La jornada estuvo marcada por el gran nivel de los artistas.
Revista La Flamenca 15/6/2026
El pasado sábado 13 de junio, el patio del Mesón Melón de Oro acogía la segunda noche del Concurso del Festival Internacional de Cante Flamenco de Lo Ferro.
Un total de siete cantaores subieron a sus tablas para regalar una velada única donde se puso en relieve el gran nivel de los artistas que pusieron a los asistentes en pie al finalizar sus actuaciones.
Abría la jornada Miguel Barroso Casares, cantaor granadino de sólida trayectoria, vinculado a la tradición flamenca del Sacromonte y habitual en festivales y certámenes de cante. El concursante puso en pie al patio con una caña, una granaína y una farruca. Todo al toque de la guitarra de Luis Millán López.
Después le tocó el turno a Marta Gómez Marín, onubense vinculada a la tradición flamenca de su tierra, especialmente a los cantes de Huelva, y que desarrolla su trayectoria artística en peñas, recitales y certámenes flamencos. En Lo Ferro hizo vibrar al público con un cante por cartagenera, unas bulerías por soleá y una tona con la guitarra de El Torero.
El relevo lo cogió el sevillano Antonio Luis Berraquero Calderón con una caña, unas alegrias y una milonga. Todo ello acompañado de la guitarra de Miguel Moreno. Cantaor sevillano vinculado a la tradición flamenca andaluza, cuya trayectoria está marcada por la afición y el respeto a los cantes de raíz.
Tras él, le tocó el turno a María González García, de Villanueva de los Castillejos, Huelva. Una joven cantaora formada desde la infancia en la Fundación Amparo Correa y en la escuela de Antonio Jaraqueño. Ganadora del Premio Joven del Concurso Nacional de Arte Jondo Antonio Mairena y finalista en destacados certámenes flamencos, representa una de las voces con mayor proyección del flamenco onubense. En Lo Ferro hizo unos cantes de trilla, una taranta y una cantiña con la guitarra de El Torero.
Pasado el ecuador de la noche, le llegó el turno a Rosi Campos Jaime, de Periana, Málaga. Una cantaora de reconocida trayectoria, afincada en Algarrobo y formada desde niña en los coros y danzas y las pandas de verdiales de la Axarquía. Habitual en festivales y peñas flamencas de toda España, ha obtenido destacados galardones como el Concurso "Juan Casillas" de Antequera, el "Espárrago Verde de Oro" de Huétor Tájar o el Concurso "Mirando a la Torre" de Alhaurín de la Torre. Su cante destaca por la pureza, la fuerza interpretativa y el profundo respeto a la tradición flamenca. En Lo Ferro ofreció una mariana, una soleá, una malagueña y una bandola.
Tras ella, tomó el relevo Juan José Heredia Santiago, de Granada, con otra soleá, otra malagueña y unos tangos. Se trata de un cantaor flamenco que desarrolla su trayectoria artística desde el respeto a la tradición y la autenticidad del cante jondo, participando en recitales y certámenes dedicados al arte flamenco.
Y clausurando esta segunda jornada, Gabriela Giménez Palacios desde Madrid. Se trata de una joven cantaora perteneciente a una destacada saga flamenca, descendiente de Ramón Montoya y Mario Escudero. Formada en la Fundación Casa Patas y en el Conservatorio Profesional de Música Arturo Soria, representa una de las voces emergentes con mayor proyección del flamenco actual. En Lo Ferro levantó al público cantando una malagueña, una bandola, una soleá y unas alegrías, con el toque de la guitarra de Antón Jiménez.
Una magnifica noche, llena de talento y arte a raudales, en la que los asistentes, pudieron, de primera mano, conocer el gran nivel de los participantes que luchan por hacerse con el Melón de Oro 2026.






