El análisis recoge números como los más de 1,3 millones de euros recaudados y un impacto mediático superior a los 59 millones.
Revista La Flamenca 19/10/2026. La Bienal de Flamenco. ©Laura León
La Bienal de Flamenco de Sevilla celebraba su XXIV de 9 de septiembre al 3 de octubre, con una programación extensísima, con un total de 72 funciones que se han desarrollado en 11 espacios escénicos, de las cuales 52 han sido nuevas producciones, 22 estrenos absolutos, 24 noches únicas y 6 matinés únicas.
Sin olvidar que ha sido una edición especial pues se situaba en un momento simbólico, cuando se cumple un siglo desde que el flamenco comenzara a consolidarse como arte escénico tras su paso por los cafés cantantes, coincidiendo con el esplendor de la llamada Ópera Flamenca. Por ello, cada una de las citas que se han desarrollado han sido concebidas como momentos irrepetibles, creadas para suceder una sola vez con vocación de excepcionalidad y bajo la idea de que cada propuesta sea una pieza singular, un acontecimiento fruto del encuentro entre artistas, espacios y repertorios difíciles de repetir.
Ahora, tras pasar unos días desde su clausura, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, junto al director de la Bienal de Flamenco de Sevilla, Luis Ybarra, han ofrecido un balance de la XXIV edición del certamen.
Unas cifras que hablan por sí sola, en las que se han alcanzado récords como el conseguir la mayor recaudación de su historia, con un total de 1.356.519 euros, superando la cifra registrada en la pasada edición de 1.008.701 euros. O el dato de que el valor de comunicación ha superado los 59 millones de euros, siendo el más elevado de toda la trayectoria del evento, pues la proyección de la Bienal en los medios de comunicación ha tenido más de 4.600 impactos, con una audiencia superior a 1.323 millones de personas.
Y si seguimos hablando de cifras, a lo largo de las 25 jornadas de programación, las 72 funciones celebradas han registrado una ocupación media del 92%, lo que consolida el interés que despierta esta cita con el arte jondo entre el público y los programadores que cada edición visitan los distintos escenarios para conocer de primera mano las nuevas propuestas artísticas en torno al universo jondo.
Del total de funciones, 44, se celebraron con las localidades agotadas en los distintos espacios escénicos que han acogido la programación: Espacio Turina, Iglesia de San Luis de los Franceses, Muelle de la Sal, Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería, Real Alcázar, Real Fábrica de Artillería, Teatro Alameda, Teatro Central, Teatro de la Maestranza y Teatro Lope de Vega.
Sin olvidar, que más allá de los citados escenarios, la XXIV Bienal de Flamenco ha extendido su programación por la ciudad a través de “Otras perlas”, apartado que ha reunido las actividades paralelas de esta edición. Desde el 2 de septiembre, exposiciones, proyecciones cinematográficas, actuaciones al aire libre, encuentros y otras propuestas culturales han ampliado los espacios de encuentro con el arte jondo, acercando al público sevillano y visitante distintas formas de disfrutar y descubrir el flamenco. Una programación que ha sido posible gracias a la implicación de empresas, instituciones, entidades culturales y profesionales de distintos ámbitos, cuya colaboración ha tejido una amplia red en torno a la Bienal y ha contribuido a extender su presencia por la ciudad, sumar nuevas miradas y generar espacios de participación y encuentro con el flamenco.
Ante estos resultados, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha destacado que “son cifras que hablan por sí solas y que demuestran la enorme capacidad de convocatoria del flamenco y la respuesta del público a una programación de excelencia. Sevilla vuelve a demostrar que es la capital mundial del flamenco y que tiene en la cultura uno de sus mayores activos y motivos de orgullo”.
Añadiendo además, que “esta Bienal ha sido mucho más que una sucesión de grandes espectáculos, ha llevado el flamenco a nuevos espacios, ha recuperado para la ciudad el Teatro Lope de Vega y ha abierto nuevas vías para acercar el arte jondo a los sevillanos y a quienes nos visitan”. Por ello, finalizaba su intervención concluyendo que “desde el Ayuntamiento seguiremos trabajando para que la Bienal crezca, para apoyar a nuestros artistas y para que Sevilla continúe siendo el gran escaparate mundial de un arte que forma parte de nuestra identidad y que, al mismo tiempo, tiene una enorme capacidad para emocionar y conquistar al mundo”.
Como conclusión final, podríamos decir que la Bienal 2026 ha convertido Sevilla en un lugar de encuentro entre distintas generaciones, sensibilidades y formas de entender el arte jondo, propiciando momentos irrepetibles que ya forman parte de la memoria de esta edición. Desde la raíz más tradicional hasta las propuestas más contemporáneas, artistas emergentes y figuras consolidadas han compartido una programación diversa, marcada por el diálogo entre disciplinas, las nuevas miradas y la singularidad de cada encuentro. Una experiencia que ha cobrado vida en cada uno de los espacios escénicos de la ciudad, donde el flamenco se ha revelado de una manera diferente en cada función y en su encuentro con el público.
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