La bailaora presenta su “Anatomía del Límite” en Madrid.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes.17/11/2025. © Amparo Zuasti
Por sexto año vuelve el festival Miradas Flamenkas a uno de los distritos más populares y poblados de la capital, con sus asequibles precios (6 € la entrada) y su heterodoxa programación, confeccionada con sumo gusto por Paloma Concejero, cineasta, escritora, guionista, buena aficioná y presentadora de todas las galas.
Este año está dedicado a la celebración de los primeros 50 años de “Nuevo Día”, el disco con el que Lole y Manuel abrieron un camino que muchos han seguido y otros hemos disfrutado, y lo seguimos haciendo. Al igual que sucedió con Las Grecas, a las que se dedicó este festival en 2024, el vestíbulo se vistió con portadas de discos de la influyente pareja trianera, recortes de prensa y diversa memorabilia de la época.
Comienza “Anatomía del Límite”, el primer espectáculo en solitario de Aitana Rousseau, a la que ya hemos podido disfrutar con las compañías de David Coria, Úrsula López y Jesús Carmona, así como en algún que otro tablao. Se trata de una propuesta nacida y pensada desde una etapa de fragilidad interior de la bailaora, y de la dificultad que le supuso abandonar sus orígenes para abrirse camino en el mundo del flamenco.
Pronto nos percatamos de la importancia del bajo eléctrico interpretado por “Popo”, que va creando unos ambientes y dibujando unas melodías que nos hacen viajar, ayudado por la guitarra de Óscar Lago y el cante de Kiko Peña, que además acompaña en la percusión e incluso a la guitarra por tanguillos.
A un baile ortodoxo inicial, con los zapateados y los movimientos de mantón habituales, percibimos cómo le sigue otro que se va desviando paulatinamente del canon. Sin dejar de lado las bulerías, la soleá o los citados tanguillos, los sonidos experimentales nos adentran en un territorio poco común. Una gestualidad medida, unas pausas que invitan al disfrute y a la reflexión y las frases proyectadas sobre el escenario (obra de la hermana Candela Rousseau, que nos hablan de la fragilidad y de la necesidad de auxilio), nos van preparando para una evolución inesperada.
La parte final es como una liberación, donde Aitana se despoja de la ropa flamenca y se deja atravesar por los sonidos electrónicos, rockeros y hasta metaleros que los tres músicos son capaces de extraer de sus instrumentos, ayudados por unas luces cegadoras y una explosión colectiva. Hemos disfrutado de un espectáculo que empieza de una forma, prosigue con una invitación a la reflexión y termina de una manera mucho más arriesgada.
Hemos ido de menos a más, o mejor, de más a mucho más.
Ficha artística:
Dirección artística, diseño de vestuario, coreografía e interpretación: Aitana Rousseau.
Dirección musical y guitarras: Óscar Lago.
Composición musical: Óscar Lago, José Manuel Posada “Popo”, Kiko Peña & Julia Acosta.
Bajo eléctrico: José Manuel Posada “Popo”.
Cante y percusión: Kiko Peña.
60 minutos.
180 espectadores (casi lleno).
Centro Cultural Pilar Miró (Madrid, 16/11/2025, 19 h.)


