El tocaor granaino fallecía en la madrugada de este 10 de enero de forma inesperada.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 13/1/2025 / ©Canal Sur
Enero no está siendo benevolente con el flamenco, pues de nuevo tenemos que hablar de una noticia triste, de un adiós a uno de los nuestros, esta vez de se silencia la guitarra de Miguel Ochando.
Otro duro golpe que ha llegado de forma inesperada en la madrugada del pasado 10 de enero. Miguel Molina Martínez, su nombre de pila, tenía 57 años, “vivió por y para el flamenco”, tal y como ha destacado su familia y se identificaba por su toque limpio y puro.
Con apenas 10 años, Ochando comenzó a tocar en las tablas de la peña de La Platería de Granada, espacio que fue su casa y a la que ha estado muy unido desde que esta institución se ubicó en la Placeta de Toqueros allá por los años 70. Así se forjó y creció acompañando a históricos plateros como Cobitos, José y Antonio El Colorao, Pepe Albaicín, Curro Andrés, Fernando Lastra, Angelillo Esturla, Curro Albaicín… entre otros.
En la guitarra solista lo introdujo su maestro Manuel Cano abriéndose así, las puertas de festivales y concursos nacionales donde se hizo con importantes reconocimientos como el II Premio del Concurso Nacional de Guitarra Flamenca de Jerez y La Unión, hasta en dos ocasiones.
En el toque de acompañamiento también fue un virtuoso y por siempre recordado avalado por reconocimientos como el Primer Premio de Acompañamiento al Cante en el programa "Gente Joven" de TVE.
En la época de los 80 y 90 alcanzó tal nivel que fue acompañante habitual de grandes figuras como Enrique Morente, Carmen Linares, Segundo Falcón, Arcángel, José Mercé o Miguel Poveda, entre otros muchos. Sin olvidar su colaboración con la Orquesta Ciudad de Granada y Enrique Morente, que marcó un momento cumbre de su carrera, y que dio vida a la obra flamenca “Alegro Soleá”.
En cuanto a su discografía figuran colaboraciones en álbumes como “Macama Jonda” de José Heredia Maya, “Mi canto a la Zambra”, “Constancia” de Luis Heredia El Polaco, “Sabe mi boca” de Mercedes Hidalgo, “La vida breve” con la Orquesta Ciudad de Granada, “Lorca” de Enrique Morente, entre otros. En 2007 publicó su disco en solitario “Memoria”, dedicado a los maestros clásicos de la guitarra flamenca, con la colaboración especial de Enrique y Estrella Morente.
Su adiós inesperado ha compungido al mundo del flamenco y la cultura, recibiendo muchos mensajes de condolencia por parte de compañeros de profesión, instituciones públicas…
Ahora, aunque en la guitarra flamenca pende un bordón negro y haya perdido un gran referente, Miguel Ochando, deja un legado eterno donde su música y toque serán imborrables.
