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El pasado viernes 2 de diciembre,
a las 21 horas en el Teatro Central de la capital hispalense, pudimos disfrutar
los asistentes de un bonito homenaje al guitarrista flamenco Manuel Delgado
Lara, más conocido por Manolo Brenes. El teatro se llenó de aficionados, amigos
y seguidores del artista, quien acudió al evento para ser homenajeado con
emoción. Manolo Brenes, quien ha pasado a la historia por ser un gran
profesional de la guitarra flamenca de acompañamiento, recibió, por parte de de
la Federación Provincial de Sevilla de Entidades Flamencas, un pergamino en el
que se reconocía su contribución con su arte a la declaración del flamenco como
patrimonio inmaterial de la humanidad. Tras el agradecer el homenajeado al
público su asistencia, comienza el espectáculo, el cual duraría más de dos
horas.
Algunas diferencias se notarían
respecto al programa inicial, ya que algunos de los artistas se cayeron del
cartel a última hora, como fueron la bailaora malagueña Rocío Molina, el
guitarrista sevillano Niño de Pura y la
cantaora sevillana Rosario La Tremendita, supliendo las ausencias, la cantaora sevillana La Tobala y el bailaor gaditano El junco.
El guitarrista Manolo Franco fue el
encargado de abrir el espectáculo con una magistral y linda granaina para
concierto, donde una vez más pudimos apreciar su toque delicioso y expresivo,
guardando un sabio equilibrio entre lo más tradicional y armonías más
vanguardistas.
El agradable sabor de boca que
nos deja la guitarra de Manolo Franco nos da paso a la intervención de la
cantaora roteña Manuela Cordero con el acompañamiento del guitarrista Antonio
Carrión. La cantaora nos ofrece un cante por tientos-tangos y un cante por
bulerías, donde se entrega con poderío con algunos tradicionales cuplés,
terminando su cante sin ayuda de la megafonía y rematando su pase con una
graciosa pataíta. Antonio Carrión se muestra siempre atento al acompañamiento,
rellenando todos los huecos con espontaneidad y sabiduría.
El Chozas acompañado por la
guitarra de Pedro Sierra nos hace sentir con su voz dulce, afinada y medida,
destacándose un bonito repertorio de fandangos. La personalísima guitarra de
Pedro Sierra se muestra sensible y exquisita, compenetrándose con maestría con
el cante a pesar de su virtuosismo.
La intervención de la bailaora
Carmen Ledesma, justo antes de un breve descanso, sería para nosotros uno de
los momentos cumbres de la noche. La artista, como es de costumbre, nos hace
vibrar con su baile por soleá, sencillo y tradicional, pero majestuoso y lleno
de vida. Su maestría con el mantón y sus movimientos airosos y con gracia nos
alegran la noche.
Tras el descanso, la Tobala nos ofrece un cante por alegrías y por bulerías, con
el acompañamiento de Pedro Sierra. Intervenciones ambas realizadas por la
cantaora con maestría, destacándose aquí más notablemente el poderío técnico
del guitarrista.
El original cantaor José Menese,
a pesar de una lesión en su hombro izquierdo, como comunica al público antes de
comenzar su intervención, nos regalaría un magnífico cante por soleá, un
señorial cante por seguirillas y un emotivo cante por campanilleros, que el
cantaor escogió por encontrarnos en vísperas de las fiestas navideñas.
El junco sería el encargado de poner el broche final a una
noche muy flamenca. El bailaor gaditano nos deja una impresión más que
agradable, con un baile por alegrías virtuoso pero elegante, recordándonos su
pose tan personal y emotiva, y originando el clamor del público. Sin duda una
gran noche para el guitarrista Manuel Brenes. Gracias maestro.