Este jueves 27 de agosto de 2026 nos dejaba el primogénito de los Sorderas a los 74 años, una nueva ausencia que sumamos al flamenco de Jerez.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 28/8/2026
Jerez de la Frontera está viviendo un verano negro pues entre junio y agosto ha tenido que despedir a importantes figuras del arte jondo, el añorado guitarrista Miguel Salado en el mes de junio y nada más empezar agosto, Manuel Malena que silenciaba para siempre su voz desde Japón.
Ayer, Jerez volvía a colgar crespón negro, pues nos dejaba Enrique Soto, el primogénito de la casa de los Sorderas, quien siempre supo llevar a gala su herencia cantaora.
Enrique Soto Barea nació en el Barrio de Santiago de Jerez de la Frontera en 1952. El flamenco era parte de su ADN pues fue el hijo mayor del cantaor Manuel Soto Monje Sordera de Jerez y de Rafaela Barea Carrasco, una unión que le permitió ser parte de una de las familias fundamentales del flamenco jerezano, vinculada genealógicamente con figuras como Paco La Luz y el Niño Gloria. Además, fue hermano de Vicente Soto Sordera, Manuel Soto El Bo y José Soto Sorderita, cofundador de Ketama, además de primo hermano de José Mercé.
A lo largo de su carrera artística supo continuar la línea del cante jerezano, siendo de los tres hermanos, el más ortodoxo, destacando por su interpretación de tarantos, soleá por bulerías y bulerías, aunque dominaba una gran cantidad de palos.
Siendo apenas un niño tuvo que abandonar, su ciudad natal emigrando a Madrid junto a su familia. Corrían los años 60 y la capital era el punto de encuentro entre grandes artistas y el sitio donde hallar el filón profesional.
Su debut profesional fue a los 16 años en Barcelona, formando parte de un espectáculo de Dolores Abril y Juanito Valderrama en el que también actuaba su paisano, el bailaor Fernando Belmonte.
Pronto fue llamado por los grandes bailaores de su tiempo para formar parte de sus compañías, de manera que trabajó para artistas de la talla de Merche Esmeralda, Manuela Vargas, Cristina Hoyos, José Greco, Antonio Ruiz Soler, Mario Maya, El Güito o La Yerbabuena, paseando su arte y compás por tablaos como “El Café de Chinitas”, “Las Brujas” o “El Corral de la Pacheca”, entre otros.
Un poco más tarde, después de todos estos años de acompañamiento al baile, que le sirvieron de formación, en los años 90 se instaló en Sevilla donde comenzó a participar en festivales y peñas de la zona.
Y es en esta época cuando empieza a regalarnos sus primeras joyas en forma de discos en solitario, hablamos de trabajos como el “Como lo Siento”, de corte clásico en el que se rodeó de varias de las mejores guitarras del momento como Moraíto Chico, Vicente Amigo, Juan Habichuela, Enrique de Melchor o Quique Paredes; o el otro CD que bajo el título de “Compás”, grabó con el guitarrista Paco Jarana. Ambos dos publicados en 1996.
Al año siguiente publicó “Homenaje a un Patriarca”, un trabajo realizado junto a su familia dedicado a su padre. “Herencias” llegó originariamente al comienzo del 2000, reeditado con posterioridad.
Completa su discografía con “Puro y jondo”, un registro audiovisual del año 2002 protagonizado por miembros de la familia Sordera y Luis el Zambo, además de grabaciones vinculadas a la Royal Philharmonic Orchestra y a producciones flamencas de carácter internacional.
Enrique pisó escenarios hasta prácticamente su último aliento de vida, aunque sus actuaciones se fueron reduciendo por sus problemas de salud. Uno de sus últimos espectáculo con el que llevó los cantes de Los Sordera, por varios escenarios del país, junto a sus hermanos Vicente y José, fue “La casa de los Sordera”, además de pisar alguna que otra peña de la ciudad o la 54º Fiesta de la Bulería.
Su tesón por defender los cantes de Jerez, unido a su excelente carrera y amplia trayectoria fue reconocido en 2025 por la Cátedra de Flamencología de Jerez, recibiendo el Premio Copa Jerez.
Hablar de Enrique Soto “Sordera” es hacerlo de una saga familiar flamenca jerezana sin igual. Hoy su eco jondo y su dominio profundo del cante ya resuenan en el cielo de los flamencos. DEP
