Un accidente doméstico ha acabado con la vida de este cantaor el cual ha dejado una huella imborrable en el flamenco gracias a su voz ronza y de raíz gitana.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 17/6/2025
Este lunes 16 de junio, corría la noticia del repentino fallecimiento de Ramón Suárez Salazar, más conocido como “Ramón El Portugués”, a causa de un accidente doméstico. Un fatal desenlace que era confirmado por su sobrino Chiki Porrina.
Sin duda alguna, en varapalo para el flamenco extremeño y para la cultura general, estremeciendo a artistas y aficionados de este arte Patrimonio de la Humanidad.
Con su partida, se cae también uno de esos cuatro pilares fundamentales del flamenco extremeño auténtico, que soportan figuras como Porrina de Badajoz, Juan Cantero y Marelu.
Ramón el Portugués nació durante la Feria Chica de Mérida del año 1948, teniendo la suerte de poner su cuna en una de las sagas flamencas más ilustres de Extremadura, cuyo árbol genealógico lo encabezan nombres como los del gran "Musiquina", su padre, y la "Maca" su madre. También es hermano del cantaor Guadiana, y para afianzar sus genes flamencos se casó con Mary, la hija menor de Porrina de Badajoz. Convirtiéndose en sobrino y yerno del legendario cantaor. Pero además, el mismo fue el patriarca de una nueva generación de talentos entre los que encontramos el guitarrista Juan José "El Paquete" o los percusionistas Ramón "Porrina" y "Piraña".
Su apodo, "El Portugués", tiene que ver con la cercanía de Badajoz con la frontera de este país vecino, pero podemos asegurar que Ramón era extremeño de pura cepa. Tierra a la que exaltaba y llevaba en su cante dejando una huella imborrable, especialmente en palos tan extremeños como los Jaleos y los Tangos.
Si indagamos en sus inicios podemos comprobar que se curtió en tablaos míticos de Madrid como Torres Bermejas, Los Canasteros o el Corral de la Morería. Así, desde muy joven, se convirtió en cantaor de referencia para las más grandes figuras del baile flamenco durante medio siglo, lo que le permitió girar a nivel internacional o incluso a formar parte del Ballet Nacional y la compañía de El Güito.
Por destacar un momento clave de su carrera, en los años 80 participó en la emblemática Cumbre Flamenca de Madrid y en festivales por Europa, representando los cantes de Extremadura, especialmente jaleos y tangos.
Además, hace apenas 10 años, en el 2015, al cumplir medio siglo de trayectoria, amigos y compañeros como Enrique Morente, Diego el Cigala, Pitingo o Pepe Habichuela se unieron para rendirle homenaje en Madrid.
Cuenta con varios discos y colaboraciones discográficas en el mercado como “Gitanos de la Plaza”, publicado en 1992 con la colaboración de Tomatito, Pepe Habichuela, El Bola y Paquete; o “Canta Ramón el Portugués” de 2006, una producción íntima que recoge su repertorio tradicional. Ya en el 2014 lanzó “Jaleo” junto a su hermano Guadiana, con cantes de Badajoz. Sin olvidar su participación en la recopilación Archivo de Flamenco Vol.17, donde rinde homenaje a los aires flamencos extremeños.
A pesar de la tristeza que nos da esta noticia, los cantes de Ramón El Portugués, el de la voz ronca, desgarrada y con profunda raíz gitana seguirán resonando en la tierra, pues su legado es imborrable y eterno para Extremadura y para el Flamenco.
