Estreno absoluto de “Tres Haikus para Lorca”.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes 23/10/2025. © a Novillo
Para los que no la conocíamos, y nos hemos tenido que documentar, la danza butoh(舞踏), también conocida como ankoku butoh o “danza de la oscuridad”, es una forma de expresión artística japonesa profundamente introspectiva y provocadora que surgió en la década de 1950 como respuesta al trauma social y cultural de la posguerra. Los bailarines suelen tener el cuerpo pintado de blanco y expresiones faciales intensas.
Partiendo de la base de que la bailaora madrileña es una apasionada de la cultura japonesa, con la inspiración del poeta más flamenco (o el flamenco más poeta: Federico García Lorca) y con la colaboración de la Fundación Japón-Madrid (algo evidente, viendo el público que llenaba la sala), se estrena “Tres Haikus para Lorca”, compuesta por 3 piezas: Crepúsculo (Tasogare), Vida (Inochi) y Presencia (Sonzaikan).
Sale Begoña con su propia voz en off y una música electrónica de un ritmo sosegado, despojándose de su traje de flamenca con bata de cola blanca y bailando la ausencia del poeta, recordada por una luz cenital sobre una silla. Mientras tanto, se proyectan unas imágenes de las que se ha encargado la propia bailaora y coreógrafa (según informa el programa de la página web, que aporta más que el programa de mano, injustamente reducido). A continuación salen a escena los también madrileños Paco del Pozo y Jerónimo Maya, interpretando una seguiriya que Begoña baila envuelta en luto. Solemne. Trágica.
Por fin aparece Ima Tenko. Sus movimientos son lentos, sosegados, minimalistas. Su cara está pintada de blanco y su cara es tan expresiva, casi grotesca, que me recuerda a la de los maoríes en el haka previo a los encuentros deportivos de Nueva Zelanda. También interviene una mujer que escribe caracteres japoneses con un pincel gordo. Y lo mejor sucede cuando se juntan las dos artistas. Una danza a dúo en la que predomina el lenguaje butoh más que el flamenco, que invita a la reflexión, a la pausa, y a apartar por un rato la vorágine de la vida cotidiana. Ambas bailarinas se van cambiando de ropa en el escenario, y en un emotivo instante, la japonesa pinta la cara de la madrileña con una brocha de pintura blanca.
Vuelven a aparecer cantaor y guitarrista para interpretar “Anda Jaleo”, y se acaba el espectáculo con una sensación de paz y de no querer abandonar la sala. Lo que no acabo de hilar es la relación de Lorca con los haikus y con esta bonita combinación entre el baile flamenco y la danza butoh, pero no le doy ninguna importancia. En 1 minuto empieza otro espectáculo en el Teatro de la Abadía…que está a 12 minutos andando.
Ficha artística:
Baile, coreografía, danza, voces en off, videoarte y dirección: Begoña Castro.
Danza butoh y coreografía: Ima Tenko.
Cante: Paco del Pozo.
Guitarra flamenca: Jerónimo Maya.
Dirección, composición y edición musical: Miguel Romero Sirvent.
80 minutos.
180 espectadores (lleno).
Teatros del Canal, sala Negra (Madrid, 22/10/2025, 18h.)


