La segunda jornada llena la pasarela de una flamenca vanguardista que rompe cánones y busca revolucionar el sector.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 1/2/2025. ©Chema Soler
El viernes en Simof 2025 nos citaba en la pasarela de profesionales para disfrutar de nueve nuevas colecciones. Todas diferentes, pero con el denominador común de elevar a la moda flamenca a la Alta Costura.
Sin duda alguna, desde hace unos años, esta segunda jornada se convierte en la más revolucionaria, la que rompe cánones, la más innovadora y sorprendente.
De este modo a primera hora de la tarde, la pasarela abría para acoger un doble desfile. El primero de ellos, el de José Juan Hurtado, con “Muerte por un Marqués”. Una tragedia que ocurrió en su localidad de Paradas en el 1975, y que marcó un antes y un después en la historia de esta localidad, hoy 50 años después, ha servido de inspiración para transformar el sufrimiento en arte.
El diseñador se ha sumergido en los contrastes de lo tradicional y lo contemporáneo, entre la belleza y la sensualidad, dando rienda suelta a un patrón que se ha centrado en faldas voluminosas y cuerpos entallados. Y en su escala cromática, como no podría ser de otra forma por el nombre de su colección, ha tirado del negro luto, rojo sangre y del blanco de la inocencia.
La segunda colección de esta pasarela venía de la mano de RB Raquel Bollo, quien por cuarto año llega a Simof para exponer su forma de entender la moda flamenca, esta vez, a través de “Mi Vida”.
La flamenca de RB para este 2025 sigue líneas clásicas y grandes volúmenes innovando en el color, haciendo uso del de máxima tendencia en este 2025, como el burdeos y el azul noche mezclados con tonos neutros. Como clásicos no han faltado el lunar y los mantoncillos bordados en algunas de las propuestas.
Completando el look ideal, el uso del dorado en joyería “layering”, una tendencia que está marcando las pasarelas vividas hasta el momento.
Raquel Bollo, vinculada a la moda urbana y de cóctel, no ha dejado pasar la oportunidad para presentar algunas propuestas que sin dejar de ser flamencas son aptas para invitadas a bodas, cenas, eventos…
Seguimos disfrutando de la moda flamenca, esta vez de la mano del almonteño José Joaquín Gil con la colección “Almonte”, un homenaje a sus raíces, ese lugar marismeño donde se celebra la Romería mariana más grande del mundo, El Rocío.
Así, a través de sus trajes y a la voz en directo de la gran Macarena de la Torre ha ido desgranando los momentos más señalados que vive Almonte en su romería, mostrando la importancia de la moda flamenca dentro de una festividad religiosa y cómo cada diseño es capaz de adaptarse al momento y entorno del que son partícipes.
Almonte es flamenco, elegancia y vanguardia flamenca, todo ello traducido en talles altos, cortes sueltos, mangas y enaguas con mucho volumen, siluetas marcadas y mucho movimiento.
Y si José Joaquín Gil rinde homenaje a Almonte y su Romería, José Raposo, sanluqueño de pro, sigue llevando su tierra por bandera, la del “11.540”, esta vez centrándose en dos iconos muy identificativos de Sanlúcar, la manzanilla y sus carreras de caballo.
Diseños que reflejan la tradición vinícola, la elegancia de la manzanilla que emana de sus centenarias bodegas con patrones clásicos mezclados con la modernidad y la innovación en mangas y escotes, y en una paleta de colores que se movían entre amarillo, blanco, lima…
Para terminar con esa fuerza del galope y la energía de este evento único como son las carreras de caballo de Sanlúcar con algunas propuestas flamencas de pantalón y estampados con motivos de hípica. Raposo ha incluido en su nueva colección unos complementos propios como son los pendientes dorados de racimos de uvas metalizadas.
A media tarde llegaba la doble pasarela de Guillermo Peralta & Alonso Cózar.
Peralta nos propone “Malditas sean las mujeres”. Basado en La Casa de Bernarda Alba, un claro homenaje a esta obra lorquiana en la que se impone la rigidez y sobriedad a través de patrones de siluetas ajustadas a las líneas del cuerpo, con volantes voluminosos.
El negro como color dominante, sin más aditivo, haciendo único cada diseño por su forma, esencia, minimalismo… irrumpiendo finalmente con el blanco impoluto en su propuesta flamenca para novias.
Y de la sobriedad de Peralta al colorido de “Doñana en la Piel” de Alonso Cózar. Una colección inspirada en la majestuosidad y la riqueza natural del Parque Nacional de Doñana, a través de diseños que incorporan elementos naturales como flores silvestres, aves migratorias o los colores del atardecer y el cielo, con formas contemporáneas y patrones geométricos que imitan las texturas naturales del parque.
Y de occidente a oriente de la mano del diseñador granaino Antonio Gutiérrez y su “Catarsis” esa emoción extrema, que es lo que evoca el conjunto monumental de la Alhambra cuando se visita.
Por tanto, sus patrones se inspiran en la geometría de la Alhambra, concretamente en sus mosaicos o teselaciones. Traducido en la flamenca de Gutiérrez para este 2025 observamos a una mujer elegante, segura, libre y que no necesita artificios para ser ella misma. Sin perder su esencia, este año le da relevancia a los volúmenes en mangas, destacando el bordado en lazo creando celosías que dejan entrever la silueta femenina.
El azul del crepúsculo, color tendencia de este 2025, no podría faltar en su colección con presencia también del naranja rojizo de la Alhambra, el rosa o el verde de los olivos y jardines de la Alhambra. Antonio Gutiérrez ha completado su “Catarsis”, con algunas propuestas masculinas para eventos flamencos.
La moda flamenca es arte y Luis Fernández, el siguiente en pisar la pasarela se ha encargado de recordárnoslo con “Santas”, una colección inspirada en la obra Zurbarán. Para ello ha fusionado cortes tradicionales con toques vanguardistas, destacando líneas puras y destacando los volantes de punta de galleta.
La colección la ha dividido en tres bloques temáticos. El primero de ellos se inspiraba en los monjes que aparecen en muchas de las pinturas de Zurbarán, con vestidos en tonos blancos y naturales. El segundo hacía alusión a los bodegones del artista, reflejando la riqueza cromática de los limones, naranjas, mimosas, flores blancas.... y el tercer bloque representaba a las santas pintadas por Zurbarán, con vestidos de flamenca en tono marrón y capas de tafetán en diferentes colores.
El broche de oro final lo ha puesto una bata de cola de lentejuelas marrón, iluminando y divinizando la pasarela de Simof 2025.
El viernes cerraba con el estepeño Javier García y su colección “En ti espera el alma mía”. Se trata de su propuesta más personal y autóctona con la que rinde homenaje a su zona de confort, a su pueblo, a su barrio y a su Virgen de los Remedios.
Una amalgama de colores rosados, rojizos, verdes y malvas toman la pasarela dando vida a patrones elegantes que marcan la silueta femenina, que imprimen movimiento, alegría, volumen…
Y aquí el punto y final del viernes en Simof 2025, donde de un nuevo la Alta Costura se impone en la moda flamenca innovando, rompiendo cánones y revolucionando el sector.









