Jornada doble de la Bienal de Flamenco de Madrid.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes. 28/5/2025.©Cedida
Ayer hablábamos, tras salir extasiados de la Basílica de San Francisco el Grande, de la importancia de la ubicación de un espectáculo. Hoy el festival se traslada al Matadero, un lugar de referencia en la creación, la investigación, la cultura y el arte madrileños.
Se trata de un inmenso recinto que ocupa un antiguo matadero y mercado de ganados, que en 2006 el Ayuntamiento reinauguró con unas intervenciones que permiten ver el estado en que estaba antes de la reinauguración: restos de incendios, escombros y un aire industrial, algo decadente y muy fotogénico.
El bailaor, coreógrafo y Premio Nacional de Flamenco Marco Flores adaptó su espectáculo “Vengo Jondo” al lugar, la Nave Una, con 2 pilares de hormigón que no permitían ver la totalidad del escenario. Un espectáculo austero, inspirado en las formas clásicas, acompañado solamente por el cante de El Quini de Jerez y por la guitarra de José Tomás.
Un baile con una técnica muy depurada, como es habitual, con una mezcla de lo jondo con lo actual, e influenciado por otras disciplinas dancísticas que favorecen sus coreografías. Marco jugó con los pilares de hormigón, se escondió tras ellos, los abrazó y hasta los besó. Como siempre, se sintió libre para adaptarse al espacio, y todos salimos ganando.
El objetivo del gaditano era crear algo “profundo, solido, austero, silencioso, provocador, etéreo, verdadero”, y lo logró con creces…un “Marco incomparable”.
Una última cuestión que atañe a las colas que se forman en los espectáculos gratuitos. Habría que mejorar este asunto, para no hacer perder el tiempo a mucha gente. Y de aquí salimos corriendo en Metro al segundo espectáculo del día…
Ficha artística:
Baile: Marco Flores.
Cante: El Quini de Jerez.
Guitarra: José Tomás.
50 minutos.
200 espectadores (lleno). Entrada gratuita
Nave Una, Matadero (Madrid, 27/05/2025, 20 h.)
