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El nombre de "El Borrico de Jerez" aparece en las cuatro primeras ediciones de la Caracolá de Lebrija y también en la sexta edición de dicho festival flamenco. En aquellos años, década de 1960, los directivos del "Grupo Flamenco La Debla" contrataron a muchos artistas directamente. De esta manera, Tío Gregorio "El Borrico" fue contratado de viva voz, en su tierra natal, Jerez de la Frontera, ya que se encontraba trabajando en una sala de fiestas de dicha ciudad, que se llamaba "Los Cuatro Muleros".
Tío Gregorio "El Borrico", Manolito Jero, El Juanata, El Guapo y El Mono, entre otros artistas jerezanos, fueron invitados, en varias ocasiones, a las fiestas, que se organizaban, por aquellas fechas, en las bodegas de Lebrija. Después de las vivencias de aquellas fiestas y festivales, sólo nos queda el recuerdo vivo de aquellos grandes artistas, que se nos fueron, entre los cuales está Tío Gregorio.
Rebuscando entre la discografía antigua, nos hemos encontrado los siguientes cantes de "El Borrico de Jerez": martinetes, seguiriyas, tientos- tangos, soleares, bulerías por soleá, bulerías, fandangos y alegrías. Muchos de los cantaores antiguos no necesitaban de un largo repertorio de cantes, para contentar a sus incondicionales. Generalmente, a los cantaores no se les pedía un determinado cante, en la espera de escuchar lo que el artista desease interpretar, que, desde luego, estaba en consonancia con la inspiración y ambiente del momento.
Después de escuchar los títulos del cantaor jerezano, comprobamos que, en el cante por tonás, aparecen dos cantes diferentes de martinetes, cargados de un fuerte patetismo, que conmueve al aficionado, que los escucha. Referente a las seguiriyas, Tío Gregorio se deja llevar por los estilos de Frijones, Curro Dulce, Manuel Molina, El Loco Mateo y Paco la Luz, a través de Tío José de Paula, acentuando el sentimiento puro de la pena. Su eco, amalgamado con los ayes, sale de lo profundo en impulsos agónicos, que nos hace estremecer.
Al pasar a los tangos-tientos, hemos de decir que "El Borrico de Jerez" fue un cantaor largo en el cante de tangos, porque barajó una serie amplia de estilos, que forjaron El Mellizo, Chacón y Frijones, entre otros cantaores antiguos. Hemos de considerar a Ti Gregorio como un cantaor notable en esta rama fundamental del Cante Flamenco. En cuanto a las soleares, generalmente, el cantaor jerezano se sirve del estilo de introducción de la soleá de Alcalá, para comenzar la serie de cantes, que interpreta. También, recuerda a El Mellizo, La Serneta y Frijones, en otros estilos, para completar sus cantes, donde dicho cantaor se encuentra muy a gusto, ya que la soleá encaja, en él, a la perfección.
También, la bulería por soleá tiene cabida en el repertorio de nuestro cantaor, que interpreta los dos estilos tradicionales de este cante, donde el intérprete se desgarra, al identificarse con el argumento de determinadas letras flamencas. Hay un cante, que el Tío Gregorio lo comparte con Tía Anica "La Piriñaca", comenzando el cantaor, para dejar paso a la cantaora jerezana; luego, continua Tío Gregorio, para finalizar la cantaora. Este curioso título está incluido en la grabación, "Fiesta en Lebrija".
En las bulerías, se da la relación más extensa de títulos. También, hemos de hacer constar que el título, "Fiesta en el Barrio Santiago", está compartido, nada más y nada menos, que por Terremoto, El Sernita, El Sordera, Diamante Negro y Romerito. Este título es una referencia obligada para las nuevas generaciones flamencas. En el cante por bulerías, El Borrico combina hábilmente los estilos tradicionales de Jerez de la Frontera con el villancico, siguiendo la corriente de sus mayores.
Pasemos, ahora, a los fandangos. Al escuchar dicho cante, creíamos que Tío Gregorio iba a cantar el fandango natural, ya que, en él, sonaba muy flamenco. Sin embargo, en la única grabación, que poseemos de este cante, los tres fandangos, que interpreta, son del estilo de su paisano, José Cepero. Por último, en los cantes por alegrías, combina dos estilos de este palo con un popular remate. En estos cantes, Tío Gregorio se pone al borde del esfuerzo, sin perder el hilo de estas cantiñas gaditanas. Después de escuchar los referidos cantes, comprobamos que Tío Borrico se identifica plenamente en las terminaciones de los bajos del cante. Este es un rasgo característico, que aporta el cantaor jerezano a su sello personal. Lo que verdaderamente sorprende también es que El Borrico deja traslucir la tristeza vivida. No obstante, nuestro cantaor es un eslabón importantísimo en los cantes de Jerez de la Frontera.
En el repertorio anotado, los guitarristas, Parrilla de Jerez, Pedro Peña y Paco Cepero, cada uno con una impronta diferente, ayudan sobremanera a Tío Gregorio, para no lastimar su cante; Parrilla se reprime, parando el vitalismo de su guitarra jerezana, Pedro Peña venera la dignidad del cantaor con la solemnidad precisa y Paco Cepero pone su preciosista guitarra al servicio del viejo cantaor jerezano.
Texto: Ricardo Rodríguez Cosano