El cantaor jerezano que conquistó Japón a base de arte y compás sufrió un infarto en el país nipón, a finales de julio, del que no ha conseguido recuperarse.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 3/8/2026
Empezamos agosto con una gran pérdida para el flamenco, el arte, la cultura… para Jerez, para Japón… y para el mundo entero. Y es que esta madrugada, el cantaor, Manuel Moreno Carrasco, más conocido como Manuel Malena, tras varios días hospitalizado en Tokio a causa de un infarto que tuvo a finales de julio, ha fallecido.
Junto a sus hijos y esposa el cantaor ha silenciado su voz a los 67 años, en el país nipón, donde vivía y trabajaba siendo desde hace décadas un gran embajador del arte jondo en Japón, país que prácticamente consideraba como su segunda casa.
Manuel Malena llevaba más de medio siglo dedicado al flamenco, pues comenzó a cantar siendo apenas un niño. En sus genes llevaba impreso el ADN del arte jondo pues su madre, la Malena, fue bailaora y cantaora en fiestas y festivales de la región, además de ser hermano, primo y cuñado de cantaores como Manuel de Malena, Curro Malena y Mateo Solea, una semilla que continua su hijo mayor, Malena Hijo, guitarrista.
Empezó a cantar para el público a la edad de 10 años en el conocido documental “Rito y Geografía del Cante”, en la sección Niños Cantaores. Cuando tuvo un poco más de edad, fue llamado para cantar un recital en los Jueves Flamencos que organizó Manuel Morao y a los 19 años, Juan Parilla lo llevó a Madrid para cantar en tablaos. Pocos años después, ganó premios importantes por su cante como por ejemplo el concurso de Ginebra, en Suizqa, donde se alzó con el primer galardón por fandango, bulería y seguiriya.
Ya en el siglo XXI, podríamos destacar que en 2005 fue elegido "mejor cantaor" en el Festival de Flamenco de Jerez de la Frontera, ciclo del que además fue director artístico y artista principal en el espectáculo “Jerez Puro Esencia” de la Compañía Jerez Puro de María del Mar Moreno, un espectáculo que ganó el Premio del Público al mejor espectáculo.
Su arte ha traspasado fronteras cantando en lugares como Londres, Dublin, Paris, Malta, Alejandría (Egipto), Kuala Lumpur (Malaysia), Madrid y, por supuesto, Jerez de la Frontera, entre otros.
A lo largo de su trayectoria cantó en importantes escenarios y giras para artistas como Merche Esmeralda, La Tati, El Güito y Manolete. También obtuvo reconocimientos destacados, entre ellos un premio en Mairena junto a Luis de Pacote.
Haciendo un repaso de su biografía, no podemos pasar por alto que formó parte de la Nueva Frontera del Cante de Jerez. Un trabajo publicado por RCA en 1978 en el que participó junto a nombres como Moneo, El Torta, El Garbanzo, Rubichi y Mateo Soleá.
Malena, aunque jerezano de nacimiento, siempre tendrá que agradecerle a Japón mucho, pues en esta tierra desarrolló de forma extraordinaria su carrera, tanto que en el 2020 celebró en Tokio sus cincuenta años en los escenarios.
Manuel Malena se va entregando su vida en los tablaos, pues ha estado en activo hasta su accidental infarto. Por señalar algunas de sus últimas actuaciones más importantes podemos destacar la que realizó junto a su hermano el cantaor Antonio Malena, y su cuñado Mateo en la Fiesta de la Bulería de 2023 dentro del espectáculo “Toda una vida”; o el pasado verano cuando se produjo su esperado regreso a los Claustros de Santo Domingo para formar parte del Viernes Flamenco organizado por la Peña La Bulería.
Aun asimilando la pérdida tan importante de la saga de los Malena, siempre nos quedará el consuelo de todo lo que ha regalado, por los siglos de los siglos, al arte y al flamenco, desde Jerez hasta Japón.
Según diferentes fuentes, en estos momentos la familia se encuentra realizando los trámites burocráticos necesarios para que sus restos puedan descansar en Jerez.
