Este 26 de julio, en la final del certamen de Lo Ferro el Ballet presentaba su espectáculo “Cristina Hoyos y su estrella”.
Revista la Flamenca 1/8/202
Una de las grandes joyas de Lo Ferro es su Ballet Flamenco, una institución que se creó en el año 2003 gracias al empeño de su fundador, Sebastián Escudero, de tener un espacio para el baile con semilla ferreña.
Un proyecto de sueños e ilusiones que hoy, 22 años después sigue en pie, cosechando grandes éxitos y dando a importantes artistas del baile. En la actualidad la dirección artística y coreógrafa corre a cargo de Mª Dolores Ros, encargada de dar forma a este proyecto flamenco en el que jóvenes bailaoras y bailaores de la Región de Murcia regalan, desde las tablas del Festival de Lo Ferro y de cualquier teatro del mundo, llevan la flamencura de esta tierra en cada una de sus actuaciones.
Su última actuación fue la del pasado sábado 26 de julio, en la final del concurso de cante ferreño. En esta jornada especial para el Festival de Lo Ferro, el Ballet subió a sus tablas para volver a brillar gracias a su arte y compás. Y lo hizo en un día en el que además eran testigo dos importantes leyendas de lo jondo, el maestro Antonio Fernández Díaz “Fosforito” y la maestra del baile, Cristina Hoyos.
Precisamente a Hoyos, dedicó, este año el ballet su espectáculo que bajo el título de “Cristina Hoyos y su estrella”, cada uno de sus bailaores y bailaoras ofreció un diálogo profundo entre la palabra, la música, y el baile dedicado a una mujer que consiguió lograr el equilibrio perfecto entre lo expresivo y lo técnico.
El espectáculo arrancó con la voz de la dramaturga Paz Martínez narrando los primeros pasos de la bailaora en su tierra, su llegada a Madrid y el ingreso en la compañía de Antonio Gades. Un hito para una joven que desde pequeña soñaba con bailar.
Los mismos sueños que compartieron, por bulerías, el cuerpo de baile del ballet ferreño compuesto por Rocío Santiago, Aitana Ros, Alba Gil, Martina Gómez, Patricia Enrique, Fran Serrano, Candela Molina, Domingo Muñoz, Antonio Muñoz, Blanca Herreros, Paloma Martínez, Andrea Gálvez y la primera figura Cynthia Cano con la dirección de Maria Dolores Ros y la propia Cynthia, con los músicos Óscar de Manuel a la flauta, Faustino Fernández y Juan Antonio Mateos a la guitarra y el cante de Paquito Sanchez y Rocío Martínez.
La siguiente parada de “Cristina Hoyos y su estrella” fue la gran trilogía del cine español dirigida por Carlos Saura y protagonizada por Cristina Hoyos junto al maestro Antonio Gades: Bodas de Sangre, Carmen y El amor Brujo. Allí el cuerpo de baile del Ballet de Lo Ferro se desplegó por seguiriya, alboreá y bulerías.
Y de la gloria al dolor. La creación de la de Compañía de Cristina Hoyos y su éxito en París, la dirección del Ballet Flamenco de Andalucía, por guajira, y el cáncer el cual llegó por vidalita, triste y melancólica, para rematar esta parte de la obra con “El romance de la pena negra” de Federico García Lorca por bambera con el baile de Cynthia Cano.
El espectáculo finalizaba con un repaso de sus últimos trabajos como bailaora, coreógrafa y productora. La creación del Museo Cristina Hoyos supuso un momento muy importante para la sevillana que el Ballet Flamenco de Lo Ferro desgranó por tangos de Málaga, farruca y bulerías.
Sin duda alguna, “Cristina Hoyos y su estrella” fue un momento clave de este Festival Internacional de Lo Ferro donde se expuso sobre las tablas la jondura y profundidad, el movimiento, la belleza y la plasticidad, el color… de un Ballet Flamenco que volvió a hacer historia.
El broche de oro final llegó con una “pataita” por bulerías que Cristina brindó a los presentes, arropada por el Ballet Flamenco de Lo Ferro con el cante de Paquito Sánchez, tras el brindis que Paz Martínez propuso a la leyenda del baile.







