El 10 de septiembre podremos disfrutar de una Noche Única en la Maestranza de Sevilla, con artistas como José Mercé, José de la Tomasa, Martirio, el Ballet Flamenco de Andalucía, Arcángel, La Tremendita, El Perrete, Ángeles Toledano, Manuel de la Tomasa…
Revista La Flamenca 17/4/2026. Archivo fotográfico Bienal de Flamenco. Ayuntamiento de Sevilla @Laura León
Queda menos de cinco meses para que comience la XXIVº edición de la Bienal de Flamenco de Sevilla un evento jondo de trascendencia internacional que convertirá a Sevilla del 9 de septiembre al 3 de octubre en el epicentro mundial del flamenco.
A media mañana de este viernes 17 de abril, en el Hotel Colón Gran Meliá de Sevilla se citaban Luis Ybarra, director de La Bienal; Angie Moreno, delegada de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla; artistas como, Manolo Franco, El Perrete, José de la Tomasa, Manuel de la Tomasa, Arcángel, Patricia Guerrero, Andrés Marín; así como el autor del cartel, José Miguel Pereñíguez.
En este espacio ha tenido lugar una tertulia con la prensa para presentar el espectáculo “El mundo por montera”, que acogerá la Plaza de Toros de la Real Maestranza y con el que se abrirá la programación de la XXIVº Bienal de Flamenco.
El espectáculo formará parte de una Noche Única, la del 10 de septiembre, y en el marco incomparable de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. En el coso se darán cita artistas de la talla de José Mercé, José de la Tomasa, Martirio, Arcángel, Rosario La Tremendita, el Ballet Flamenco de Andalucía con Patricia Guerrero, Ángeles Toledano, El Perrete y Manuel de la Tomasa junto a las guitarras de Manolo Franco, Alfredo Lagos y David de Arahal; el dúo de saxos de Juan Jiménez y Alfonso Padilla; y las palmas y percusión de El Oruco, Abel Harana, Daniel Suárez y El Chupete.
Este elenco de excepción presentará “El mundo por montera”, un espectáculo que cuenta con la dirección artística: Andrés Marín y Luis Ybarra y que se enmarca en el centenario de un contexto trascendental para el flamenco.
Tal y como señala Ybarra, se trata de una obra que se enmarca dentro de la denominada época de la Ópera Flamenca. Esa que nos lleva un sigo atrás, al 1926 cuando el Niño de Marchena ficha por el empresario Vedrines. Mismo año en el que Manuel Vallejo publica la rumba “Catalina” y recibe la IIº Llave de Oro al Cante, inmediatamente después de que Manuel Centeno ganara la segunda edición de la Copa Pavón. Cien años también de las grabaciones eléctricas, lo que supuso un verdadero revulsivo para la industria discográfica. El sello La Voz de su Amo aumentaba la presencia del flamenco en su catálogo, que alcanzaría más del 30% en 1929, mientras los teatros, cines y plazas de toros se atestaban de públicos ávidos de cante. En estos grandes formatos se manifestaba junto al baile, las batallas entre saxofones, la comedia y otras expresiones vinculadas con el entretenimiento.
Antonio Chacón y Manuel Torre eran los maestros, aquellos que entroncan directamente con las figuras del siglo XIX que no dejaron registro sonoro. La Niña de los Peines, Manuel Vallejo, Pepe Marchena, Escacena, Pepe Pinto, el Cojo de Málaga, Carbonerillo, José Cepero, Niño Medina, El Gloria, Niño Caracol, El Mochuelo, El Estampío, Ramón Montoya, Niño Ricardo y un largo etcétera, los que sin megafonía y a golpe de talento iban a llevar este género a una dimensión dorada de creatividad y popularidad.
De este modo, en el albor de la Generación del 27, Vicente Escudero triunfaba por Europa y La Argentinita regresaba a España tras su periplo por Argentina y Francia. Tiempos de vanguardia y desarrollo de lo cabal como arte escénico, mientras se escuchan tonás por los cuartitos, con Tomás Pavón, Juanito Mojama y otros cantaores de carácter genuino en espacios de mayor intimidad.
Todo ello nos invita a celebrar sin nostalgia un siglo de flamenco. Y lo haremos “Con el mundo por Montera”.
Con todo, tal y como ha señalado Ybarra, “El mundo por montera” no es un festival dentro de la plaza de toros, sino un espectáculo con un diseño y por un motivo concreto”. Y es que, de esta manera, “celebramos el centenario desde que el flamenco comienza a desarrollarse como arte escénico ante las masas. Contamos con artistas de enorme popularidad, artistas genuinos, de carácter fronterizo, también nuevos valores. Cante, baile, guitarra, música instrumental, tradición, vanguardia... Una radiografía breve de lo de hoy para echar la vista atrás y proyectarnos. La gala de la próxima edición de la Bienal será, espero, un acontecimiento para la ciudad”.
Por ello, no se trata de revivir aquel momento, sino más bien revisitarlo. “Tomar la modernidad atávica de unos aromas que todavía huelen para contemplar lo idílico desde otro sitio con grandes figuras de hoy”.
En el turno de palabra de la delegada de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Angie Moreno, ha manifestado que “la ciudad de Sevilla no es un decorado ni un souvenir, sino una realidad viva construida desde la mezcla de vivencias, ritos y excelencia. Esa identidad es hoy uno de los principales motores de nuestra proyección cultural y económica”, refiriéndose, además, a la Real Maestranza de Caballería de Sevilla “como un espacio cargado de significado, que representa ese lugar donde confluyen ética y estética, y donde el arte se expresa desde la verdad y el respeto.
Andrés Marín, también se ha sumado a las intervenciones definiendo esta propuesta escénica como una “experiencia irrepetible. Un viaje y también una ensoñación. Un encuentro entre tiempos y sensibilidades distintas que solo va a suceder esa noche. Hemos concebido la gala como un acontecimiento extraordinario, irrepetible, donde un elenco intergeneracional —desde los artistas más jóvenes hasta los grandes maestros— se funde en el toque, el cante y el baile para rendir homenaje a aquellas figuras pioneras que, hace un siglo, llevaron el flamenco a una dimensión popular y masiva.”
Por ello, ha continuado diciendo que “El mundo por montera” no busca la reconstrucción historicista puesto que “no queremos reproducir ni imitar lo que ocurrió en los años veinte. Aquello pertenece a su tiempo. Lo que nos interesa es recuperar esa herencia, esa energía expansiva, y revisitarla desde la mirada de hoy, desde la contemporaneidad y la vanguardia”, definiendo al espectáculo como “una comunión entre generaciones, una noche en la que pasado y presente se tensan hasta encontrar un centro común. Un homenaje vivo, no una vitrina. Flamenco en estado actual, dialogando con su propia historia”.
Cartel
En relación al cartel del espectáculo es diseño de José Gil Galiano y dibujo de José Miguel Pereñíguez, reseñando, este último en la presentación que la idea del mismo “parte de la propuesta que nos hicieron Andrés Marín y Luis Ybarra: retomar el imaginario y los conceptos gráficos que se usaban para anunciar los antiguos espectáculos de la Ópera Flamenca. Como en algunos de aquellos viejos carteles, hemos utilizado un elemento visual, un dibujo, para presentar al elenco”.
Para continuar diciendo que “era difícil ignorar el título del espectáculo y dónde va a tener lugar, así que una imagen de Chicuelo (el torero de la Alameda) tocado con su montera, nos ha servido como base. Sobre esta imagen, compusimos un collage de referencias y alusiones en torno a los artistas participantes: fragmentos de su fisonomía, indicadores de su procedencia o retazos de su mundo propio. Todos ellos están apilados en una especie de caos ordenado que convierte la lectura de esta imagen casi en un juego”.
Centrado más en el diseño ha indicado que “se ha pretendido situar en un marco bien definido los datos esenciales que emplazan el espectáculo en su espacio, su tiempo y su origen. A partir de ahí, los nombres del elenco configuran una mancha orgánica que parece continuar y dar cuerpo a la cabeza del dibujo, o bien situarse por delante, como si estuvieran impresos sobre un imaginario burladero.
Finalmente, la rotulación combina una tipografía de la familia serif egipcia -como las que, talladas en madera, se empleaban en la época de nuestro lejano modelo- con una letra de palo seco, netamente contemporánea”.
Entradas
Aquellas personas que no quieran perderse esta Gala inaugural de “El Mundo por Montera pueden adquirir sus entradas aquí.


