La obra, realizada por José Francisco Blasco Rivero en bronce y con una altura de 2,20 metros, se ubica en la Plaza de la Constitución.
Revista La Flamenca 30/3/2026 . ©Ayto Utrera
Este fin de semana la ciudad sevillana de Utrera colocaba e inauguraba en la céntrica Plaza de la Constitución un monumento dedicado a Miguel Vargas Jiménez, a quien conocemos artísticamente como Bambino.
Un acto que sin duda alguna pone en valor del patrimonio cultural utrerano, pues no debemos olvidar que Bambino es uno de sus artistas más universales y figura clave en la evolución del flamenco. Historia viva de Utrera que nació en la calle Nueva en 1940, quien transformó el flamenco y la copla dando lugar incluso, a un estilo propio conocido como “rumba dramática”.
Gracias a su voz inconfundible y su capacidad interpretativa se convirtió en un artista universal, intérprete de temas emblemáticos como “Soy lo prohibido”, “Adoro”, “La pared” o “Procuro olvidarte”, con cuyas letras llevó el nombre de Utrera por los principales escenarios del país.
El acto de inauguración de la escultura contó con la presencia de la familia del artista, concejales del Ayuntamiento de Utrera, la diputada nacional Sol Guzmán y el acompañamiento musical de la Banda de Cornetas y Tambores de la Vera-Cruz de Utrera.
Sobre la obra en sí podemos decir que se trata de un trabajo del escultor ecijano José Francisco Blasco Rivero, distinguido, recientemente, con la Medalla de Bronce 2026 en el Salón des Artistes Français de París.
El resultado final ha sido una escultura en bronce, con una altura de 2,20 metros, la cual presenta a Bambino desde una perspectiva dinámica y emocional, capturando su elegancia, serenidad y fuerza escénica. Este monumento se completa con un pedestal en el que figura la inscripción “Eterno”, subrayando la vigencia de su legado artístico.
Se trata, por tanto de un proyecto esperado que ha conllevado casi dos años de trabajo por diversas dificultades tal y como señalaba la delegada de Turismo, María José García Arroyo, y con el que Utrera culmina el denominado “Año Bambino”, aprobado por unanimidad por la Corporación municipal.
Por su parte, Frasca Vargas, sobrina del artista, durante su intervención en este acto tuvo palabras de agradecimiento al Ayuntamiento de Utrera, en nombre de la familia, por el esfuerzo realizado para hacer realidad este homenaje.
Las palabras de José Francisco Blasco, se centraron más de lleno en la obra explicando que su intención ha sido reflejar la esencia del artista, “cuando creo no busco el ruido, busco la emoción contenida, la verdad, lo hermoso desde el respeto, y ese es precisamente el concepto que he querido recoger de Bambino para este recuerdo eterno”.
Al tratarse de una obra-homenaje a la vida entera de Miguel Vargas Jiménez, pues “él no merecía menos”, el nivel de auto exigencia durante su ejecución fue tal que como el propio escultor ha destacado “hice los pantalones tres veces, la chaqueta dos, la solapa la trabajé hasta el último instante, la camisa la volví a empezar desde cero, el cinturón lo repetí tres veces y la posición de las manos perdí la cuenta. Esto no era un capricho, era una responsabilidad”.
Y es que sin duda alguna, tirando de nuevo de las palabras de Blasco, “cuando uno modela a alguien que forma parte del alma del pueblo, que es memoria viva y eterna de la ciudad de Utrera, no puede permitirse la prisa”, por ello “cada detalle está ahí porque el respeto también se demuestra en lo pequeño”, finalizaba su intervención.
Finamente destacar que este nuevo proyecto se integra en un conjunto patrimonial más amplio dedicado al artista, que incluye el denominado “Rincón Bambino” en el cementerio municipal, donde descansa junto a su familia y otras figuras reconocidas del flamenco utrerano.
Con esta incorporación, el entorno que conecta el Parque del Muro con la Plaza de la Constitución se consolida como un espacio de referencia cultural y turística, configurando una auténtica ruta flamenca en la que se habla de la historia de Utrera y su flamenco y donde se reúnen, también, figuras como Fernanda y Bernarda de Utrera, Perrate o Enrique Montoya, entre otros.
El acto concluía con la lectura de los versos de la canción “Procuro olvidarte”.

