El director y coreógrafo vuelve con “Fronteras en el Aire” a Madrid
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes. 27/1/2025. © prensateatrosdelcanal
“Fronteras en el Aire” es la segunda entrega de la trilogía “Geografía Flamenca del Pensamiento”, que firma el sello artístico Ángel Rojas Dance Project, radicado en Móstoles, la segunda ciudad más poblada de la Comunidad de Madrid, donde se estrenó en junio de 2023.
Que el Flamenco y África (el continente donde se crearon la música y la danza) están muy unidos, no es nada nuevo. Para la historia quedan los trabajos, entre otros muchos, de Juan Peña “El Lebrijano”, o los legendarios “Songhai” (1988) y “Songhai 2” (1994) que grabaron músicos africanos con el grupo Ketama, antes de dar el salto al gran público.
Comienza “Fronteras en el Aire” con Alana Sinkëy cantando en el idioma nativo de su Guinea-Bisáu natal, y un cuerpo de 12 bailarines se mueven en torno a ella, evocando la riqueza (cultural, musical…artística) que atesora el continente vecino. Los músicos (guitarra y percusión) intervienen en directo, mezclados con todo el elenco, y acompañados en algunos pasajes por unas bases pregrabadas.
Más tarde, la música y la danza evocan al éxodo (también se podría denominar huida) de los habitantes subsaharianos hacia Europa buscando la paz, la libertad y la prosperidad, de las que carecen en sus países de origen. No entendemos la letra, ni falta que hace. Como sucede con los cantes flamencos, la expresividad, la belleza y la música nos hacen suponer el contenido de lo que se canta.
En un momento del espectáculo se proyectan sobre el fondo del escenario varias frases pertenecientes a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, lo que provoca una sensación pesimista, puesto que se refieren a los derechos a la vida, a la comida, a la vivienda, al trabajo y a la libertad. La situación actual en Palestina, Líbano, Ucrania y parte de África no invita a un futuro optimista, dada la trayectoria geopolítica global.
También podemos escuchar testimonios de emigrantes que nos cuentan las penurias de un viaje incierto, muchas veces sin destino final, y los engaños a que someten las mafias que juegan con vidas humanas. La compañía da forma, vida y baile a dichos testimonios, siempre sobrecogedores.
Es este un espectáculo necesario, por desgracia. Una solemne mirada al interior de nosotros, del país que el que vivimos, de la sociedad de la que formamos parte. Y cómo los políticos, lejos de estar más cerca de la solución, no permiten actuar a quien intenta encontrarla. Contra todo esto: el baile, la danza, la música, el Flamenco, la belleza…el Arte.
Tras el espectáculo, hubo un encuentro con el público en el que Ángel Rojas contó los pormenores de los dos años y medio que empleó en cocinar este proyecto. Dijo que el espectáculo huye de cualquier ideología, acerca más al “sentido común”. No tiene el poder para cambiar las cosas, pero sí busca la sensibilización y evitar la indiferencia ante la tragedia de tantas personas.
Alana Sinkëy resumió parte de sus letras, escritas en su idioma nativo de Guinea-Bisáu, que nos hablan de la luz, del viaje, de la tierra, del testimonio de un niño de acogida, y de las almas que se quedan por el camino y nunca llegan.
Por último, se nombró el proyecto “Flamenco sin Fronteras”, con el que se muestra nuestra música desde la integración, el respeto y el cariño hacia las personas más desfavorecidas.
Ficha artística:
Dirección artística, y coreografía: Ángel Rojas.
Artista invitada: Helena Martín.
Bailarines: Lorena Oliva, Marta Nogal, Marina González, Arancha Hoyos, Ángela Carbajo, Jorge Morera, Marta Bonilla, Hugo Aguilar, Joan Fenollar, Pilar Díaz, Marina Walpercín, Lucía Ramírez.
Músicos: Alana Sinkëy (voz), José Ruiz “Bandolero” (percusión) y Víctor Franco (guitarra flamenca).
Duración: 1 h y 5 minutos..
Aforo completo: 843 espectadores.
Teatros del Canal, Sala Roja, (Madrid, 25 y 26 de enero de 2025).

