La cantaora mostró “Poesía Culta y Popular” en las calles de Madrid.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes 17/10/2025. ©Mónica Zofío
La Cuesta de Moyano ya es centenaria, y el festival Suma Flamenca se une a la Asociación de Libreros para la celebración, Se trata de una sucesión de casetas de madera pintadas de gris, dedicadas a la venta de libros, y que toda persona aficionada a la lectura, incluso los habituales paseantes del Retiro madrileño, conocen de sobra. La cuesta está custodiada por una estatua de Pío Baroja.
Al llegar vemos que el escenario se ha instalado dentro de la caseta número 22, a la que habían retirado los libros en exposición. Un lugar insólito para un concierto…e incómodo, la visibilidad quedó supeditada a la excepcionalidad de la escenografía. Si se hubieran instalado fuera de la caseta, en lugar de dentro, todo el mundo lo habría podido ver mucho mejor. El hecho de ser entrada gratuita, amortiguó las tímidas quejas del público, formado por aficionados y por paseantes.
Sandra salió con gafas de ver y con atril, dispuesta a declamar y a cantar (a partes iguales), algunas poesías que se han llevado al lenguaje del flamenco.
Comenzó cada cante con una breve introducción para ponernos en contexto, así fue desgranando poemas de Juan Ramón Jiménez, de Rafael Aberti (“Se equivocó la paloma”) por seguiriya, o de Antonio Machado, ahora que se cumplen 150 años de su nacimiento. De Federico cantó unos fandangos que Morente grabó para su disco llamado, precisamente, “Lorca”. También disfrutamos de “Los cuatro muleros”, de la mítica colección de canciones populares antiguas, recopiladas y armonizadas por el genio granadino.
Además, nos deleitó con letras escritas por personajes anónimos que se han heredado generación tras generación: “Soy como el oro, cuanto más me desprecian, más valor tomo”. También interpretó unas sevillanas por alegrías: “Y se amaron dos caballos…”, original de los hermanos Reyes.
Para finalizar, tuvo un recuerdo para el trío de grandes compositores de la copla, Quintero, León y Quiroga, con “Pena, penita, pena” entre varias.
Ya fuera de la caseta y con el público puesto en pie, se arrancaron sin micros por fandangos del Alosno (Huelva), como no podría ser de otra manera, la tierra que vio nacer a Sandra.
El acto constituyó una bella muestra de que los que pioneros que unieron poesía y flamenco a mediados del siglo XX no estaban equivocados. Lo que se comentaba entre algunos corrillos era la diferenciación entre los conceptos de “poesía culta” o “poesía popular”, que se podría extrapolar a “música culta” y “música popular”. Pero esto daría para más de una interesante conferencia.
Ficha artística:
Cante: Sandra Carrasco.
Guitarra flamenca: David de Arahal.
Palmas y coros: Los Mellis.
60 minutos.
250 espectadores (aprox.)
Cuesta de Moyano (Madrid, 16/10/2025, 18 h.)

