Se trata de una distinción que “reconoce su trayectoria excepcional, su contribución al arte flamenco y su vínculo con el Festival”.
Revista La Flamenca 11/7/2025
La 74º edición del Festival Internacional de Música y Danza de Granada entregaba este jueves 10 de julio la Medalla de Honor, a Eva Yerbabuena, en un acto que ha tenido lugar en la Fundación Rodríguez-Acosta, y que ha contado con la asistencia de representantes institucionales, entre ellos miembros de la Diputación de Granada y la alcaldesa de la ciudad, Marifrán Carazo Villalonga; así como los familiares más cercanos, incluido el marido y el padre de la propia galardonada.
La distinción entregada a la bailaora y coreógrafa granadina fue una decisión unánime del Consejo Rector del Festival, considerando más que oportuno reconocer “su trayectoria artística y profesional, su vinculación al arte flamenco y su estrecha vinculación con el propio Festival”.
En referencia a esto último, es importante reseñar que Yerbabuena ha participado en numerosas ocasiones en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, siendo su primera actuación en 1996 y regresando, hasta el momento, por última vez, en este 2025, donde en la noche de este jueves presentaba “A Granada”, un espectáculo homenaje a su ciudad. Ha sido una función única, en la que se ha reunido de grandes figuras del flamenco actual, como el bailaor y coreógrafo Manuel Liñán. Por tanto, “A Granada” ha sido concebida especialmente para el Festival y según se informó no se repetirá en ningún otro escenario.
Durante el acto de entrega de la Medalla, el delegado del Gobierno andaluz en Granada, Antonio Granados, se encargó de pronunciar el pertinente discurso donde hizo un repaso por la trayectoria de Eva Yerbabuena destacando su compromiso artístico y definiéndola como "una de las grandes creadoras escénicas que ha dado Granada al mundo".
Por ello, quiso dejar patente, que la entrega de esta distinción “no responde únicamente a una trayectoria brillante, sino a una manera de habitar la danza y de situarla siempre en diálogo con el presente”.
Granados, muy emocionado durante su intervención cerraba la misma diciendo que "hoy celebramos a la artista, sí. Pero también a la hija, a la madre, a la compañera, a la ciudadana granadina que nunca se ha ido del todo, que siempre vuelve. Esta medalla es nuestra manera de decir: gracias por tanto”.
A estas palabras se sumaron también, por ejemplo la del padre de la bailadora, Francisco Garrido, sus amigos o la de su marido Paco Jarano, su guitarrista.
Un aluvión de agradecimientos y reconocimientos que emocionó visiblemente a la bailaora que recogía la Medalla de Honor de manos de su propio padre, y a quienes agradeció sus intervenciones y sobre todo su apoyo a lo largo de toda su carrera.
En relación al Festival, Yerbabuena quiso agradecer por la confianza en ella, pues tal y como declaraba: “trabajar en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada me ha permitido volver a encontrarme con mis raíces, con mi familia, con tantos artistas, compañeros y amigos que han hecho posible que Eva Yerbabuena evolucionara, creciera… Gracias a la admiración, al cariño y a la confianza. Para mí, este festival ha sido siempre un punto de conexión muy profundo. Es maravilloso saber que están ahí, que te acompañan, que te miran: tu compañero, tu padre, tu hermano… Es volver a sentirte en casa.”
Y es que tal y como señalaba Eva, a pesar de contar con una trayectoria colmada de distinciones nacionales e internacionales, esta Medalla de Honor, tiene para ella un significado especialmente íntimo y emocional, por lo que “no es una medalla más”, convirtiéndose en todo un símbolo de sus raíces, de su historia familiar y de su vínculo con Granada.
Por ello, “esta medalla no es solo mía, es una medalla de todos los que me han acompañado en este camino de mi destino aprender el flamenco, que nunca ha sido fácil, pero siempre ha estado lleno de amor, trabajo y verdad”, terminaba su intervención en este acto.

