El cantaor toledano ha presentado “De oro y marfil” junto a Diego del Morao, una cita que subía al escenario a los flamencos más proclamados del momento, entre el público joven.
Revista La Flamenca 15/9/2026. La Bienal de Flamenco. ©Laura León
Este lunes 15 de septiembre, la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla citaba en el Real Alcázar a Israel Fernández, quien se presentaba, ante un patio de butacas lleno hasta la bandera, con uno de sus espectáculos más ambiciosos, en el que asoma su faceta más extensa como músico y artista, “De oro y marfil”.
Se trata de una obra, en la que el cantaor toledano pretende sumergirnos en un sutil viaje por su personal manera de interpretar el cante flamenco en un recorrido de composiciones propias y revisiones de piezas clásicas, todas ellas hiladas y llevadas a un nuevo terreno escénico y musical.
El piano fue gran protagonista de la velada que sirvió como ornamentación central de la obra en la que también se contó con cuerdas, coros y sus habituales músicos flamencos.
“De oro y marfil” ha sido una montaña rusa de emociones que nos llevó desde lo íntimo, lo delicado y lo melódico pasando por lo oscuro, lo vertiginoso y el desgarro. Todo ello aderezado por la sensibilidad desbordante de Israel Fernández.
El artista, en el escenario estuvo acompañado por la guitarra de Diego del Morao, en la percusión por Ané Carrasco, en palmas y coros, Pirulo y Marcos Carpio; en las cuerdas Violeta Diez Diez, Lucía Borque Gallego y Helena Martínez; y en los coros, Tamara Malena y Juana del Mono.
Juntos ofrecieron un repertorio que se movió entre bulerías, serrana, abandolaos, tientos, tangos, cantiñas, bulería por soleá, seguiriyas, fandangos, granaínas…
Una noche muy esperada entre el público más joven de la Bienal pues el binomio Israel Fernández y Diego del Morao lo forman dos de los artistas más demandados y reclamados en el panorama flamenco actual.





