Antonio Reyes, que todo lo puede, ha ofrecido un espectáculo elegante y redondo, donde su cante de ecos puros fue la melodía del toque de seis maestros de la guitarra.
Revista La Flamenca 19/9/2026. La Bienal de Flamenco. ©Laura León
El recién renovado Teatro Lope de Vega volvía a abrir sus puertas a La Bienal de Flamenco de Sevilla, este viernes, 18 de septiembre, para recibir una “noche única” e irrepetible de la mano de Antonio Reyes.
El cantaor chiclareno subía a sus tablas para ofrecer al público “Seis cuerdas, seis”, un recital con el que ha sabido dar un paso al frente en su trayectoria, confrontando los matices de su cante con la guitarra de acompañamiento de artistas de acreditado prestigio.
Un espectáculo que aúna dos de sus grandes pasos, la guitarra y los toros, Así, en el escenario, como en cualquier tarde en la Maestranza, subían al escenario seis grandes tocaores que representan diferentes generaciones, procedencias y sobre todo, seis formas distintas de sentimiento y expresión a través de la guitarra. Hablamos de seis trayectorias vitales y artísticas como las que transmiten las manos en las cuerdas de Rafael Riqueni, Manolo Franco, Joni Jiménez, Diego del Morao, Nono Reyes y José del Tomate.
Antonio Reyes se “encerró” en este mano a mano de Miuras del toque para dejar acunar, sus cantes, por el sentimiento, ofreciendo un recital redondo y elegante que se movió entre zambra caracolera, granaína, taranta, soleá, tangos del Piyayo, seguiriya, bulería, tango, fandango… todo muy clásico, despacito y a compás, como los buenos toreros, y triunfando en esta “encerrona” con oreja y rabo.







