Con apenas 44 años el artista, deja un hueco muy grande en el toque jerezano.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 12/6/2026

Este jueves 11 de junio corría como la pólvora el fallecimiento de Miguel Salado. Una noticia que no sólo inundaba de tristeza a su Jerez natal, sino al mundo del flamenco y la cultura en general.
La muerte de un flamenco siempre es una gran pérdida, pero si a eso le sumamos la juventud de un artista que aún tenía mucha vida por delante para dar y ofrecer al mundo de la guitarra, la tristeza es aún mayor, dejando además a toda una nueva generación huérfana.
El guitarrista Miguel Salado llevaba varios años luchando contra un cáncer que finalmente no ha podido superar, silenciándose el tronío de su guitarra.
Nació en Jerez de la Frontera, en el año 1981. En sus genes llevaba el flamenco impreso donde los apellidos Lara y Peña, por parte paterna, raíces de la la Plazuela donde el flamenco es una forma de vida.
Su primeras veces con la guitarra dicen que fue gracias a un vecino amigo llamado también Miguel. Más que tocar, aquello era un juego entre chiquillos, una pasión que se intensificó cuando su tío le regaló la primera guitarra el día de su comunión. Todo apuntaba a que Miguel Salado sería un gran guitarrista.
En su biografía es digno de destacar que fue autodidacta y su primer contacto con el público fue formando parte de un coro rociero donde tocaba sevillanas. Fue aquí donde lo escuchó Juan Moneo El Torta, de casualidad, y lo subió a una actuación.
Esto le brindó la oportunidad de codearse con Parrilla de Jerez, quien lo acogió durante cuatro años para enseñarle los secretos del toque flamenco; el Nano de Jerez que empezó a llevárselo a sus actuaciones en Sevilla; Enrique El Zambo, con quien se paseó de fiesta en fiesta…
Este fue el que podríamos decir, el despunte para hacerse primera figura del toque de Jerez, tal y como consiguió de forma paulatina.
La guitarra de Miguel Salado ha sonado para Manuel Moneo, Luis El Zambo, Pansequito, Aurora Vargas, María Vargas, Vicente Soto, José Mercé, David Carpio, Jesús Méndez, José Mijita, Miguel Poveda…
Y además de gran tocaor, tuvo una faceta de docente, destacando además, su grabación del disco Nueva Frontera del Cante de Jerez (BBK, 2008) junto a otras guitarras como las de Manuel Valencia, Juan Manuel Moneo y Pepe del Morao; y a las puertas de grabar su primer disco en solitario, proyecto que tuvo que parar cuando se tuvo que enfrentar a la noticia de la temible enfermedad del cáncer, y del que publicó el primer sencillo titulado “Bahía de Cai”.
Miguel Salado cuyo toque era la esencia de la escuela jerezana y el reflejo de una nueva generación de guitarristas, se ha silenciado. Al flamenco le ha dejado una vida corta pero muy fértil. DEP Miguel.