Esta tercera edición está dedicada a Niño Ricardo.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes. 22/4/2026. ©Paco Manzano
Por tercer año consecutivo se celebra el Festival de la Guitarra, el hermano menor de la “Suma Flamenca”, ambos dirigidos por el malagueño Antonio Benamargo. El festival consta de una mesa redonda, 2 ponencias y 3 conciertos de guitarra en pequeño formato, más 4 galas ubicadas en un escenario mayor, con cante y baile incluidos.
La primera mesa redonda versó sobre “Niño Ricardo. El Ricardismo”, moderada por Pedro Calvo. El periodista y escritor aportó datos biográficos de Manuel Serrapí Sánchez, que nació en la calle que ahora lleva su nombre (Sevilla, 1904–1972) y que más tarde adoptó el nombre artístico de Niño Ricardo. Llegó a acompañar a los más grandes, y sin embargo, al final de su vida, acompañó el cante de los más jóvenes como El Lebrijano o Enrique Morente
Para el guitarrista alicantino Alejandro Hurtado, Niño Ricardo es siempre una inspiración y una eterna fuente de conocimiento. Nos recordó que no dio muchos conciertos, aunque intervino en multitud de grabaciones de diferentes artistas. En su opinión, fue el primer “Compositor”, con mayúsculas. Por ejemplo, “El Emigrante”, para Juan Valderrama. El maestro sevillano sufría un problema con las uñas, que le crecían para arriba, por lo que creó un alzapúa diferente al resto de guitarristas.
El erudito José Manuel Gamboa comparó a Sabicas (protagonista de la anterior edición del festival) con Niño Ricardo. El guitarrista navarro era más técnico, austero y sobrio que el sevillano, cuyo toque era más airoso, más gracioso, más andaluz y más, obviamente, sevillano. El Riqueni de aquella época, afirmó. Pese a que Sabicas le llamó algo despectivamente “Ricardito”, se admiraban mutuamente. El escritor y periodista nos recordó la opinión de Sabicas sobre el primer disco de Paco de Lucía: “es Ricardo, pero limpio”.
El periodista Norberto Torres, autor del libro “Niño Ricardo. Vida y Obra de Manuel Serrapí Sánchez” (de 2006, 297 € en Amazon) describió el toque del sevillano como de la “escuela andaluza”, rítmico, formado en los cafés cantantes de la época, para acompañar al cante, no en solitario. Después de la guerra vive la época de la ópera flamenca, y el paso a la canción aflamencada junto a Concha Piquer, Antonio Molina o el citado Valderrama. Trabajó mucho la melodía, de hecho su música se podía cantar, dijo el escritor nacido en Lyon, hijo de emigrantes españoles.
Por último intervino Humberto Wilkes, guitarrista holandés y discípulo de Niño Ricardo durante una beca de 2 años. El genio sevillano le enseñaba una falseta, que el alumno aprendía pacientemente para que al día siguiente el maestro cambiara casi todo. “El Flamenco siempre está cambiando”, era la conclusión.
En la segunda parte pudimos disfrutar de dos guitarristas trianeros muy ricardistas: José Acedo y su hijo Joselito Acedo, que presentaron su espectáculo “Recuerdo a Sevilla”. Comenzó el hijo en solitario con una danza llamada “Gitanería Arabesca”, para después atacar a dúo unos fandangos llamados “Marismas de Huelva” y “El Mellizo”, por alegrías. Pronto apreciamos que el toque del padre es más sobrio y sosegado, mientras que el hijo despliega un toque más rítmico y vigoroso, cosas que aporta y que quita la edad.
Juntos continuaron por bulerías llamadas “Juncales” y la farruca “Almoradí”. Remató Joselito en solitario, que declaró estar emocionado y agradecido por actuar junto a su padre y maestro, y familiar de Rafael Riqueni
Mesa redonda:
Moderador: Pedro Calvo
Contertulios: José Manuel Gamboa, Norberto Torres, Alejandro Hurtado y Humberto Wilkes.
Concierto:
Guitarras: José Acedo & Joselito Acedo.
75 minutos (mesa redonda) + 40 minutos (concierto)
150 espectadores.
Teatros del Canal, sala Negra (Madrid, 21/04/2026, 18:30 h.)
Toda la información y entradas

