Ambos artistas han estrenado “Poema de la libertad” conmemorando el 50º aniversario del fallecimiento de este cantaor de la época de la Ópera Flamenca. Un espectáculo muy completo con una puesta en escena maravillosa.
Revista La Flamenca 3/10/2026. La Bienal de Flamenco. ©Laura León
Este viernes 2 de octubre, el Teatro Central de Sevilla clausuraba la programación de la Bienal en este espacio con un estreno absoluto protagonizado por Sandra Carrasco y David de Arahal. Ambos artistas presentaban “Poema de la libertad”, una creación musical que toma como punto de partida la figura de Pepe Marchena, artista fundamental en la evolución del flamenco, creador y referente de una manera libre y personal de entender este arte.
A partir de su legado, el recital propuso al público asistente una reflexión musical y escénica sobre la libertad creativa como motor de transformación dentro del flamenco. Carrasco y David de Arahal establecieron un diálogo entre voz y guitarra, ofreciendo un recorrido musical que alternaba momentos de intimidad con desarrollos de mayor amplitud sonora y escénica.
En este sentido homenaje a Pepe Marchena en el 50º aniversario de su muerta, también se recordó a figuras que estuvieron cerca de él como Chacón, Pastora, Pepe Pinto o Caracol, entre otros.
Inspirado en el contexto histórico de la Ópera Flamenca y en la sensibilidad artística que caracterizó a Pepe Marchena, este “Poema de la libertad” ha sido una creación contemporánea que dialoga con su legado desde el presente, explorando la capacidad del flamenco para evolucionar y abrir nuevos caminos expresivos sin perder su vínculo con la tradición.
La puesta en escena muy cuidad, jugando con los claro-oscuros, lo que favoreció al resultado de final de la obra: un espectáculo muy completo, novedoso pero con el regusto de poder disfrutar de esos cantes antiguos, del flamenco de raíz.
Todo sumaba, David de Arahal con su toque fino, pausado, sin estridencias… pero siempre tan elegante que se sumó a la perfección de la voz de Carrasco con registros imposibles, cuyo exquisito cante absorbe y llena el escenario de tal forma que hipnotiza al espectador. Un auténtico deleite para los sentidos que se movió entre milonga, fandango, zambra,… la sutileza de los cantes de raíz, describiendo y manteniendo sus maneras
Y acompañando al toque y el cante, el baile de José Maldonado, la flauta de Juan Parrilla, el violín de Bernardo Parrilla, la percusión de Lito Mánez y a las palmas y coros, Los Mellis de Huelva, Bernardo Miranda y Josué Segura.






