La cantaora jiennense volvió a presentar “Sangre Sucia” en Madrid.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes 15/10/2025. ©Pablo Lorente
El festival Suma Flamenca reanuda su actividad después de las 4 jornadas inaugurales en las que pudimos disfrutar de conferencias y conciertos en el majestuoso salón de actos del Ateneo, con entrada libre.
Como ya hiciera en enero de este mismo año en Madrid, ciudad en la que reside, Ángeles presentó su espectáculo, llamado como su disco de debut: “Sangre Sucia”. Un trabajo en el que la portada y el mismo título nos anticipan algo diferente. Normalmente, los jóvenes artistas suelen tardar en dar el morentiano salto al vacío. Es habitual que consoliden los conocimientos de este arte, para mucho más tarde lanzarse a innovar con nuevos sonidos, instrumentos o influencias. La artista jiennense se ha anticipado a ese proceso. Desde el primer corte del disco, en el que ha compuesto casi todas las letras, y desde el primer minuto de su espectáculo, ya nos introduce en su mundo de samplers, grabaciones de la naturaleza, sonidos accidentales, loops…todo al servicio de una voz aguda, con un timbre muy joven, pero con una voz muy poderosa.
Y comienza hablando, no cantando, sobre una tarima flanqueada con luces de neón, contando al público que estuvo a punto de dedicarse a otra cosa diferente, ¿sería el derecho?, ¿quizás la enseñanza?, ¿o el baloncesto?,...menos mal que se decantó por el flamenco. Empieza a cantar por soleá, manipulando ella misma el aparato que interviene su voz y a la vez lanzando destellos de sonidos electrónicos. Y después por bulerías, acompañada por sus soportes artísticos, el joven guitarrista onubense Benito Bernal, el versátil percusionista granadino Manu Masaedo, autor de los sonidos programados, y los coros y palmas de Belén Vega y Sara Corea.
Ángeles va desgranando uno a uno casi todos los temas de su disco: por alegrías (“X las Niñas”), por taranta (“Eres Guapa”), por jaleos (“Mamá, Tenías Razón”), y en la parte central del espectáculo llega lo más impactante y divertido. Una grabación en la que la abuela pide al público aplausos para su nieta, y a continuación un coro de 7 mujeres, “sus amigas de siempre”, como se encargó de recalcar varias veces, acompañan una preciosa tonada tradicional del pueblo que la vio nacer, Villanueva de la Reina (Jaén). Pelos de punta.
Cuando se quedaron solos cantaora y guitarrista, interpretaron a dúo “Qué Bonito aquella Noche”, de Las Grecas, tema que iba a ser incluido en el disco, pero finalmente se quedó fuera.
El final es apoteósico, con unas luces estroboscópicas y unos sonidos electrónicos (¿se llamaban breakbeat?) que acompañan un cante que nos recuerda a otras cantaoras, pero con una personalidad aplastante. No es extraño que Toledano sea requerida para participar en eventos dedicados a otro tipo de músicas de las que se nutre, y a las que aporta su arte, desconocido para muchos de los habituales de estos festivales multitudinarios. Es una mezcla perfecta entre “Tradición y Vanguardia”, como reza el lema de esta edición del festival madrileño. Además, el público era más heterogéneo de lo que estamos acostumbrados a ver en la Suma Flamenca.
Ficha artística:
Cante: Ángeles Toledano.
Guitarra: Benito Bernal.
Batería, percusiones y programaciones Manu Masaedo.
Coros y palmas: Belén Vega y Sara Corea.
80 minutos.
440 espectadores.
80 minutos.
Teatros del Canal, sala Verde (Madrid, 14/10/2025, 20:30 h.)

