El guitarrista ha recogido esta distinción en el Centro Cultural Alcazaba, rodeado de autoridades, familiares y amigos.
Revista La Flamenca 19/2/2025. ©Ayuntamiento de Mérida
En el mes de marzo del pasado 2024, reunidos los diferentes grupos políticos de Mérida en Pleno Municipal votaba por unanimidad el iniciar el expediente para nombrar al guitarrista Miguel Vargas como Hijo Adoptivo de Mérida, “por sus méritos y labor desarrollada en relación con la potenciación de la región y de la ciudad tanto a nivel nacional e internacional”.
Una propuesta lanzada por el Alcalde emeritense, Antonio Rodríguez Osuna, y defendida por el delegado de cultura, Antonio Vélez, quien reseñaba sobre el guitarrista que “Miguel Vargas se le denomina el “patriarca” del toque extremeño, aportando al flamenco una identidad guitarrera de la que carecía; creador de un estilo en el toque por tangos y jaleos extremeños y describe que las raíces de los cantes se encuentran en fiestas, en los pedimentos, bodas y rodeos”.
El consistorio, según el Reglamento Municipal para la concesión de Honores y Distinciones, para este expediente, nombró como Instructor al Concejal- Delegado de Cultura, Antonio Vélez, y como Secretario, al Jefe de Protocolo y Relaciones Institucionales del Ayuntamiento, Juan Antonio Rollán.
En la tarde de este martes 18 de febrero, este anhelo se ha hecho realidad, y en el Pleno Extraordinario que se celebraba en el Centro Cultural Alcazaba, rodeado de autoridades, familiares y amigos, Mérida ha nombrado a Miguel Vargas como Hijo Predilecto. Máxima distinción más que merecido para este guitarrista que tantas veces ha paseado el nombre de Mérida a nivel nacional e internacional.
Desde estas líneas queremos trasladar, por parte de Revista La Flamenca, nuestra más sincera enhorabuena, de forma particular, a Miguel Vargas y, de forma general, al flamenco extremeño.
20Más sobre Miguel Vargas
Miguel Vargas Molina nació el 25 de enero de 1956 en Beja, Portugal. Sus padres, Enriqueta Molina y Juan Manuel Vargas, se dedicaban al ganado, sobre todo al trato de mulas.
A pesar de criarse en un entorno portugués, sus orígenes familiares proceden de una numerosa comunidad gitana, principalmente, de Extremadura, la cual aprovechaba diferentes momentos para celebrar sus fiestas flamencas, basado sobre todo en los jaleos y tangos.
Con 8 años Miguel junto a su familia se trasladó a Mérida y es en esta tierra donde se une más aún si cabe al flamenco, asistiendo a esas fiestas jondas, sobre todo en el entorno de la familia de los Verdinos.
Se instruye con los maestros Procopio y Calatrava. De ellos aprende cuatro acordes y algún tema musical. Más adelante, en Lloret de Mar, Miguel frecuenta locales de ambiente flamenco como El Quijote, La Masía o El Cortijo. Allí entabla amistad con un guitarrista de Lérida llamado Alfredo. Miguel aprende de Alfredo nuevas técnicas y toques como la soleá o la seguiriya. Esto le impulsa en su afición a la guitarra y en el acompañamiento al cante. También en esos años finales de la década de los sesenta, Miguel descubre la guitarra de Paco de Lucía y estudia el toque del algecireño. Pero se da cuenta de que lo importante es encontrar su música y empieza a fraguar su toque.
En 1987 participó en el Iº Concurso de Guitarra Flamenca dedicado a la saga de Manolo y Pepe de Badajoz. Allí se hizo con el Premio al Mejor Guitarrista Extremeño. Tras el concurso acudió al programa de la primera cadena de Televisión Española, “Un verano tal cual”, presentado por Isabel Gemio, el cual le abrió muchas puertas.
En la década de los noventa, tras una actuación en el Teatro Alcázar de Madrid y gracias a dos críticas del periodista Ángel Álvarez Caballero, que utilizaba como carta de presentación, entró en Casa Patas.
Conformó un trío musical con sus hijos pero uno de ellos, Domingo, falleció tiempo después lo que llevó a silenciar el toque de los Vargas hasta que reapareció en 2010 en el VIIº Otoño Flamenco de Fuente de Cantos, siendo esta saga familiar la pionera en la creación de espectáculos flamencos en Extremadura.
A lo largo de su carrera ha acompañado a Porrina de Badajoz, Juan Cantero, Indio Gitano, Ramón el Portugués, El Madalena, Guadiana, El Perrete, Miguel de Tena, El Potito, Juanfra Carrasco, José de la Tomasa, Fuensanta la Moneta o la compañía de Marcos Vargas y Chloé Brulé. E incluso al propio Camarón de la Isla en el Teatro Romano de Mérida.
Junto a su hijo y guitarrista Juan Vargas, heredero de este original toque y a la vez guitarrista con un sabor puramente flamenco, han creado varios espectáculos, entre ellos “De Tangos y Jaleos”, que estrenaron en la Bienal de Sevilla de 2010 y en el Festival de Nimes de 2011.
También junto al fotógrafo Diego Gallardo y los artistas Alejandro Vega, La Kaita, El Peregrino y los Vargas llevan por bandera el espectáculo “Extremadura Pura”.
Miguel ha pisado escenarios de Bélgica, Portugal, Francia… y pasea su arte por festivales de toda España como Flamenco On Fire, Café Berlín, Casa Bermejas, Círculo Flamenco de Madrid…
Hasta día de hoy, Miguel sigue exponiendo su toque por todos los escenarios, llevando a cabo un trabajo de acorde a sus vivencias y a su legado, el cual, el propio Vargas denomina “Desde mis entrañas”.

