“Infinita” fue el estreno absoluto que llevó al Maestranza, un espectáculo a la altura y calidad que demanda la Bienal.
Revista La Flamenca 12/9/2026. La Bienal de Flamenco. ©Laura León
Este vieres 11 de septiembre, el Teatro de la Maestranza de Sevilla se preparaba para recibir el que a buen seguro, será uno de los espectáculo más destacado de esta XXIV Bienal de Flamenco.
Hablamos de “Infinita”, el particular homenaje a Andalucía de Sara Baras, el espectáculo número 20 de la bailaora gaditana, que ha regresado a La Bienal tras 14 años de ausencia.
Y ¡vaya vuelta! Baras ha conseguido el lleno absoluto para los tres días programados en este ciclo, es decir, vendidas las 1.800 localidades del Maestranza para todos los días. Además, tras su primera actuación, tanto público como crítica no han podido más que rendirse a sus pies, pues “Infinita” es una de esas producciones calificadas como “dignas de Bienal”.
Un regreso que por casualidades, o no, de la vida, ha sido al mismo escenario donde debutó en el festival, durante un homenaje a Antonio el Bailarín.
Sara Baras ha hecho vibrar el Maestranza con este espectáculo cuya creación se asienta sobre la identidad, la herencia y la fuerza simbólica de Andalucía y plantea un viaje escénico a través de ocho miradas femeninas, que encarnan el latido flamenco de cada una de las ocho provincias andaluzas. Una propuesta que parte de la tierra, de la memoria y de la tradición para construir una mirada contemporánea sobre la identidad andaluza.
Todo ello hilado entre bulería, romance, fandangos de Huelva, taranto, tangos de Almería, malagueña, verdiales, serrana de Córdoba, trilla y aceitunera de Jaén, granaína, abandolaos, soleá, sevillanas, tanguillos, alegrías…
“Infinito” eleva a la Bienal de Flamenco Sevilla a su máxima categoría, haciendo paladear al público la esencia del arte jondo, quien en pie y tras cinco grandes ovaciones, se resistía a despedir a Sara Baras en su regreso a esta cita flamenca de calado internacional.








