La joven Nazaret Gavira debuta como profesional en una tarde marcada por la transgresión de Antonio Arcos y la exquisitez de la tradición artesana formada por el binomio Juan Foronda & Rafa Díaz.
Revista La Flamenca. Ángela López. 14/1/2025. ©revistalaflamenca/Ángela López
La ganadora del certamen de diseñadores noveles de la XII edición de la pasarela We Love Flamenco, Nazaret Gavira, debutó como diseñadora profesional la tarde del lunes durante la cuarta jornada de esta cita ineludible con la moda flamenca.
Su propuesta “Mi veneno”, canalla y rupturista, no dejó indiferente a ninguno de los asistentes con piezas que hacen tangible un sueño cumplido, ser diseñadora. Nazaret tiene mucho que aprender y toda una vida por delante para desarrollar y disfrutar de su carrera, se percibe la pasión y alegría en cada una de sus propuestas, repletas de flecos y volantes combinados con tejidos brillantes, irisados y tul tratado de colores vivos y saturados que evocan el brillo de las luces de la feria de su pueblo: Mairena del Alcor.
Hacía tiempo que el público quería más de Arcos, un diseñador transgresor y maximalista que ha conquistado a personalidades del mundo de la música como María Peláe o India Martínez con su universo flamenco que deriva de un profundo conocimiento del mundo del majismo y lo goyesco que el modisto deconstruye.
Antonio Arcos es iconoclasta, mitómano y absolutamente impredecible, aunque conozcamos su esencia. La presentación de su primera colección completa en We Love Flamenco 2025 ha llevado por título “Señora”, recreando en cada pieza su visión de la artista Rocío Jurado tal y como el diseñador la concibe en su propio universo creativo, donde no faltan dramatismo y pasión.
Fue un desfile lleno de diversidad, incluyendo todo tipo de cuerpos femeninos, artistas del drag y modelos masculinos para culminar con la presentación de la cantante Erika Leiva luciendo una bata de cola inspirada en una pieza que es historia de España, aquella que lució la Jurado en “Cantares” durante el año de 1978. Reivindicación de que una persona que decide mostrarse al mundo tal como es o mostrar su cuerpo está realizando en palabras de la propia Rocío Jurado: “un destape más mental que físico”. Llevado al siglo XXI este discurso y el conjunto de prendas que presentó Arcos forman un mensaje de libertad e inclusión.
No faltaron los volantes de capa en tejidos satinados de tonos predominantemente rojos, blancos y negros. Hubo vestidos, conjuntos de chaquetilla torera y falda, así como dos piezas de chaquetilla y pantalón, inspiradas en los trajes de luces del diestro José Ortega Cano.
En un cambio radical de los acontecimientos, la pasarela se llenó de clasicismo al son de un piano y las sevillanas de Manuel Pareja Obregón. Llegó la hora de Juan Foronda & Rafa Díaz, dos magníficos artesanos que presentaron “Dolores”, una colección que dio comienzo con los mantones de Foronda hablando por sí mismos en un alarde de estilismos que nos evocan todo el exotismo y la magia llegada de Manila en el siglo XIX y que la casa centenaria ha preservado llevando su riqueza en flecados colores y motivos bordados cada vez más lejos.
Posteriormente llegaron las flamencas en tonos terrosos, oliva y empolvados de Rafa Díaz para dar paso a los estilismos de ceremonia acompañados con peineta y mantilla en los que no faltaron propuestas juveniles y clásicas que derrochaban excelencia artesana al servicio del cuerpo de todo tipo de mujer.
Rafa Díaz & Foronda tienen un don creando faldas, vestidos bordados y conjuntos de dos piezas que son sin lugar a dudas fondos de armario transgeneracionales, al igual que los mantones de Manila, los abanicos, peinetas y las mantillas.
La sencillez y las siluetas románticas de algunos vestidos impecablemente elaborados por Díaz con los tejidos más finos y exquisitos dotan de sentido a las piezas de Foronda, resignificándolas y poniéndolas al servicio de cualquier mujer que desee lucir especial y dejarse abrazar por la excelencia artesana.


