Estreno absoluto del espectáculo "La Poeta" en Suma Flamenca.
Revista La Flamenca. David Plaza Cervantes. 27/10/2024. ©Ana Yñañez
“La Poeta” es un espectáculo inspirado en la argentina Alfonsina Stormi (1892-1938). Creo que no me equivoco si digo que en España es más conocida por la zamba “Alfonsina y el Mar” que escribieron Félix Luna y Ariel Ramírez para que la elevara a los altares la gran Mercedes Sosa en 1969.
Como se relata en la famosa canción, interpretada después por cientos de artistas, la azarosa vida de Alfonsina – que padeció enfermedades físicas y mentales durante años – se apagó prematuramente y por su propia voluntad en las aguas del Mar del Plata, evocadas por un vídeo proyectado en el fondo del escenario justo en el momento en que sale el guitarrista de Jerez de la Frontera.
Inmersos un ambiente en el que predomina el color azul marino, Alfredo extrae de las cuerdas de su guitarra una música bellísima que la bailaora interpreta vestida con un terciopelo rigurosamente azul. Sin abandonar en ningún momento el lenguaje flamenco, la música nos evoca unos lugares lejanos y otros ritmos diferentes, que en apariencia podrían parecen poco bailables. Pero no para Belén, que ya hace muchos años saltó desde la zona de confort hacia el camino de la heterodoxia. Creemos apreciar pinceladas de kathak (danza tradicional de la India) y butoh (danza japonesa actual) y otras danzas contemporáneas.
En un maravilloso momento, el percusionista serbio-sevillano comienza a hacer compás con las teclas de una antigua máquina de escribir. Y el remate con el sonido que se produce al sacar el papel, resulta genial.
En otro emocionante pasaje, se oye la voz de la propia Alfonsina declamando su propio poema, que Belén escribe rápidamente con tiza sobre el suelo iluminado cenitalmente. Son unas letras que no tardarán en borrarse en cuanto el vestido pase por esa zona del escenario, como lo que se dibuja sobre la arena de la playa, que la primera ola se llevará para siempre.
El baile de Belén, hija de Carmen Mora y Mario Maya, es muy expresivo, doliente, se retuerce como un animal marino, y queda a merced de las corrientes de agua que la guitarra evoca de manera magistral.
Poco antes de terminar el espectáculo, Andrej coge un par de boleadoras: unas cuerdas en cuyos extremos van atadas dos pequeñas piedras, que los gauchos utilizaban para cazar. El percusionista comienza a interpretar un malambo, baile tradicional argentino, pero en lugar de hacerlo de pie, se sienta sobre un cajón haciendo compás con los pies. Asombroso
En el último número, la bailaora, vestida con bata azul, se hunde hasta el fondo del mar fundiéndose con éste, como el trágico final de la vida de Alfonsina. Un epílogo sublime para un espectáculo memorable.
Ficha artística:
Alfredo Lagos: guitarra.
Belén Maya: bailaora invitada.
Andrej Vujicic: percusión.
70 minutos
Teatros del Canal, sala Negra, aforo completo (Madrid, 26/10/2024, 18 h.)

