Del jazz y la electrónica al flamenco contemporáneo.
Revista La Flamenca. Daria Zelenska. 23/2/2026 ©Daria Zelenska
El guitarrista y cantaor del flamenco Carlos de Jacoba presentó en Lemon Rock -Bar de Granada- su nueva propuesta musical, “Panpedí”, en formato dúo junto al multiinstrumentista belga Eduardo Moonrose.
La cita supuso la puesta de largo de un proyecto que nace del cruce entre la guitarra y el cante flamencos con los teclados electrónicos. El programa se articuló como un diálogo entre lenguajes, con una base claramente flamenca y una sonoridad poco habitual dentro del género.
El propio Carlos definió a Lemon Rock como “un sitio poco habitual para los flamencos”, aunque esa noche el espacio registró una notable asistencia de público de distintas edades. Entre los asistentes se encontraban amigos, colegas músicos y familiares. También estuvo presente su tío Antonio de la Juana, a quien el artista recordó desde el escenario: “yo aprendí mi guitarrica con él desde pequeño”.
“Yo en mis conciertos de solista estoy acostumbrado a estar solo, pero hoy tengo el placer de que me acompañe mi amigo, colega, músico, Eduardo Moonrose. Tenemos otra perspectiva musical, donde se dispara cosas de estilo como si fuese un DJ, para una base flamenca. Este programa no es un experimento, es algo poco habitual en el flamenco”, comentó Carlos de Jacoba.
Para Eduardo Moonrose, este concierto en Granada fue su primera actuación con Carlos de Jacoba ante el público “después de una amistad larga”. Según explicó, junto al guitarrista “pensamos que es un punto importante de inflexión en la evolución del flamenco, huir fusionando los géneros y simplemente hacer que avance el estilo y que sea más fiel a la imagen artística que quiere dar al público”.
Moonrose se define como productor musical y multiinstrumentista, especializado principalmente en estilos urbanos y electrónicos. Cuenta con formación en jazz cursada en Motril y toca el piano, los teclados en general, el bajo y la batería. Antes de conocer a Carlos en 2022 no había trabajado en el ámbito flamenco. Esta nueva etapa, afirmó, representa para él la oportunidad de “fusionar dos universos que yo tengo”.
El origen del proyecto se remonta a la etapa en la que ambos fueron vecinos en Salobreña (Granada), donde Moonrose tenía su propio estudio. “Y, por ser vecinos, se acercó con curiosidad y de ahí empezamos a recoger”, explicó sobre los primeros encuentros que dieron forma a esta colaboración.
En esta propuesta, la combinación de la guitarra y la voz de Carlos de Jacoba con los sintetizadores de Moonrose genera una sonoridad inusual dentro del circuito flamenco actual. La electrónica no actúa como mero acompañamiento, sino como un elemento estructural que amplía el espacio sonoro del dúo.
Tras la experiencia en Granada, ambos músicos prevén seguir desarrollando este formato en próximos conciertos y no descartan la grabación de un álbum conjunto en esta misma línea.

