Se trata del nuevo proyecto del artista multidisciplinar donde da forma a una propuesta en la que el cuerpo se transforma en pincel y el escenario muta progresivamente hasta convertirse en un bosque amazónico.
Revista La Flamenca 28/7/2026. ©Marta Romero Coll
José Maldonado es un artista multidisciplinar que se encuentra ultimando una nueva creación fruto de su proceso creativo con el apoyo de las Becas Barcelona, Crea impulsadas por el Institut de Cultura de Barcelona (ICUB) y del programa de Residencias de Creación del Centro Coreográfico Canal de la Comunidad de Madrid.
Se trata de “Guacamayo”, una propuesta donde el flamenco, la danza y la pintura en directo confluyen en un mismo impulso creativo para dar forma a una propuesta en la que el cuerpo se transforma en pincel y el escenario muta progresivamente hasta convertirse en un bosque amazónico.
Por tanto, esta creación nace de una investigación que el bailaor, coreógrafo y director artístico José Maldonado desarrolla desde hace años en torno al diálogo entre el cuerpo y el trazo, dos lenguajes que el artista entiende como manifestaciones de un mismo impulso creativo. Fiel a una trayectoria que transita con naturalidad entre el flamenco, la danza y las artes plásticas, la obra convierte el escenario en un espacio de transformación donde el quejio adquiere color, el movimiento deja huella y el lienzo se convierte en el testimonio vivo e irrepetible de cada función.
El proceso de creación está previsto que finalice en septiembre tras estos meses de residencias artísticas en Barcelona y Madrid. Una previa a su encuentro con el público, con el que explorará la esencia del arte jondo desde una mirada contemporánea en la que el cuerpo, la música y la pintura se funden en un mismo acto creativo.
De este modo, todo apunta a que esta coproducción de José Maldonado, Teatros del Canal (Centro Coreográfico Canal) y Barcelona Crea - SAT! Teatre nos invita a un viaje de transformación en el que el movimiento se convierte en trazo y el lienzo en memoria viva de una emoción única. A través del baile, el cante, la guitarra y la percusión, la creación transita por un proceso de cambio y renacimiento donde las fronteras entre disciplinas desaparecen para dar lugar a un lenguaje escénico propio. En palabras del propio Maldonado, el origen de “Guacamayo” parte de una conexión inesperada entre él y el territorio amazónico, apuntando que “descubrir que la mayor concentración de guacamayos está en el Amazonas peruano, en Puerto Maldonado, coincidiendo con mi apellido, fue una casualidad que me atrapó y que me llevó hasta allí”.
Y es que durante diez días en la selva, el artista se impregnó de sus imágenes, colores, sonidos y atmósferas para trasladar esa experiencia al escenario y precisamente, todo esto es lo que intentará y pretenderá trasladar al espectáculo.
Una búsqueda, en la que el ave se convertirá en un símbolo de transformación y libertad. Pero, ¿cómo migrar ese universo onírico al escenario? Para ello, Maldonado se basó en tres detonantes del sueño por un lado el color del guacamayo ligado a las emociones, por otro, el vuelo del pájaro como símbolo de libertad y el tercero, el viaje al Amazonas como una conexión profunda con una naturaleza más instintiva y salvaje.
A todo ello, el artista, también ha querido materializar un diálogo profundo entre sus dos lenguajes artísticos: el flamenco y las artes plásticas. Por eso ha declarado que ha “creado un dispositivo escénico donde poder mezclar mis dos armas artísticas: el flamenco desde el baile y la música, y las artes plásticas mediante la pintura”. Un proceso en el que el cuerpo y el trazo conviven en tiempo real, añadiendo además que “cuando bailo, a la vez que pinto, ocurre algo muy físico, muy real; de alguna forma me tengo que disociar y el juicio desaparece para conectar con algo más intuitivo, más visceral”.
Este proyecto se completa con la creación sonora, en la que ha trabajado junto a Juan Gómez “Chicuelo”, pues tal y como él mismo comenta, ambos comparten una visión abierta del flamenco, “de alguna manera, hablamos un mismo idioma a la hora de imaginar la música y en esta ocasión hemos partido de colores y hemos elegido los palos en función de la emoción que queríamos transmitir. Realmente siento que con su música ha sido capaz de crear paisajes y de abrir espacios donde poder jugar, improvisar y sentirnos libres”.
Por ello, en lo que respecta a lo musical, Maldonado se ha servido de América como puente entre continentes. “En el flamenco es esencial este viaje de ida y vuelta y, para la creación de la música, me he inspirado mucho en esos cantes, en estos estilos que están influenciados por ese ir y venir”, puntualiza.
“Guacamayo” se vislumbra como una gran creación, cuyos resultados podremos disfrutar los días 12 y 13 de septiembre en el ciclo Canal Baila de los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid y el 16 de octubre en el Festival Dansat & Festival Ciutat Flamenco, en el SAT! Teatre Barcelona.

