“Te Sigo Amando Locamente” emociona en el ciclo “Miradas Flamenkas”.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes. 18/11/2024. ©Pablo Lorente
Hoy empezamos por el final. Sí, sucedió lo que todos estábamos esperando. Carmela se subió al escenario. Volvió una leyenda viva de la historia de nuestra música. No del Flamenco, sino de la música. Y cabría añadir de la sociedad de los años 70. Fueron unos 10 minutos en los que ella cantó, elegantísima, arropada por buena parte de su familia, y se vivió un momento mágico. Empezó por tangos con “Asingara”, siguió con “Yo no Quiero Pensar”, y remató con “Te Estoy Amando Locamente”. Nada más. Nada menos. Bastó que proclamara “os sigo amando locamente” para que a algunos se nos escapara una lagrimita.
El espectáculo “Te Sigo Amando Locamente” conmemora los 50 años del lanzamiento de “Gipsy Rock”, el disco cuyo nombre alumbró un género nuevo, pandillero, tatuado y suburbial (que diría Sabina). Las hermanas Tina (1957-1995) y Carmela (1954) Muñoz Barrull, de la mano del productor José Luis de Carlos, escribieron unas canciones únicas, algunas atribuidas a una persona de cuyo nombre no quiero acordarme. ¿Alguien que no fuera ellas podría haber incluido las palabras “asingara”, “aconvenzo”, “locamenti” o “ausensi” (o algo así) en su repertorio? Lo dicho: únicas…y pioneras de un sonido que incluía guitarras eléctricas, baterías y teclados.
Comenzó la velada Tania, hija de Tina, que debutaba sobre un escenario cantando un tema propio. Después se atrevió con “Soy Rebelde”, el clásico de Manuel Alejandro, popularizado por Jeanette (aquí hacemos un guiño a Paloma Concejero, directora artística de este ciclo y directora de un documental sobre la cantante hipanobritánica), y “Llorona”, canción tradicional mexicana.
Prosiguió Tamara (segunda de las 5 hijas de Tina) con “Nadie te Quiere ya”, el tema de Los Brincos que incluyeron Las Grecas en su repertorio.
A continuación, salió “El Greco”, hijo de Carmela, que cantó un par de temas de su propio repertorio basado en el rap, rematados con un fragmento de “Te Estoy Amando Locamente”.
Más tarde, “El Indio”, el otro hijo de Carmela nos ofreció un solo de cajón antes de sumarse al elenco los cantaores Salvador (sobrino de las Muñoz), “El Potaje” y “El Piculabe”, que se encargaron de caldear el ambiente antes de la comentada aparición de Carmela.
La sombra de Las Grecas se alarga cada vez más. A las conocidas influencias sobre Triana, Lole y Manuel, el sonido “Caño Roto” de Los Chorbos, Manzanita, Paco y Camarón (que clavaba el na-na-nai-na-na-na…) se podrían unir los actuales C. Tangana, Rosalía (que ha cantado “Te Estoy Amando…” ante millones de espectadores en festivales como Coachella o Lollapalooza). Además, la incomparable dramaturga Angélica Liddell incluyó en bucle el tema “Asingara” en su obra “Liebestod. El olor a sangre no se me quita de los ojos” (2023) a un volumen tal que varios espectadores no pudieron aguantar. Y Alejandro Marín dirigió “Te Estoy Amando Locamente” (2023), una película sobre el amor homosexual en los años 70. Seguiremos con Las Grecas otros 50 años más.
Ficha artística:
Cante: Carmela Muñoz Barrull, Tania y Tamara Muñoz, Emanuel Muñoz “El Greco”, Salvador Muñoz, Coral Muñoz, Antonio Escudero “El Potaje”, Enrique Bermúdez “El Piculabe”.
Percusión: Julio Muñoz “El Indio”.
Guitarra: José Carbonell “El Monty”.
Piano: José María Cortina.
70 minutos.
200 personas, aforo completo.
Madrid, Centro Cultural Pilar Miró (17/11/2024, 19 h.)











