El tablao madrileño continúa recibiendo visitantes de todo el mundo
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes. 15/5/2026. ©Paco Manzano
Setenta años. Casi ná, que diría un castizo ahora que Madrid vive de lleno sus fiestas. El tablao fundado por Manuel del Rey en 1956 mantiene intacta la fórmula que lo convirtió en un icono: flamenco de primer nivel, alta gastronomía y la cultura del vino de Jerez.
Una multitud de artistas, familiares, amigos y prensa respondió a la llamada de la familia del Rey —los hermanos Juan Manuel y Armando, junto a la matriarca Blanca— que compartieron escenario con el chef David García y el bailaor Eduardo Guerrero. Tomó la palabra Juan Manuel, quien recordó que el Corral ha recibido más de 5 millones de espectadores en estas 7 décadas, una media cercana a 200 personas diarias, y que siempre ha apostado por los mejores artistas: Paco de Lucía presentó aquí Entre dos Aguas y Camarón debutó con apenas 13 años. El prestigioso diario The New York Times situó al Corral en el primer lugar de los sitios imprescindibles que visitar en Madrid, y el espacio cuenta además con una estrella Michelin, 3 Soles Repsol y el Premio Nacional de Gastronomía.
Como dato curioso, los padrinos del primogénito de la familia fueron nada menos que La Chunga y Antonio Gades, cuyas hija y viuda estuvieron presentes en el acto. Armando del Rey tomó después la palabra para agradecer el trabajo de las cerca de 70 personas que forman el equipo del Corral: cocina, sala, sumillería, limpieza, oficina, comunicación… Blanca del Rey recordó el reciente estreno de la película “La Fiera”, basada en la vida de Armando y sus amigos en su faceta de aficionados al deporte extremo —“como el trabajo en el Corral”, bromeó—, así como el documental “Morería”, firmado por David Calzado, y los seis espectáculos celebrados en los Teatros del Canal como homenaje al tablao.
A continuación intervino el chef David García, que cumple ya 10 años al frente de la cocina. Tras formarse con Martín Berasategui y otras figuras de la gastronomía vasca, confesó que nunca imaginó acabar en un tablao flamenco, donde ha seguido creciendo “hasta encontrar la felicidad”. “Aquí la cultura, el arte y la gastronomía van siempre de la mano”, afirmó.
El bailaor Eduardo Guerrero recordó cómo conoció a Blanca del Rey cuando ella formaba parte del jurado del concurso Desplante del Festival del Cante de las Minas. El gaditano ganó el primer premio y se marchó a Madrid, pese a no haber bailado nunca en formato tablao. Allí —dijo— ha aprendido todo y ha encontrado a su nueva “familia”, como llama a los anfitriones del Corral.
Cerró el turno de intervenciones Blanca del Rey, que evocó su primer día en el Corral, con el actor Rock Hudson entre el público. “Seguro que bailé fatal”, confesó. El artista que más la impresionó fue Antonio Gades, “una evolución pura y elegante de Vicente Escudero”. También mencionó a Mario Maya, que ensayaba solo durante horas: “Sin trabajo no se puede evolucionar”, sentenció. Mostró además su respeto por el cante y la guitarra, “sin los cuales no hay baile”, aunque sí puede haber cante o toque sin baile. El Corral —dijo— ha sido su escuela de arte, de disciplina, de respeto… su universidad. Recordó también cuando la bailarina Maya Plisetskaya le pidió clases de brazos: “No te olvides de comer caviar todos los días”, le aconsejó la gran artista rusa.
“Al cruzar la puerta del Corral, la gente se transforma, se hace mejor persona y se va creando un mundo mejor para todos”, concluyó Juan Manuel.
Finalmente subió al escenario una representación de las figuras más relevantes de los 70 años de historia del Corral, incluido Luis Aznar, cofundador del tablao, que a sus 93 años afirmó que el Corral “es un ejemplo sin necesidad de copiar a nadie: restaurante con mantelería y cristalería de lujo y muy buena comida”.
Tras las palabras llegó el turno del baile: Eduardo Guerrero, por alegrías, un animal escénico al que el tablao parece quedársele pequeño. Como curiosidad, los hermanos del Rey explicaron que la madera del escenario se cambia una vez al mes, un dato que da idea del trasiego de artistas que pasan por este templo del flamenco en la calle Morería.






