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El Tablao Torres Bermejas de Madrid vuelve con una reapertura cargada de emociones


El Tablao Torres Bermejas de Madrid vuelve con una reapertura cargada de emociones




Federico Escudero, Director Gerente del Tablao asegura que el retomar la actividad ha sido una “decisión tomada más con el corazón que con la razón”.

Revista La Flamenca. R. De la Villa. 2/10/2020 Fotos: Tablao Torres Bermejas 

Cansados de anunciar cancelaciones de festivales, cierres de tablaos, suspensión de giras… en medio de esta vorágine provocada por la crisis sanitaria y económica del coronavirus, nos llega un halo de esperanza, abre el tablao flamenco Torres Bermejas.

Sí, la Catedral del Flamenco, como muchos lo llaman volvió a abrir sus puertas el pasado viernes 25 de septiembre. Ha sido el primero de la capital, y me atrevería decir, que del país, en dar un paso al frente, en mirar al futuro con optimismo y en darle una oportunidad al resurgir de nuestra cultura, de nuestro arte, del flamenco…

Ese rincón cabal madrileño que reproduce el interior de las Torres Bermejas de la Alhambra de Granada, cuenta con 60 años de historia que con el devenir de los tiempos lo han convertido en el tablao más importante y singular del mundo. Se encuentra en pleno centro histórico de Madrid, en Gran Vía y junto a Callao. En la misma sala que fue, en su día, el tablao más antiguo de Madrid, La Taberna Gitana, inaugurada en 1949.

Pero como si más arte no pudiera tener este lugar, hay que añadirle que fue cuna del lanzamiento a la fama mundial de los más grandes del flamenco de los últimos tiempos. De hecho hablar de Torres Bermejas es hablar de Camarón cuyo tablao pisó con apenas 12 años, mismas tablas donde conoció al maestro de la guitarra Paco de Lucía. Una lista que completan nombres como Manolo Caracol, José Mercé, El Güito, Mario Maya, la Chunga, La Paquera, El Camborio, Fosforito, Pansequito, el Niño Ricardo, Enrique de Melchor, Paco Cepero, Chato de la Isla, Juan Habichuela Nieto… y los que quedan por llegar.

Tras medio año de cierre, Torres Bermejas, en cuyo frente se encuentra Federico Escudero, ha decido volver a abrir sus puertas y poner su granito de arena en pro de la cultura. Es el único establecimiento de estas características que reabre de nuevo al público, de los más de veinte que hay en Madrid. Ni que decir tiene, que siguiendo unas fuertes medidas de seguridad para mayor protección de sus visitantes, así como de sus empleados.

Entre estas estrictas medidas antiCovid encontramos por ejemplo, a la entrada del local una cámara termográfica de medición de temperatura corporal capaz de detectar personas con fiebre a un metro y medio de distancia. Dentro, el aire se purifica con un sistema que emite iones positivos y negativos que se propagan por la sala y que suprimen los efectos de los virus.

Se ha reducido su aforo a un tercio, es decir, de 150 personas, actualmente solo se permite el acceso a 50 con el uso obligatorio de mascarilla siempre y cuando no se esté consumiendo bebida y/o comida. Por supuesto, se realizan labores continuas de desinfección homologadas tanto por la normativa española como la europea así como fácil acceso a dispensadores de soluciones hidroalcohólicas en el conjunto del establecimiento.

Pero además de todo ello, se han instalado pantallas de metacrilato, una medida de seguridad para los artistas y para el público, la solución de este tablao para no perder la cercanía.

Sin duda alguna, el espectáculo debe continuar, sin olvidar nunca que este tipo de negocios, aportan un empuje económico y un realce de nuestro flamenco, más que necesario en estos tiempos. Los tablaos en España llevan cerrados desde marzo, medio año que se dice pronto, y, solo en Madrid, se ha anunciado el cierre definitivo de algunos de ellos, entre los que se encuentran iconos como Casa Patas o el Café Chinitas.

Revista La Flamenca ha hablado con Federico Escudero, director general del Tablao Torres Bermejas, un valiente para muchos, y un loco para otros… pero sin duda alguna lo que no podemos discutir es que es una persona positiva, decidida a convivir con esta nueva situación del coronavirus. A pesar del riesgo económico que puede ser ello, mira al frente y apuesta por el resurgir de nuestro arte, de nuestra cultura, de nuestro flamenco…

¿Cómo ha sido la reapertura de Torres Bermejas? ¿Qué le ha llevado a dar este paso al frente? En palabras del propio Escudero la reapertura ha sido una “decisión tomada más con el corazón que con la razón”, las circunstancias son totalmente adversas, sobre todo porque el público de los tablaos suele ser netamente internacional y actualmente el sector turismo está paralizado. Puede ser considerado una auténtica proeza pero “al menos hay que intentarlo”, señala Federico

Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta es que a pesar de ser el flamenco un gran arte, santo y seña de nuestra cultura, “el tablao es el gran desconocido, y de esto me he dado cuenta a raíz de la pandemia. Este tipo de negocios pueden ofrecer el mismo espectáculo que cualquier teatro, compañía… en cuanto a calidad, sin embargo, el público nacional no accede a este tipo de servicios”, para continuar diciendo que “quizás ahora sea el momento de luchar y trabajar en ello para atraer a los tablaos al público nacional y que nos conozcan de verdad”.

Lo que si nos quiere dejar claro Federico es que “el hecho de que yo haya abierto no significa que esté mejor la cosa. La cosa está igual, lo que no quita que al igual que he abierto, lo mismo, en 10 días tengo que volver a cerrar. Me ha empujado el optimismo, por eso he dado un paso al frente. Con esto hay que convivir, y he querido predicar con el ejemplo”.

Y la respuesta del público ¿cómo ha sido? ¿Cómo fue ese primer día tras más de medio año cerrado? Sin duda alguna, a Federico le mueve la pasión por el flamenco, y eso lo hemos deducido de sus palabras pues nos asegura que “la vuelta ha sido muy emotiva” Se ha juntado el tiempo que llevan los artistas sin subirse a un escenario, con un tablao que en sus 60 años de historia nunca ha cerrado sus puertas excepto el día de Noche Buena, sin duda alguna “ha sido un estreno cargado de emociones”.

“No puedo decir que la respuesta fuera la que esperaba totalmente, pero tampoco que fuera mala” hay que tener en cuenta que actualmente el tablao ha abierto con un tercio de su capacidad, pero en su afán de positividad espera que poco a poco se vaya levantando el vuelo. Pues insiste en que “la gente tiene que vivir con esta nueva situación, ya a nivel personal no podemos vivir encerrados en casa. Y no es que la economía sea más que la salud, pero al final van de la mano, y tenemos que aprender a convivir con ello. La cultura es segura y se está demostrando, tenemos que salir, crear confianza y convivir, respetando siempre las medidas que nos dictan las autoridades para poder salvar la situación y aprendiendo a convivir con ello, porque vivir, tenemos que vivir”.

Y en toda esta vorágine, en un contexto nada favorecedor para el sector cultural y por ende el flamenco,

¿Cómo está siendo el apoyo institucional? ¿Se está contando y socorriendo a los tablaos?

“En este sentido, y hablando más como presidente de la Asociación de Tablaos Flamencos de Madrid, en resumidas cuentas puedo decir que a nivel de Estado desde el Gobierno Central el apoyo es nulo hasta el momento, hubo una reunión con los asesores de turismo del Ministerio, pero todo quedó ahí. Pero es que incluso para acogernos a la medida económica de los ERTE se nos ha dado la espalda, y solo hemos podido acogernos los que podíamos acceder a ellos por la vía de la hostelería”.

Sin embargo, a nivel autonómico, e incluso desde el propio Ayuntamiento de Madrid, nos ha señalado que si están siendo al menos escuchados. “Estamos recibiendo apoyo, buenas palabras, buenas intenciones, nombrando por ejemplo a los tablaos como Bien de Interés General en Madrid, con el Plan Aplaude, algunos patrocinios… palabras y plan de acción que aún no se han traducido en hechos. Es decir, se ha abierto una vía al diálogo y hay unas intenciones al menos, aunque aún no se hayan materializado. Lo que pasa que la situación está siendo muy dura e insostenible”.

¿Y el futuro de los tablaos? ¿Se puede hablar de él? ¿Podemos predecir qué nos encontraremos? En este sentido, Escudero ha sido muy tajante dictando que el problema más crucial, hoy por hoy, es la incertidumbre. “Se habla de marzo, que en ese mes se habrá recuperado parte del turismo, ¿sí? ¿Por qué?, ¿Llegaremos a marzo? ¿Será todo en condiciones normales? Son muchos interrogantes y pocas las respuestas posibles”.

 Pero nuestro entrevistado no pierde la esperanza ni su positividad, y piensa que hay que seguir de frente, adaptándose a las nuevas circunstancias “porque al igual se están quedando cosas en el camino y las que quedan por quedarse, habrá otras nuevas que surjan”.

Pero la realidad manda y los tablaos, por suerte o por desgracias viven principalmente del turismo, y ahí es donde reside la incertidumbre. “Pero no es tiempo de rendirse, hay que ser positivo, es el momento de ser positivo, y seguir adelante”.

Nosotros auguramos larga vida al Tablao Torres Bermejas, al igual que a nuestra cultura y el flamenco, es momento de apoyar al sector, porque así estaremos apoyando lo nuestro, nuestra economía, nuestra historia, nuestras raíces, nuestra vida… y aunque Federico Escudero insiste finalmente en que “no soy un buen referente, porque he abierto por abrir, sin pensar en la parte económica, sino en la emocional”, seguimos apostando porque el mundo está hecho de valientes que ante las penas ponen alegría, antes las adversidades se crecen y son capaces de donde unos ven derrotas, ellos ver nuevas oportunidades.

Nosotros apoyamos los tablaos flamencos, ¿y tú?




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