El tocaor fallecía este domingo 31 de agosto a los 78 años de edad.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 1/9/2025 ©Paco Sánchez
Con este triste anuncio terminamos el mes de agosto y comenzamos septiembre, despidiendo a uno de los nuestro, al guitarrista Diego Torres Amaya, "Diego de Morón", una de las figuras más destacadas del toque flamenco.
En la tarde de ayer, domingo 31 de agosto, el alcalde de Morón de la Frontera, Juan Manuel Rodríguez, confirmaba esta triste noticia en redes sociales y anunciaba un día de luto oficial en la localidad sevillana.
Diego nació en el municipio sevillano de Morón de la Frontera el 18 de abril de 1947, en el seno de una dinastía flamenca de gran arraigo, siendo hijo de Joselero de Morón y sobrino de Diego del Gastor.
Sus inicios en el mundo de la guitarra vinieron de la mano de su Juan del Gastor, con el que puso las primeras notas. Y seguidamente, su tío Diego se interesó en su toque enseñándoles sus falsetas.
Poco a poco se fue labrando su nombre propio, hasta que en 1975 publicó su primer disco. Sin embargo, tras su regreso de Estados Unidos abandonó su promoción, solo tenía alguna que otra aparición en programas de televisión acompañando a su padre, pero poco más.
Pero a pesar de estas idas y venidas, Diego de Morón nos ha dejado como herencia una extensa discografía, que incluye títulos como “Aire Fresco” de 1977, su disco más comercial; en CD se editó en Japón en 1998 “Vivo en Japón”, aunque no llegó a distribuirse en España; o su último trabajo editado, el que le dedicó la colección Flamenco y Universidad en 2016, en el que se recoge, además de obras de estudio, algunas grabaciones en directo en La Carbonería de Sevilla.
Años más tarde de su primera publicación, concretamente el 23 de septiembre de 1998, podemos señalarlo como el día grande de su gran aparición ante el público, pues Diego de Morón deslumbró a los presentes y se hizo con la crítica gracias al espectáculo “Añoranza” el cual llevó a la Bienal de Flamenco de Sevilla.
Guitarrista bohemio idiosincrasia que le hizo tener una trayectoria artística intermitente, sin embargo, contaba con muchos seguidores, dentro y fuera de España, porque su toque tenía gran personalidad aunque estuviera encasillado dentro una casa tocaora, la del toque de Morón. Además, su soniquete no faltó en las grandes citas flamencas: la Bienal de Sevilla, los Jueves Flamencos de Cajasol, el Festival de Jerez…
Nos ha dejado a las puertas de que la presentara su biografía en la Tertulia Flamenca el Gallo de Morón, la cual hace unos días salía al mercado bajo el nombre de “Diego de Morón. Biografía del Duende”. Obra del crítico de flamenco, Juan Toro Barea. Un libro donde tal y como describe su editorial “recoge la memoria viva de un genio inclasificable, entre el desgarro y la inspiración, entre la marginalidad y la gloria. Entre la leyenda y la carne”.
Esta biografía nos adentra un poco más en la vida y obra de este personal guitarrista anunciando curiosidad como la existencia de una grabación del tocaor con Rosalía, del año 2019; o su último recital que ofreció en la sala sevillana Flamenquería de Triana, el 31 de enero de 2020.
Todo un legado y una herencia musical, cultural y flamenca la que nos deja Diego de Morón, quien ha pasado de lo efímero a lo eterno. Nuestro más sentido pésame a familiares y amigos del artista.
