“A Orillas del Cante”, estreno absoluto en la Bienal.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes. 28/5/2025. ©Cedida
Como decíamos al salir del Matadero, varios asistentes llegamos en Metro a la carrera, para llegar a tiempo al antiguo Cuartel de Conde Duque (ahora renombrado como Centro de Cultura Contemporánea Condeduque, así, todo junto), en uno de cuyos tres inmensos patios se celebra buena parte de los espectáculos de esta Bienal Flamenco Madrid.
Comienza el espectáculo con la aparición en solitario del madrileño Joni Jiménez. Mucha gente se piensa que hasta que no salen los cantaores, se puede seguir hablando, que la guitarra en solitario es sonido ambiente para romper el silencio. Esto pasa a menudo, pero a medida que el guitarrista de El Rastro iba desplegando su arte, las bocas se fueron callando.
A continuación salió a escena Esperanza Fernández cantando “Gelem, Gelem” (el himno internacional gitano, cantado en romaní), que significa “Anduve, Anduve”, en referencia a la condición itinerante del pueblo gitano. En ese momento de atardecer, los pájaros estaban volviendo a sus nidos y se produjo un bellísimo momento.
Antonio Reyes, que empezó en solitario por toná, siguió por alegrías, continuó por tientos y remató por fandangos. El de Chiclana de la Frontera desplegó una poderosa voz y una afinación perfecta, pero se echó de menos algún cante más rítmico, que parecía que el público iba requiriendo.
Ya de noche cerrada, volvió al escenario Esperanza Fernández, que empezó por peteneras y siguió con una soleá de su tierra (Triana) que lió con la caña, según ella misma explicó, lo que siempre todo el público agradece. Con su “Vámonos pa’ Cai” siguió por alegrías, y curiosamente empleó una letrita que anteriormente había cantado Antonio. Y la pregunta surge sola: ¿se escuchan mutuamente cuando cantan?.
Por fin salió el trío al completo, Esperanza, Antonio y Joni, para terminar por bulerías. Pese a que en el programa se decía que íbamos a asistir a un “mano a mano” entre los dos cantaores, un puente entre Cádiz y Sevilla, lo que vimos fueron dos pases individuales con un final conjunto. Uno se esperaba algo así como un “duelo” de cantes, con la guitarra de árbitro. Pero en lo que vimos salió victorioso el merecedor del Bordón Minero de La Unión de 2004, al que pudimos apreciar algo más de ganas que a sus compañeros de reparto. En los pasillos que llevan a calle, puede apreciar que el público se quedó con ganas de algo más, de ritmo, de espectáculo o será que el recinto es gigante y poco acogedor. Mañana compararemos…
Ficha artística:
Cante: Antonio Reyes & Esperanza Fernández.
Guitarra: Joni Jiménez.
90 minutos.
400 espectadores (3/4 de aforo).
Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque (Madrid, 27/05/2025, 21:30 h.).
