Las propuestas más clásicas y las más atrevidas llenan el Salón Real del Hotel Alfonso XIII con un denominador común: los orígenes son sagrados.
Revista La Flamenca. Ángela López. 12/1/2025. ©revistalaflamenca/Ángela López
Nuestra cita dio comienzo a las 4 de la tarde con Luisa Pérez Riu y su colección “Henko”, una palabra japonesa con un significado muy profundo: cambio desde dentro y sin retorno.
La palabra está compuesta por el vocablo Hen, que significa cambio, y Kō, que significa “con una luz diferente”. El concepto nos ayuda a entender que todo está en constante cambio y que nuestras percepciones, la manera en la que vemos las cosas, también lo están.
Precisamente así fue la colección de la diseñadora, una apertura ideal para la jornada, puesto que, siguiendo su línea de flamenca clásica, a medida que íbamos prestando atención a los pequeños detalles se reveló como un entretenido juego de volantes y una explosión de color.
Son destacables y muy favorecedores sus volantes en cascada a medio talle, cómodos y atemporales, luego hemos de enfrentarnos a la elección del tejido ¿Cuál es tu color? ¿Lunares? ¿Liso o estampado? ¿Cómo combinarás el mantoncillo? ¿Qué hay de los complementos? ¿Collar sí o no? En La Flamenca decimos sí a los corales en collares, pendientes, y alfileres.
Sí a todo lo que te haga sentir bien. Todo eso es “Henko” pequeños cambios constantes con una luz diferente.
A continuación, llega el momento de entender que estamos llenos de “Contrastes”. Así bautizó Pepe Jiménez su colección para este 2025 en la que colmó nuestros sentidos con su sabiduría y sus ganas de seguir adelante pese a que te arrebaten el nombre de una marca que has construido a lo largo de 40 años. Quien ama la moda flamenca reconoce las piezas en las que Pepe Jiménez ha puesto el corazón y se colma de alegría.
Esta temporada nos ha dado una lección de historia a través de la enorme variedad en las mangas donde hemos podido disfrutar de un estilo retro bien traído a la actualidad, así como en la diversidad de cortes y juegos de estampados. Es sorprendente reconocer en una falda una saya tradicional elaborada con la técnica tradicional de cortadillo, típica del Cerro del Ándévalo, así como visualizar en un vestido los años 40 y 50 del siglo XIX pensando que sólo le falta una crinolina.
¿Lo más refrescante? la vuelta de los lazos de raso y volúmenes de los 90 completamente renovados sin perder la esencia retro. Por supuesto, Pepe Jiménez reivindica el collar como complemento estrella.
Mónica Méndez llenó la pasarela con “Brío”, una lección de actitud y fuerza y movimiento. La diseñadora alcareña se reafirma en su estilo, donde los volantes juegan un papel protagonista, así como los tonos rojo y negro, ha destacado el uso del marrón, y, por supuesto, lunares y estampados. Es admirable su dominio de la técnica y cómo ha sabido generar una identidad de marca que hace que sus creaciones sean especiales por cómo abrazan la silueta femenina, primando tejidos frescos, cómodos y fluidos como el punto o la gasa.
Es por ello que “Brío” es una declaración de intenciones. La diseñadora se reafirma en sus creencias y nos anima a sentirnos libres y empoderadas, la flamenca de Mónica Méndez gira en torno a esta manera caminar, a esta forma de vivir, con consciencia de una misma y mucho brío. Nadie mejor para completar sus looks que “la niña de los pendientes”, María Lama de Góngora, la mujer detrás de Lamágora, una firma de complementos artesanales que también representan la unicidad de cada look y que también se ha convertido con los años en un estilo de vida.
Poco después el Salón Real del Hotel Alfonso XIII se convirtió en una fiesta algo alocada. Santana Diseños presentó “Chuleo”, una colección que no dejó a nadie indiferente por su calidad, su variedad y la diversión que irradiaban sus piezas. Todo un show al que se viene a disfrutar de las mejores faldas de clavel podrás ver, colorido, lunares de todo tipo combinados de mil maneras al igual y mix & match en estampados.
El color es protagonista en todo tipo de hechuras, desde las más entalladas y recargadas de volantes en mangas y faldas clavel en las que el organdí remallado a contraste parece ser infinito, a confortables y frescas siluetas de corte evasé, conjuntos de falda midi con chaquetilla, sugerentes piezas de encaje, escotes atrevidos y un sinfín de opciones para aquellas mujeres seguras de sí mismas que se visten con la intención de no pasar desapercibidas.
Seguidamente, nos fuimos de paseo por la calle Alfarería de la mano de Carmen Acedo, la esencia de Triana. Cuando empieza el desfile una se encomienda a Matilde Coral y Antoñita Colomé. Este año su colección está inspirada en los alfareros de Triana. Los trajes con los estampados y el colorido de la loza trianera son sin lugar a duda piezas únicas llenas de valor inmaterial, dignas de un museo.
Carmen Acedo nos ha regalado la vista con vestidos canasteros, lunares y volantes cosidos al hilo de mil formas, mezclas de color atrevidas y los atemporales que puedes llevar a otro nivel con el poder del mantoncillo.
¿Cómo hacer lo clásico innovador? No tengas miedo a la peineta y juega con el mantoncillo. Un buen vestido hace todo lo demás.
La intensa jornada culminó con “Código Jondo”, la celebración del décimo cumpleaños de la firma creada por Pablo Retamero & Juanjo Bernal. El dúo repasó su trayectoria con una colección cargada de identidad: lunares, estampados sorprendentes, juego de texturas, volantes y escotes de todo tipo, cut outs, largos midi, bordados y sus sorprendentes flecos encerados en tonos oscuros que igual aderezan un vestido que un conjunto de dos piezas.
Una década da para mucho, desde sensuales escotes asimétricos, vestidos de aire romántico llenos de pasacintas de raso y lazos, hasta vestidos fluidos y frescos pensando en que cada vez hace más calor en nuestras ferias y romerías, por ello, podemos librarnos de las mangas y atrevernos con cortes y tejidos más cómodos para ser flamencas Pablo Retamero & Juanjo Bernal.
Lo importante es sentir cómo se adaptan al cuerpo sus cortes impecables y disfrutar muchísimo.





