“Bolero de blanco y negro” cita en el Teatro de la Maestranza a sevillanos y foráneos ante la nueva propuesta del bailaor y coreógrafo.
Revista La Flamenca 27/9/2026. La Bienal de Flamenco. ©Laura León
Este sábado, la Bienal de Flamenco de Sevilla llevaba al Teatro de la Maestranza un nuevo estreno absoluto. Esta vez de la mano de Israel Galván.
El bailaor y coreógrafo sevillano ha presentado en esta cita “Bolero de blanco y negro” ante un público que lo esperaba expectante y que unión a sevillanos y foráneos en un mismo patio de butacas repleto.
La idea de esta obra nació del pianista Andrea Rebaudengo e Israel Galván para rendir homenaje a Maurice Ravel. Galván se une a dos pianistas clásicos para mirar la obra de Ravel con su propio lenguaje.
Un lenguaje que a veces convence y otras confunde. Así fue el ambiente en el que se desarrolló este estreno inspirado la citada y famosa obra de Ravel, que éste compuso en 1928, como un encargo de la bailarina y mecenas rusa Ida Rubinstein para un ballet de carácter español.
Junto a Israel Galván, el piano de Andrea Rebaudengo y Gerard Bouwhuis, el cante y la guitarra de Juan José Amador, la percusión de José Carrasco y la voz de Ilona Astoul. Sin olvidar la colaboración especial de Nathalie Seseña.
“Bolero de blanco y negro”, un intenso espectáculo donde tienen cabida muchos boleros, que regaló imágenes impactantes, eclécticas e iconoclastas. Una diversidad que da para muchas opiniones.
Pero si nos tenemos que quedar con algo de todo ello es que esto nos demuestra que el flamenco sigue estando muy vivo. Pues al igual que el espectáculo levanta pasiones para unos, para otros, todo son críticas o detracciones… signo de vida. Sin entrar si fue blanco o negro, si fue la de cal o la de arena… lo cierto es que Galván volvió a completar aforo, a romper fronteras en el flamenco y a crear expectación entorno al arte jondo.







