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Flamenco, confinamiento y desescalada (y II)


Flamenco, confinamiento y desescalada (y II)




Letras nuevas por mor de la coronavirus

Revista La Flamenca, José Cenizo Jiménez /Licenciado y Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla/. 14/7/2020

José Cenizo. Foto Archivo del autor

Decíamos en la primera parte de esta entrega de nuevas letras relativas al confinamiento, luego desescalada y luego nueva normalidad, la pandemia, la situación tan inédita y trágica en que España, Europa y el mundo mundial ha caído, que hemos recopilado algunas de las letras de cantes que hemos venido oyendo por los medios de comunicación, sobre todo, en nuestro caso, Facebook.

No siempre están cantadas por su autor o por otra persona, decíamos, pero casi siempre podemos verlas, por fortuna, plasmadas en su destino natural, el cante. Seguimos con el repaso en esta segunda y última parte (aunque daría para al menos dos o tres más…). Ojalá pronto acabe del todo esta pesadilla y volvamos todos a la vida normal, superada esta temible “nueva normalidad” que nos espera de aquí a que llegue una vacuna, al parecer. Mucho ánimo a los artistas y aficionados del flamenco, y a todo el mundo en general, claro.

Pedro Cintas llevó a las redes (en Facebook lo hemos visto nosotros) un vídeo paseando por al campo y cantando este fandango de su autoría:

Libertad.

Poco a poco consiguiendo
nuestra ansiada libertad
mientras otros padeciendo
metíos en un hospital
por el virus prisioneros.

Juan Murube, por soleá, desde su terraza, cantaba “una letrilla de cosecha hogareña”, como decía:

Comprendo yo que el mundo se alarme
más allá de las fronteras
las casas llenas de polvo y virus
por el hambre y la miseria.

Del letrista y buen aficionado gaditano Juan Carlos Muñoz, autor de varios libros de letras flamencas, es esta malagueña grande del Mellizo cantada por el cantaor de Arcos de la Frontera, Luis Guerrero ” El Meinato”: “Esta tristeza, /que sufrimos en silencio…/ esta maldita tristeza, /nos está volviendo locos/ pero  con fe y esperanza, /venceremos poco a poco. Asimismo, este fandango de Huelva cantado por el joven cantaor de Badajoz Julián Jaramillo: “Aunque nos guste olvidar, /la memoria nunca olvida…/ aunque nos guste olvidar, /y este virus tan maldito/ vivirá en nuestras almas /por un tiempo infinito”. Otro fandango natural, del mismo autor, cantado por el cantaor de Medina Sidonia, Juan Berrocal. En este caso, dedicado a los camioneros y transportistas:

Llevan días sin descansar,
y alejaos de sus familias…
llevan días sin descansar,
con sus manos al volante
procuran con sacrificio,
que España salga adelante.

Juan Murube. Foto Natalia Díaz Nieto

Y esta petenera chica cantada por el cantaor de Paterna, José Antonio Romero “El Perrito de Paterna”.

La tristeza nos embarga
poco podemos hacer,
solo esperar que la vida
solo esperar que la vida,
nos sonría otra vez
habrá que luchar unidos,
porque al virus hay que vencer.

Juan Carlos Muñoz aún insiste por sevillanas. Nos decía que se la estaba preparando el grupo rociero Al Son del Sur de San Roque: “Mi chiquillo me pregunta /cuándo vamos a salir,/ cuándo vamos a salir, /mi chiquillo me pregunta, /cuándo vamos a salir a jugar un rato al parque/ y volver a sonreír, /y volver a sonreír /son muchos días encerraos,/ no lo puedo resistir,/ son muchos días encerraos, /no lo puedo resistir./ Papá, dime, por favor,/ qué es lo que está pasando/ qué lo que está pasando/ y por qué te veo /muy triste y casi llorando/ (…)”.

El poeta y letrista de La Puebla de Cazalla Francisco Mármol escribía en Facebook: “Hoy voy a dejaros una letra nueva por Tangos-Rumba, dedicada a los Sanitarios, a los que tanto debemos en estos días de pandemia. Cualquier amigo flamenco la tenéis disponible para adaptarla y ponerle música. Cedo mis derechos de forma desinteresada”:

Al gremio de sanitarios

Con tu bata blanca
y mirada limpia,
vas dando esperanza
y salvando vidas.

Me faltaba el aire
para respirar,
me pusiste oxígeno
y volví a soñar.

¡Qué ejemplares sois
y qué solidarios!
Héroes en silencio,
gremio sanitario.

A todos nos dais
lecciones de amor,
con pocos recursos
hacéis lo mejor.

Médicos, enfermeras,
y todos los sanitarios
sois el orgullo de España,
lo demostráis a diario.

Sanitarios, sanitarios
que veláis por la salud,
cada tarde con aplausos
os mostramos gratitud.

Sanitarios,
sanitarios…
Sois el orgullo de España
lo demostráis a diario.

 Juan Pinilla canta esta letra de Paco Paredes, por granaína, con la guitarra de Francisco Manuel Díaz:

Granada, mi gran tesoro,
tu Alhambra te hace inmortal,
y aunque por el virus lloro
tú has de vencer este mal
lo mismo que a aquel rey moro.

Francisco Marmol. Foto Archivo del autor

Así canta Rocío Márquez para denunciar la situación de los inmigrantes que trabajan en los campos, especialmente de su Huelva natal:

En condiciones extremas
viven en los asentamientos,
no tienen ni luz ni agua
en estos duros momentos
mientras trabajan la tierra
recogen los alimentos
para que tengamos de todo
los que ignoramos sus sueños.

Y esta guajira de su autoría:

Un día la vida se frena
de la noche a la mañana,
toda familia cercana
sabe bien que fuera truena,
ya no hay rutina serena
ni paseos fuera de casa
y aunque la luz se hace escasa
se impone el amor al miedo
mientras tengamos un credo
que recuerde que esto pasa.

Algo bueno hay que sacar
de esta cuarentena larga
para aminorar la carga
y sumar más que restar
le podemos regalar
más tiempo a los que están cerca
y pensar que aquella alberca
que pedía en su canción
menos contaminación
su sueño ve que se acerca.

Y cuando todo esto pase
algo habremos aprendido,
que en lo que tarda un chasquido
cabe esperar que mutase
cualquier estado esperable
del presente y del futuro,
que no hay un gesto más puro
que abrazar con la mirada
a un alma que está calada
cuando el viento sopla duro.

Y la saeta:
A la vida hoy le pido
salud, paz y libertad,
que nuestro pueblo esté unido
pa podernos levantar
y no darnos por vencido.

A las ocho de la tarde
mi aplauso se vuelve canto
por quienes cuidan y ayudan
a los que sufren quebrantos.

Rocío Márquez. Foto Archivo del autor

Tras Rocío Márquez, damos entrada al profesor y cantaor Miguel López Castro, de Málaga. Hace un tiempo inauguró los “Poyayos Enmascaradol”, una serie de cantes verdaderamente críticos, punzantes letras contra todo lo que de la actualidad le perturbase. Se cortó la serie y ha vuelto con la pandemia y sus efectos. Como muestra, estos “Poyayos viruscoronado”, por cantes del Piyayo.

Yo prosperaba y quería
jamón y cigalillas,
y ahora me conformo
con papel pal culo y mascarillas.

Mientras yo me lavo las manos
Borbones lavan dinero,
se los llevan pa Suiza,
hacer patria es lo primero.

Suiza patria podrida,
Suiza de los ladrones.

Parece que llegan a acuerdo
los covi y los Borbones,
unos roban la salud
y otros   roban los millones.

Pa colmo estamos encerraos,
se prohíben las manifestaciones
a no ser que nos juntemos
gritando en los balcones.

Pues habrá que conformarse
y sacar las cacerolas
pa aplaudir a los sanitarios
y a la mierda con las coronas.

Cien millones reales
pueden servir
para frenar los virus
del coronavic
y si los borbones
se van del tó
este país se queda
mucho mejor,
mucho mejor,
mucho mejor.

El tema 2, por seguiriyas, puede verse en el enlace: “No soy un soldado, /soy un vecino/ y solo hago caso a la médica y a los sanitarios/ del sistema público”. Y por pregones el 3: “Asomarse a los balcones /y aplaudan pregones buenos,/ que lo público valoran /frente al poder del dinero/. Y otro aún por nanas, fandangos republicanos, tanguillos de Cádiz, toná y debla. Todo un repertorio sin pelos en la lengua y con una mordacidad y un atrevimiento que, vedescos, valleinclanescos, difíciles de ver en estos tiempos de lo políticamente correcto.

Poyayos. Miguel López Castro y Victor Pucherete. Foto Manuel López Castro

Seguimos esta entrega con la “Saeta por nuestros mayores”, de Jeromo Segura (canta frente a un cuadro de un Cristo):

Diferente, Padre mío,
porque hoy te pío
por nuestros mayores
que nuestras tierras levantaron
con su trabajo y sus sudores
a nuestra patria nos la cambiaron.

Ay, dadnos salud, Pare mío,
que esta desgracia acabe ya
y vivan nuestros mayores
pa que ellos vivan
pa que lo puedan contar.

“Sobreviviré”, cantaba y bailaba Tomasito (en su cocina, con ese mucho arte y compás que siempre tiene): “Sobreviviré y aquí estaré (estribillo) /las sucias lenguas y a las mañas mañas/ a la envidia y a los recelos /y a los malos deseos, / Estribillo… (…)”.

Curro Piñana nos ha consolado con esta cartagenera: “Despertarme yo quisiera, /Virgen de la Caridad,/ que este virus no existiera, /que azota a la Humanidad, /que nadie más muriera”.

Del IES Los Montes nos llegaron por las redes “Unos tangos para tiempos de estar en casa”, fruto del empeño de José Alberto Amador, profesor de música en el IES Los Montes (Colmenar, Málaga) y coordinador del proyecto “Vivir y Sentir el Patrimonio” en el centro, que ha compuesto, producido e interpretado estos tangos con las letras que han compuesto y también interpretado sus alumnos. Las adversidades, a veces, son oportunidades. Letra de “Dedícate a querer”:

[Estribillo[

Las penas mejor se aguantan
si se llevan a compás
me pongo a cantar por tangos
de encierro me queda na.

Ya no sé qué más hacer
para no aburrirme en casa
dedica tiempo a querer
a los que echas más en falta.

El corona ha llegado.
Ya no podemos salir,
en mi casa no me aburro,
hay deberes hasta abril.

Las manos muy bien limpitas
y el codito pa toser.

Mi cuarto lleno de papas
pues me hincho de comer.

El Covid me tiene harto
dicen que no es pa tanto,
pero si ves las noticias
ya sí te pones al tanto.

Maldito bichito nuevo
hartica me tiene ya
me he visto el Netflix entero.
¡Ay! Necesito libertad.

Estribillo[

En Málaga hay corona,
También en Casabermeja.

Sanidad no puede más,
te hacen falta dos colleja

Gastado está el papel,
los vecinos están locos.

Uno cantando el himno,
otro con el comecocos.

No puedo salir de casa
mucho tiempo en cuarentena,
inventando nuevos juegos,
bailando la Macarena.

Ya me duelen las manitas
de lavarlas todo el rato.

Nadie me hace compañía
¿Y si voy y me compro un gato?
[Vámonos, que Vámono[

Es una alarma mundial
el súper no da ‘pa’ más,
cuando podamos salir
no pienso volver a entrar.

Juan Antonio Ramírez López canta esta soleá: “Quédate en casa, por Dios, /mira que esta gran batalla/ la vamos a ganar tos”.

Uno humildemente algunas letras (no cantadas aún) hizo el principio, coplas de circunstancias también, circunstancias terribles. Me quedo con una soleá:

Este virus de maldad
en algunos hace mucho
y en otros no hace na.

Paco Paredes. Foto Archivo del autor

Canción, pero con algún tinte flamenco, rapero y flamenco, ha sido el tema compuesto por un joven de Los Palacios y Villafranca, gracias al apoyo del productor Tomás Limeres, tema que se hizo viral y en el que reflexiona críticamente sobre la crisis del covid-19. Se trata de José Miguel Durán Moguer, conocido en el mundo artístico como El Coco. Algunos fragmentos de su tema: “Mira cómo nos vemos, /hasta arriba de fango,/ y pensando en el dinero, /pero juegas con peligro, /a veces solo por capricho, /exponiendo a tu casa y exponiéndote a ti mismo”, “lloverán gotas de sangre cuando se rebele la clica”, “Venga ya, hombre, /dejad de darnos la lata,/ que vais de solidarios, /y esto lo mueve la plata”, y termina, después de apoyar a los vecindarios y los sanitarios: “No todo es el dinero, dijo el pájaro encerrado en una jaula de oro”.

José Mercé se asomó a las redes con un cante desde casa (imposible otra cosa en ese momento), aireando su “aire, aire” de estribillo y cantando “Aire, aire, / no dejes la puerta abierta, / no salgas a la calle / que entra el virus pa la casa”.

Miguel Ortega, por seguiriya, nos ha estremecido con un cante profundo, por derecho, intenso como pocos o ninguno de los referidos a esta situación que hemos tenido la oportunidad de escuchar. Forma parte de las Letras contra el covid-19, la número 31 de las ofrecidas a los cantaores por Paco Paredes (ya han grabado más de sesenta, toda una hazaña). La de inicio es:

Pena me da,
los que mueren en la residencia,
que se nos vayan quienes más nos quieren
sin nuestra presencia.

Se nos quedan seguramente muchas en el tintero (Dani Torres con su versión de “Soy minero” aplicada a la situación de los autónomos; alguien, cuyo nombre desconocemos, que cantaba desde un balcón, los primeros días, una sevillana preciosa en que se acordaba de los niños cuyos padres tenían que salir a trabajar -sanitarios, bomberos, militares, los de las tiendas y supermercados…-, un tema recién salido de El Mati, etc.), pero hemos de acabar. Como dijimos, ha dado para mucho este confinamiento y esta tragedia. Un alarde de creatividad y de solidaridad, dos pilares fundamentales del ser humano y necesarios para todo tiempo, más aún para el difícil tiempo que nos aguarda. Muchas gracias a todos y mucha suerte. Quién sabe, de todas formas, si nos vemos en un tercer artículo sobre la nueva normalidad y el flamenco…




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