Los más pequeños han llenado de simpatía y desparpajo el Salón Real del Hotel Alfonso XIII en una tarde llena de momentos repletos de diversión y derroche de flamencura.
Revista La Flamenca. Ángela López. 16/1/2025
El pasado miércoles 15 de enero los más pequeños de la casa se adueñaron de la pasarela de la mano de las firmas más destacadas especializadas en moda flamenca infantil. Un sector en auge que tiene sus propios códigos, ya que la costura infantil requiere de técnicas, materiales y elementos específicos que posibiliten la comodidad y libertad de los pequeños, cubriendo así todas sus necesidades.
La organización de We Love Flamenco hizo énfasis en la faceta solidaria que motivó el nacimiento de la pasarela aportando la recaudación de los desfiles infantiles a la ONG del chef Jose Andrés, World Central Kitchen, muy implicada con los afectados por la DANA en Valencia. La donación se realizó en conjunto con el Hotel Alfonso XIII y la colaboración de Fundación La Caixa a través de Caixabank.
Inspirada en los colores de las chucherías la firma NOTELODIGO infantil presentó “Un dulce sueno”. Diseños clásicos en gasas y georgettes que evocan una fantasía de caramelos y dulces para vestir la inocencia y alegría de la infancia.
La firma Carmen FPM presentó “Hilos de Tradición”, una colección repleta de tonos pastel que es un homenaje a las costureras de antaño. Inspirada en el Camino del Rocío, los vestidos, sencillos y delicados, están pensados para las jornadas largas y soleadas.
“Alegría” fue la propuesta de Marta Arroyo para los más pequeños. Una colección colorida en la que los mantoncillos cobran protagonismo para dar ese toque particular y cásico a las piezas. Se trata de un homenaje a la ligereza y la gracia del flamenco, con tejidos suaves, gustosos y que no pesan, pero que cargan de energía cada movimiento.
Ana Campos presentó la colección de “Pensamientos míos” está inspirada en la devoción a la Virgen del Rocío inculcada por el padre de la diseñadora, que se la dedica a “esos caminos con amigos que son familia”. Destaca la atención a los detalles y el trabajo concienzudo sobre tejidos ligeros como lino y algodón liso o perforado. Todo ello, con profusión de adornos en tiras bordadas, puntas de bolillo, madroños y terciopelos de mil colores.




