La pasarela We Love Flamenco clausura con una intensa jornada en la que hemos podido disfrutar de diversidad de estilos tanto para ferias y romerías como para ceremonia y ocasiones especiales, mostrando así, la esencia de esta cita anual en el Salón Real del Hotel Alfonso XIII.
Revista La Flamenca. Ángela López. 18/1/2025. ©Aníbal González
La verdadera tradición costurera y excelencia artesana es el foco de la primera gran cita de la moda andaluza en 2025: We Love Flamenco. Una pasarela en la que aproximadamente 15.000 personas han disfrutado de más de 1200 propuestas de hasta 70 diseñadores, demostrando así, que Andalucía posee una enorme cultura de moda derivada de la tradición e identidad que nos ha acompañado en ocasiones especiales, fiestas y tradiciones populares. Desde siempre enraizadas en el vestir como un elemento vertebrador de las mismas.
“En mi viaje he comprendido que la intuición no sólo es un sentido, sino una brújula interna que ilumina el camino a nuestra verdad”. Con este mantra abrió la pasarela la firma Lola Azahares, cuya directora creativa María Suárez ha materializado en, “Mi intuición”, una colección muy personal en la que vuelca su corazón y nos abre paso hacia el proceso de crecimiento espiritual que está atravesando.
Son piezas que parten de la esencia flamenca y el patronaje de corte clásico que caracteriza a la firma llevadas a otro universo. El misticismo de Oriente y su cultura se fusionan con el traje de gitana mediante una fiesta de color y alegría que nos lleva a pensar en el Diwali (año nuevo indio) a través de mezclas muy arriesgadas de tejidos como georgette, seda, gasa, tul de plumeti, licra, batista, chiffon, organza, damasco, crepe, encaje, tafetán y tejidos pintados a mano, además de piezas decoradas con apliques de piedras y cristales.
Se trata de una liberación para la diseñadora a través del color y las texturas explorando una flamenca diferente a la que nos tiene acostumbrados. De eso se trata la dirección creativa de una firma transgeneracional, en ocasiones hay que romper con lo establecido para dar paso a ideas nuevas o retomar aquellas que dejamos atrás con una mirada diferente.
El onubense Paco Prieto hizo lo que mejor sabe: diseñar y coser siendo fiel a su estilo depurado con siluetas de líneas clásicas confeccionadas en crepes y seda enriquecidas con variedad de mangas largas y ricas en formas, volúmenes y aplicaciones de encajes.
“De tu mano” es un cúmulo de emociones y vivencias que el diseñador convierte en piezas exquisitas dedicadas a la memoria de su padre, recientemente fallecido. De una manera completamente distinta juega con el negro como hilo conductor y lo combina no sólo en el clásico binomio con el blanco, la paleta de colores se va abriendo a rosas, rojos, amarillos y verdes con los que juega magistralmente en una mezcla de estampados de lunares, florales, rayas e incluso emplea el color block coqueteando también con elementos distintivos de la alta costura española de los 60 y 70.
Todo está cuidado al milímetro. La mayoría de los vestidos son fluidos, revisando la silueta típica de los años 70 tanto en el patronaje como en los estilismos, donde no han faltado peinetas de acetato y flores que han rematado la que sin duda ha sido una de las mejores colecciones que hemos visto en We Love Flamenco.
“Alhajas” fue la colección presentada por la firma Manuela Macías. Cada pieza es una verdadera joya en la que, como siempre, se reconoce el estilo de la casa marcado por la excelencia costurera y el esmero en detalles como encaje de bolillos, tira bordada, carruchas y los elementos ornamentales de la clásica flamenca que, hacen que cada propuesta sea única y desde lejos, en cualquier feria o romería reconozcan de qué taller ha salido: la caída y el vuelo de sus faldas son únicos.
Las flamencas de Manuela Macías son diversas en tejidos, colores, texturas y estampados, tienen claro lo que desean. En la firma hay cabida para riesgo y tradición aunados con ese elemento que convierte cada pieza en un fondo de armario flamenco.
En esta colección hemos podido disfrutar de tendencias en moda flamenca sin remilgos. Los 70 y los 90 han vuelto. Puedes tomar el riesgo de dejarte llevar por lo retro sin filtros o sentirte libre de ser fiel a tu propio estilo con piezas más versátiles. Todo está permitido.
Con “Que nos quiten lo bailao” la diseñadora y fundadora de la marca NOTELODIGO, Pilar Gómez, rinde homenaje a sus padres y cómo de ellos aprendió a vivir y disfrutar las fiestas, con alegría. Se mantiene fiel al sello de la casa y presenta una flamenca clásica en tejidos fluidos como bambulas, georgettes y gasas que aportan comodidad y ligereza de movimiento. Apuesta por el talle bajo con volantes en miniatura, en cascada, de capa y trajes canasteros. En cuanto al colorido, encontramos una gama muy amplia que va desde el blanco a tonos pastel, saturados y flúor, siempre lisos o con estampado de lunares. No pueden faltar los mantoncillos elaborados artesanalmente que se inspiran en la colección privada de la diseñadora.
“Moulin Rouge” hizo las delicias de todos los presentes en el Salón Real del Hotel Alfonso XIII, lo que ustedes quizá no sepan (y para eso estoy yo aquí) es que, el desfile de Rocío Olmedo también fue un momento único lleno de vitalidad y diversión para todo el equipo de peluquería y maquillaje de We Love Flamenco, incluidas las modelos. La diseñadora convirtió cada ámbito de la pasarela en un cabaré decadente de finales del siglo XIX y principios del XX con una apuesta estilística y teatralidad que nos hicieron recordar aquellos memorables desfiles de la semana de la alta costura de París durante la década de los 90. Realmente estuvimos en el Moulin Rouge pasado por el tamiz de la visión creativa llevada a flamenca clásica e impecable de la diseñadora.
A partir de una paleta de colores muy amplia y tejidos que aportan fluidez a la caída y vuelo en faldas con enaguas a contraste, Rocío Olmedo propone una flamenca de talles altos, lunar pequeño y el imprescindible mantón, resaltando así su sofisticación y elegancia elevada por los originales complementos de Manuel León.
El diseñador onubense Iván Campaña ha puesto el broche final a la pasarela We Love Flamenco con “Canaima” una colección que el propio creador define como “poderosa, brillante y contundente”.
Su inspiración parte de la selva de Venezuela en tanto al concepto de aquello que se escapa a nuestro control: La fuerza y el poder que radican en este entorno medioambiental tan bello y atrayente como peligroso y hostil. Sus diseños son un alarde de empoderamiento femenino que llevan a quien los viste a ser esa flor brillante que atrae con su luz y color al insecto que debe devorar para sobrevivir.
La presentación de la colección fue una inmersión en el paraje natural venezolano a través de una paleta de colores en todo tipo de verdes, fucsias vibrantes, y toques cálidos que evocaron el atardecer en la selva.
La unicidad de las creaciones de Iván campaña radica en su forma de jugar con las texturas a través de la combinación de gasas fluidas y lentejuelas evocan las cascadas de agua dulce.






