escribano).

En la década de los noventa, cuando lo dirigían los hermanos Rodríguez, el café estaba en plenitud ambiental, pues según Ruiz Jiménez: "abundaban los toreros, la gente alegre, y los estudiantes con dinero escaso, muchos republicanos de aquella barriada y algún nihilista inofensivo, todos a oír a las cantaoras y cantaores del "cante jondo", subidos sobre un tablado en el fondo y acompañados de música y jaleadores con golpes de bastón sobre el entarimado y fuertes palmadas.(Según Antonio Velasco Zazo)".

Referente a Concha la Peñaranda, hemos de decir que, a la cantaora de Cartagena, se le atribuye la creación de una malagueña, que se puede acompañar por el toque de la misma o por el "toque abandolao". El Mochuelo, Pepe de la Matrona y Enrique Morente, entre otros, interpretaron dicha malagueña. En cuanto a La Trini, hemos de considerar que sus cantes se siguen interpretando en la actualidad. A la cantaora malagueña, famosa en la época que le toco vivir, se le debe la creación de dos o más estilos de malagueñas; alguno de ellos recreado por Chacón. Por último, Chilares, cantaor almeriense, que fue un gran intérprete de los cantes mineros. Hay una letra, que aún se canta en la actualidad, que se refiere a dicho cantaor y a otros contemporáneos.

Como queda reflejado con anterioridad, Diego "El Lebrijano" cantó junto a las figuras de la época, finales del siglo XIX. Entre los cantes de que se tienen noticias, el referido cantaor interpretó: tonás, seguiriyas, soleares, cañas e incluso el cante de guajiras. No obstante, se identifica con el cante de la debla, que después Tomás Pavón le dio el toque definitivo a través de la popular letra:

En el barrio de Triana,
ya no hay pluma ni tintero,
pa escribirle yo a mi mare,
que hace tres años, que no la veo.

Luego, la estela de este cante la siguieron, entre otros, Rafael Romero "El Gallina", Antonio Mairena, Manolo Caracol, Roque Montoya "Jarrito", Pepe "El Culata", Juanito Valderrama, Luis Caballero, El Chocolate, Fosforito, Naranjito de Triana, José Meneses, Diego Clavel, Alfredo Arrebola y Gabriel Moreno. Igualmente, los cantaores de Lebrija suelen meter, en el repertorio de cantes, la debla, entre ellos, Juan Peña "El Lebrijano" y Manuel de Paula.

Diego "El Lebrijano" no dejó grabaciones. Sin embargo, si hay referencias escritas del desarrollo de sus cantes.

Manuel Machado lo dio a la posterioridad en su popular poema "Cantaora", relacionándolo con las figuras del momento:

"todo el cante...
que cantó tía Salvaora,
la Trini, la Coquinera,
la Pastora...
y el Fillo, y el Lebrijano
y Curro Pabla, su hermano.

Texto: Ricardo Rodríguez Cosano / Foto: Mario Fuentes Aguilar