Las primeras tendencias del traje de flamenca 2025 llegan a la pasarela moviéndose entre la tradición y la vanguardia.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 31/1/2025. ©Chema Soler
El 2025 se presenta como un año especial para la Semana Internacional de la Moda Flamenca, Simof, pues celebra sus tres décadas de vida siendo escaparate internacional por excelencia de la moda flamenca.
Este jueves 30 de enero arrancaba esta edición con un acto inaugural en el que han estado presentes el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz; la actriz sevillana Paz Vega, madrina de SIMOF 2025; la cantante Pastora Soler; embajadora oficial del evento y Raquel Revuelta, CEO de la Agencia de Moda y Comunicación Doble Erre, así como otros representantes de la Administración Pública y diferentes rostros conocidos de la moda, influencers…
La encargada de cortar la cinta inaugural fue Paz Vega, vestida por Antonio García. Por su parte, Pastora Soler, con diseño de Victorio y Luccino puso la guinda a esta inauguración cantando el himno de Andalucía.
La pasarela de profesionales se debate entre la tradición y la vanguardia
Tras la inauguración, por la tarde abría la pasarela de profesionales, donde decenas de diseños flamencos nos esperaban. La encargada de inaugurar dicha pasarela fue Pilar Vera con “Mi origen”. Una colección retrospectiva con la que la firma rinde homenaje a la madre de la diseñadora quien le inculcó el amor por la cultura andaluza y quien le inspiró para convertirse en una de la diseñadoras y empresarias pioneras y más relevantes del sector de la moda flamenca.
Como si nos sumergiéramos en el archivo histórico de la casa, la firma nos trae al presente parte de ese espíritu setentero de sus comienzos. En patrones hemos visto la bajada de talles, especial implicación en los volantes con formas y volúmenes muy variados. Y el lunar como algo innegociable para la mujer flamenca
Tras Pilar Vera llegaba una doble pasarela. Por una lado, la de Sara Sanabria con “Bambola” que nos trasportaba a una línea italiana elegante y muy femenina donde el complemento cobra protagonismo. Patrones muy sofisticados, con especial hincapié en mangas y escotes.
Ana Morón irrumpió en la pasarela para florecer la vida a través de su propuesta flamenca. Todo un manifiesto visual usando como fuente de inspiración la fuerza de la naturaleza para transmitir esa alegría de vivir.
Las flores por tanto son las protagonistas en los diseños de Ana Morón para 2025, las cuales brotan de sus trajes como si cobraran vida, en patrones que buscan un enfoque moderno, destacando las faldas amplias y dinámicas, con volantes llenos de vida en movimiento, y cuerpos ceñidos.
Alcanzamos la media tarde en Simof 2025 con José Galvañ, diseñador que por sus raíces flamencas como bailaor, nos presentaba en pasarela ese binomio perfecto entre arte jondo y moda flamenca con “Lo Imperfecto”.
Ha brindado por la libertad y la diversidad buscando romper con la tradición, pero sin perder las bases, por eso ha tirado de los clásicos lunares, de los imprescindibles blancos, negros y rojo, e incluso del tradicional mantoncillo, dando vida a patrones de todas las formas, desde talles bajos y estrechos hasta faldas amplias, mangas abullonadas…
Y aquí volvemos a ver en pasarela la importancia de los complementos sobre todo en los collares y haciendo uso del lazo como algo imprescindible para la flamenca 2025.
Su toque flamenco se dejó entrever con una “pataita” final, además, de con la presencia en pasarela de la bailaora Rosa Belmonte y el bailaor y, ahora también, introduciéndose al cante, Alberto Sellés.
Después de esta imperfección, tomaba la pasarela la firma Sara de Benítez con “Así”, imponiendo la tradición, la elegancia, lo natural y la perfección, a la flamenca del 2025.
Los cortes entallados son la tónica de sus patrones en volantes voluminosos para realzar la silueta. Y tirando de la tradición, los mantoncillos bordados y enrejados a manos no podrían faltar en esta colección donde ha jugado mucho la diversidad de mangas.
De la tradición, volvemos a girar y nos vamos a la fantasía y la vanguardia de la firma Aurora Gaviño que nos abren en este 2025 las puertas de su templo: “El Templo del Duende”.
Belleza, tradición y alma flamenca se encuentran con la espiritualidad tailandesa, creando una sinergia única entre la estética de este país y el flamenco. El resultado son patrones que evocan la arquitectura de los templos a través de formas geométricas, utilizando tejidos propios del traje regional y complementos del arte sacro tailandés, pero sin perder la esencia de las Gaviño.
Destacamos el cierre del con una colección cápsula de amazona, creada junto a la firma Tomar Artesanía.
Se va acercando el final de la primera jornada y Miabril tomaba la pasarela para asentarnos de nuevo en la tradición flamenca, andaluza y sevillana con “Sevilla en la piel”.
Mucho lunar, colores vivos, cortes ceñidos hasta casi la rodilla, grandes volantes con mucho movimiento y mangas largas con volantes y adornos muy llamativos, y por supuesto su mantoncillo, santo y seña de Miabril.
Y como si del péndulo del tiempo se tratara, volvemos a la vanguardia flamenca esta vez de la mano de Gil Ortiz con “Lole y Manuel”.
El diseñador cerraba la pasarela del jueves en Simof con un homenaje al espíritu de este dúo flamenco revolucionario hilando en sus trajes esa libertad, autenticidad y fusión, única, entre tradición y modernidad.
Patrones con los que ha reinterpretando los años 70, como un tiempo de cambios, demostrando que la comodidad y la identidad pueden convivir sin renunciar a la belleza y la elegancia.
La flamenca de Gil Ortiz para 2025 es bohemia y gitana con tiras bordadas, mantones de Manila y gran protagonismo a los volantes, dando vida a vestidos con aberturas estratégicas desde el pecho o las caderas, priorizando la comodidad y el movimiento.
También se ha apreciado la diversidad de mangas, donde se hace especial hincapié en las largas, pero con presencia de algunas en farol e incluso las cortadas a la sisa. Y en cuanto al color se ha tirado principalmente de los clásicos como blanco, negro y rojo combinados con el lunar tradicional.








