La joya arquitectónica de San Luis de los Franceses se une, con maestría a la pureza del flamenco regalando un espectáculo de belleza sin igual.
Revista La Flamenca 13/9/2026. La Bienal de Flamenco. ©Laura León
Este sábado se inauguraban las matinales de la Bienal de Flamenco de Sevilla en el espacio cedido por la Diputación, la Iglesia de San Luis de los franceses.
Y para esta apertura, el cartel citaba a una figura excepcional y madura del cante, Pedro El Granaino. El duende se apoderó de este lugar donde la joya monumental y arquitectónica se unión con maestría a la pureza del flamenco.
Pedro El Granaino estrenó “Pan de oro” fundiendo su cante jondo con el clavecín de Daniel Oyarzábal.
Sin duda alguna, una experiencia solemne e íntima, cuya propuesta transitó por las formas más profundas, austeras y ceremoniales del flamenco, en un recorrido de gran intensidad expresivo y recogimiento con paradas, entre otras, en la granaína, la malagueña, la soleá, los fandangos o la saeta.
Sobre las tablas estuvieron acompañados, también, por la viola de Rosa Escobar y la guitarra de Patrocinio Hijo.
La Bienal va cogiendo altura en sus primeros días de la XXIV edición.





