Con exitosas actuaciones de José Luis Kaele, Reyes Carrasco e Irene Morales.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes. 26/9/2025. ©Paco Manzano
Como aperitivo a la veterana Suma Flamenca, que este año se celebrará del 14 de octubre al 2 de noviembre, se sirve la 5ª Suma Flamenca Joven, la hermana menor, reservada para artistas menores de 30 años. Siempre ha gozado de una gran acogida, por la expectación que generan siempre los nuevos flamencos.
En primer lugar actuó José Luis Kaele, pianista de 24 años, acompañado por el veteranísimo contrabajista Javier Colina. Comenzaron con un maravilloso danzón cubano, para dar paso a “Canción de Amor”, el inmortal tema que Paco de Lucía compuso con la colaboración de Joan Albert Amargós, y que casi siempre incluía en el repertorio de sus conciertos. Finalizaron con otro tema con aires de jazz latino, que nos recordó al disco que Colina lanzó en 2006, “Si te Contara” (una mezcla de música cubana y Flamenco, que no podréis encontrar en Spotify). El autodidacta vallisoletano y su padrino navarro nos dejaron con ganas de más, pues en unos 20 minutos sólo pudimos apreciar el potencial que tiene el joven, y que sus influencias provienen más del jazz que del flamenco: Chano Domínguez, Michel Camilo, Chick Corea, etc. Habrá que seguirle la pista en futuras actuaciones.
A continuación subió Reyes Carrasco, que pese a su juventud, ya ganó un premio hace una década en el Festival del Cante de las Minas, siendo la premiada más joven de la historia del certamen. Su conjunto, formado por guitarra y compás, nos ofreció 3 cantes: alegrías, seguiriyas y tangos extremeños. La sevillana iba sobrada de voz, dio la impresión de que no hacía falta ni micrófono. Cantó bien, pero al modo tradicional, sin dar lugar a la sorpresa. El guitarrista incluyó en una falseta el “Solo Quiero Caminar”, y la Hija Predilecta de Los Palacios y Villafranca nos recordó por tangos a Morente y a San Juan de la Cruz con “Aunque es de Noche”. Al igual que sucedió con el pianista, se nos quedó demasiado corto.
Por último apareció en escena Irene Morales, rodeando a Antonio Campos, que empezó a cantar a palo seco, sin guitarra ni compás, y siguiéndole allá donde fuera. La bailaora lució 4 vestidos diferentes para 5 bailes. Se gustó con bata de cola, blanca y de lunares rojos, moviendo el mantón por alegrías. A la guitarra se le rompió una cuerda, y la actitud de José Fermín hizo que ni nos diéramos cuenta. A diferencia de sus compañeros de terna, la granadina sí tuvo más tiempo para lucirse y expresar su arte en el inmenso escenario.
La impresión final de la primera gala es que faltó algo de riesgo. En otros tipos de músicas (rock, pop, punk, etc.), los artistas jóvenes se arriesgan sin miedo a lo que digan “sus mayores”. En el Flamenco, se da por supuesto que para merecer el permiso para innovar, hay que demostrar a los demás el conocimiento de los cimientos. Esto está muy bien, siempre que no se traduzca en miedo o temor a lanzarse a lo desconocido, lo que marca la diferencia entre los buenos artistas y los más grandes.
Ficha artística:
José Luis Kaele: piano.
Javier Colina: contrabajo.
Reyes Carrasco: cante.
Rubén Lara: guitarra.
Edu Gómez y Perico la Chana: compás.
Irene Morales: baile.
Antonio Campos y Juan Ángel Tirado: cante.
José Fermín Fernández: guitarra.
440 espectadores (lleno).
1 hora y 40 minutos.
Teatros del Canal, sala Verde (Madrid, 25/09/2025, 20:30 h.)


