El bailaor sevillano pidió un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes. 30/10/2026. ©Demetria Solana
La Sala Roja de los Teatros del Canal volvió a registrar un lleno absoluto para recibir a Juan Manuel Fernández Montoya "Farruquito", una de las figuras más incontestables del baile flamenco actual. El sevillano presentó “Sexteto Flamenco”, nueva denominación de un espectáculo que hasta hace apenas unos meses giraba como “Quinteto Flamenco” y que ya pudo verse en Madrid durante los Veranos de la Villa.
Y lo cierto es que poco importa el nombre cuando quien ocupa el centro de la escena es Farruquito. Hay artistas que aún necesitan demostrar cosas. No es su caso. Desde que aparece sobre las tablas se instala una sensación de autoridad natural, de conocimiento profundo de los códigos del flamenco y de dominio absoluto del compás. Su baile nace de una técnica depurada, pero también de una forma de sentir que remite inevitablemente a la herencia de su abuelo, el inolvidable “Farruco”. El público madrileño respondió desde el primer momento con una entrega incondicional. Cada remate, cada pausa y cada desplante fueron acogidos con entusiasmo por una audiencia que parece haber encontrado en Farruquito una garantía de autenticidad.
Buena parte del mérito de la velada correspondió también al gran cuadro musical que lo acompaña. La guitarra de Manuel Valencia volvió a confirmarlo como uno de los intérpretes más completos. Capaz de sostener el baile con una precisión impecable, encontró además un momento de brillo propio en un magnífico solo por bulerías.
En el cante, Ismael de la Rosa “El Bola”, Manuel de la Nina y Mari Vizárraga cumplieron con solvencia una función fundamental: arropar al baile sin invadirlo. Entre los tres construyeron una atmósfera sonora sólida y siempre bien medida, aunque fue la cantaora quien dejó algunos de los pasajes más celebrados de la noche. Su timbre profundo, ligeramente “tostado”, y su capacidad para sostener la atención del público quedaron especialmente patentes en el cante en solitario que ofreció durante uno de los cambios de vestuario del bailaor.
“Sexteto Flamenco” se presenta como una reivindicación de los valores esenciales del género. Y, en efecto, toda la propuesta gira alrededor de ese principio. El espectáculo se apoya en una sucesión de números construidos sobre el diálogo entre cante, toque y baile, con la improvisación y el compás como principales motores dramáticos.
Quizá precisamente por esa confianza absoluta en las fórmulas que tan buenos resultados le han dado durante años, la propuesta transita por territorios muy reconocibles dentro del universo artístico de Farruquito. El espectador habitual encontrará muchas de las virtudes que identifican su trabajo y también una línea de continuidad evidente con producciones anteriores. Más que una búsqueda de nuevos caminos, la sensación es la de una profundización en un lenguaje propio que el artista domina con maestría y que sigue gozando de una extraordinaria aceptación entre el público.
Antes del fin de fiesta, Farruquito tomó el micrófono para evocar aquellos primeros viajes a Madrid junto a su abuelo “Farruco” y su padre, y reivindicar la vigencia del flamenco de raiz. Concluyó con un minuto de silencio en memoria de las víctimas del reciente accidente ferroviario, ocurrido además en la línea que une Andalucía con el resto de España, muy transitada por artistas y aficionados a nuestro arte.
En el bis, el bailaor agarró la guitarra para que sus compañeros se dieran su pataíta por bulerías. No hubo revolución ni pretendía haberla. Lo que ofreció Farruquito fue algo distinto: la reafirmación de una manera de entender el flamenco que hunde sus raíces en la tradición y que mantiene intacta su capacidad para emocionar. Una última reflexión: ¿soy yo solo al que le recuerda a ratos algún paso de Michael Jackson?
Ficha artística:
Baile: Juan Manuel Fernández Montoya “Farruquito”.
Guitarra: Manuel Valencia.
Cante: Ismael de la Rosa “El Bola”, Manuel de la Nina & Mari Vizárraga.
Percusión: Paco Vega.
865 espectadores (lleno).
70 minutos.
Teatros del Canal, sala Roja (Madrid, 29/10/2026, 20:30 h.)

